Hosteleros y clientes reciben con división la prohibición de fumar en las terrazas de bares y restaurantes
- Propietarios de establecimientos creen que la nueva medida les puede acarrear pérdidas
- Entre los clientes, división de opiniones, a favor y en contra de la restricción
Tato Caldera es uno de los responsables de dos locales de hostelería en Mérida. Tras la aprobación por parte del Gobierno del nuevo proyecto de ley de tabaco recuerda las consecuencias que ya tuvo en la pandemia para ellos la prohibición de fumar en las terrazas.
"Era un poco locura, la gente se levantaba, se iba a fumar fuera y muchas de las mesas se iban sin pagar", asegura Caldera, que ve como "un problema" la nueva medida porque, asegura, "va a a ser un inconveniente para los negocios".
“Va a a ser un inconveniente para los negocios“
Entre los clientes, hay división de opiniones. En una encuesta entre las terrazas de Mérida, una mujer fumadora cree que "les cortan la libertad de fumar", mientras que otra señora, en este caso, no fumadora, opina también que "hay que dar un poco de libertad".
En el otro lado, una exfumadora "lo ve perfecto", mientras que un joven padre sentado en un bar junto a su bebé afirma que "no tiene por qué estar respirando humo de los demás comiendo o con su niño".
Prohibido fumar en el interior desde 2010
La eliminación del tabaco en el exterior de los locales llega 16 años después de prohibirse en su interior con la actual ley, vigente desde 2010.
Entre la clientela de uno de los bares de Mérida, Antonio cuenta que ya en aquel momento recibió el cambio con satisfacción, pues "al trabajar en hostelería, en esa época se fumaba dentro de los bares, y a consecuencia de eso tiene un efisema pulmonar".
“ En esa época se fumaba dentro de los bares y a consecuencia de eso tengo un efisema pulmonar“
Más espacios sin humo
La propuesta normativa del Gobierno amplía los espacios sin humo, además de a las terrazas, también a marquesinas, andenes, centros deportivos, espacios de ocio y eventos, piscinas y playas y en un radio de 15 metros en centros educativos, sanitarios y culturales y accesos a edificios públicos.
Según la Ministra de Sanidad, Mónica García, "el propósito es que en los espacios compartidos respirar el aire limpio sea la norma y que el derecho a la salud no dependa del lugar en el que uno se encuentre".
Prohibido el consumo a los menores de edad
La nueva ley prohibirá también el consumo de productos del tabaco a los menores de 18 años. Hasta ahora únicamente estaba prohibida su venta a quien no alcanzase la mayoría de edad.
"Con este cambio podremos actuar de manera mucho más preventiva", asegura Mónica García, que añade que también esta modificación facilitará "la intervención con los menores y las familias y reforzar el enfoque educativo".
También con el fin de reducir el consumo entre los más jóvenes, la ley establece las mismas limitaciones que para el tabaco a productos relacionados como cigarrillos electrónicos y vapeadores, que ya solo podrán venderse en tiendas especializadas.