La visita de un lince ibérico a Álava es toda una sorpresa que da testimonio de su recuperación
- Lo captó una cámara de fototrampeo que colocó un ganadero de la localidad de Campezo
- Es la primera vez que se documenta la presencia de un lince ibérico en Euskadi
Son apenas siete segundos, pero ahí está: es un lince ibérico. La imagen fue captada en diciembre de 2025 por una cámara de fototrampeo que colocó un ganadero de la localidad de Campezo, en la montaña alavesa. Pero no fue hasta la semana pasada cuando el video llegó a la asociación naturalista Hontza Natur Elkartea, que constató que el animal que aparecía en la oscuridad, con los ojos brillantes, es un lince ibérico. Toda una sorpresa, porque Euskadi no es el hábitat natural de esta especie. Así que ésta es la primera vez que se documenta.
Según Arturo Rodríguez, de Hontza, el hecho de haber visto a este lince no quiere decir que se haya instalado en la zona, tan solo que ha pasado por ahí. Este animal lleva un collar radiotransmisor, por lo que podría ser un ejemplar reintroducido. Los linces ibéricos son animales solitarios, que se mueven mucho. Se han constatado desplazamientos de hasta tres mil kilómetros por toda la Península Ibérica de ejemplares controlados a través de collares como el que lleva el visto en Campezo.
Una especie en recuperación
El lince ibérico estuvo en peligro extremo de extinción hace 20 años: tan solo había entonces 90 ejemplares. En 2025 se contabilizaron más de 2.660. Todavía está amenazado, pero vive un momento histórico de recuperación. Habita principalmente en Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Portugal. Y existen proyectos de reintroducción en zonas cercanas a Euskadi, como Zaragoza y Palencia.
La alimentación del lince ibérico depende casi en exclusiva de los conejos, que son el 90 por ciento de su dieta. Enfermedades como la mixomatosis, que han provocado la caída de la población de estos animales, han sido históricamente una de las causas del peligro de extinción de los linces. En algunas zonas han sustituido a los conejos por roedores o incluso algunos cérvidos.
Un medio atractivo
Los únicos linces cuya presencia se había documentado en Álava hasta ahora eran linces boreales, que fueron cazados a principios del siglo XX, según explican desde Hontza. Esta especie es bastante más grande que el ibérico y su zona de distribución es al norte de los Pirineos. La presencia de estos animales en territorio alavés se había detectado en la sierra de Aizkorri-Aratz, el macizo del Gorbea y Valdegobia.
La presencia de este lince ibérico en la zona de la montaña alavesa ha sorprendido a la asociación Hontza, porque es una zona donde la población de conejos es mucho menor que en la vecina Rioja alavesa. La importancia de la visita de este animal radica en que demuestra que ha encontrado un medio natural de calidad y atractivo.