Vito Quiles asegura a la jueza que no quiso calumniar al funcionario del ministerio de Trabajo que le denunció
- Aseguró en sus redes que el colaborador de la ministra había estado en prisión y salió de ella gracias a Díaz
- Quiles tiene multitud de causas judiciales abiertas y tiene retirada la acreditación en el Congreso de los Diputados
El agitador ultra Vito Quiles ha comparecido este lunes en los juzgados de Plaza de Castilla de Madrid investigado por un presunto delito de injurias contra un asesor de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y ha negado que quisiese calumniarle.
Vito Quiles ha comparecido con casi una hora de retraso ante la jueza de Madrid que ordenó en su día su detención por un presunto delito contra el honor de este funcionario, que presentó contra él una querella en la que niega que sea asesor de la ministra Yolanda Díaz.
Según han informado a EFE fuentes jurídicas Vito Quiles ha explicado a la jueza que fue precisamente la supuesta víctima de la agresión sexual quien le informó a través de mensajes de texto.
Quiles, que solo ha respondido a las preguntas de su abogado, Juan Gonzalo Ospina, ha manifestado que después de enterarse de que el hombre había sido puesto en libertad, contactó con un funcionario de la prisión de Navalcarnero (Madrid), que le confirmó que en la misma estuvo interna una persona con el nombre y apellidos del querellante.
Ha asegurado que su intención era informar a la opinión pública y que no pretendía ofender a nadie y ha añadido que ofrece sus disculpas en el caso de que la información no sea correcta, mientras que su defensa ha solicitado al juzgado la práctica diligencias para demostrar que el asesor sí que fue condenado.
En su querella el funcionario mantuvo que Quiles difundió su nombre completo y una fotografía, lo que le puso en riesgo e "incrementó exponencialmente el daño causado" al provocar "una persecución pública" con cientos de reacciones y comentarios de usuarios de las redes profiriendo "insultos, vejaciones y amenazas". Por estos hechos la representación legal del querellante reclama Vito Quiles el pago de 50.000 euros por daños morales y profesionales.
En esta causa Quiles fue citado en un primer momento para prestar declaración el pasado 9 de junio y posteriormente el 25, pero, al no acudir, la jueza dictó un auto en el que ordenaba su detención por sustraerse a la acción de la Justicia. En virtud de esa medida cautelar la Policía Nacional se presentó el pasado día 2 dos en la oficina de Estado de Alarma (EDATV), donde trabaja el activista, para detenerle, pero los agentes no consiguieron localizarle y posteriormente la jueza levantó la orden de búsqueda y captura ante la disposición del querellado a comparecer.
Múltiples causas judiciales abiertas
Quiles está vinculado a varias causas judiciales, una de ellas por presuntos delitos de revelación de secretos y acoso contra la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor. Otra es por un presunto delito de odio por mofarse de una mujer con discapacidad que se manifestó contra Isabel Díaz Ayuso en 2024, procedimiento por el que se enfrenta a una petición de hasta dos años de prisión.
Además, Renfe le ha denunciado por un presunto delito de estafa tras detectar que se colaba sistemáticamente en sus trenes y tiene una cuarta causa abierta por un delito de injurias y calumnias hacia Rubén Sánchez, secretario general de la organización de consumidores Facua.
El pasado 14 de julio, Vito Quiles compareció ante un juzgado de Alicante que le investiga por la presunta estafa de colarse en los trenes de Renfe. En esa cita se acogió a su derecho a no declarar esgrimiendo que la causa es "una persecución política nunca antes vista".
La compañía ferroviaria denunció a Quiles alegando que el agitador ultra compraba un billete más barato desde Alicante hasta Cuenca o Albacete, pero hacía el recorrido completo viajando hasta Madrid. Algo que, según habría constatado Renfe, ocurrió en al menos 17 ocasiones en un año y medio.
Además, el pasado 14 de julio, el Tribunal Supremo inadmitió la denuncia presentada por Quiles contra el portavoz socialista Patxi López por llamarle "basura" durante una rueda de prensa el pasado 24 de marzo en el Congreso de los Diputados.
La Sala de lo Penal considera que, aunque las palabras utilizadas por el exlehendakari fueron "excesivas en su forma y contenido", están amparadas por el derecho a la libertad de expresión al haberse producido en el contexto de un enfrentamiento político y de interés público.