Reino Unido y la Unión Europea firman un acuerdo histórico para retirar la verja de Gibraltar
- José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, ha asistido a la firma del tratado
- Con la retirada de la verja, cae el último muro de Europa continental
El Tratado entre el Reino Unido y la Unión Europea sobre Gibraltar ha sido firmado este martes por el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, en representación de los Veintisiete de la UE; junto a José Manel Albares, ministro de Asuntos Exteriores español; Stephen Doughty, secretario de Estado para Europa del Reino Unido, y el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo. Un evento que cambiará la vida de los 34.000 habitantes del Peñón y los cerca de 300.000 vecinos de ocho municipios en el Campo de Gibraltar.
"Entramos en una nueva era de convivencia, una nueva etapa en nuestra relación con el Reino Unido. Y cerramos, definitivamente, el Brexit", ha asegurado Albares en un vídeo publicado en sus redes.
"Dejamos atrás nada más y nada menos que tres siglos. Tres siglos marcados por la desconfianza y la confrontación, y ahora avanzamos. Hemos demostrado que la política exterior de España se ocupa de los intereses concretos de la población”, ha afirmado ante los medios. El ministro ha subrayado que España mantiene su posición en cuanto al control del Peñón: "el artículo 2 (del acuerdo) deja muy claro que España no cambia una coma a su reclamación de soberanía (...) protegemos esa reclamación y, sobre todo, damos un salto espectacular hacia el futuro en cooperación y en convivencia".
Pocas horas después de la firma de este acuerdo histórico, que es una parte de los pactos relacionados con el Brexit entre la UE y el Reino Unido, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acudirá al acto de derribo de la última parte de la verja. Será en la medianoche del martes al miércoles, cuando entre en vigor el Tratado y se retire la Verja de Gibraltar de forma definitiva, el último muro dentro de territorio europeo. Comenzará así una nueva etapa que marca un momento histórico para todas las partes y más de 15.000 trabajadores transfronterizos que, cada día, tienen que cruzar la frontera.
El punto clave de este Tratado es la conexión, que no inclusión, de la colonia británica en el espacio Schengen —un área de libre circulación, sin controles fronterizos internos, en el que están incluidos 29 países europeos— y lo hará bajo la supervisión de España, ya que el Reino Unido no pertenece a esta alianza y no puede ejercer de supervisor.
En esta ocasión, rememorando la historia gibraltareña, nos trasladamos 10 años atrás —al 23 de junio de 2016—, cuando los británicos votaron en referéndum la salida del Reino Unido de la Unión Europea. El Brexit, que es como se conoce a este proceso, recibió un 51,9 % de votos a favor. Una cifra que contrasta con el 96,7% de la población gibraltareña que votó en contra. Apostaron por el remain (quedarse).
España, por su parte, reivindicó durante años su soberanía sobre el Peñón, pero las últimas negociaciones, después del Brexit, tomaron un rumbo diferente. Además, la Unión Europea necesita su previa autorización en cualquier acuerdo que afecte a Gibraltar, por lo que se convierte en pieza importante de las negociaciones. Tras meses de conversaciones, ambos reinos firman, en 2018, cuatro memorandos de entendimiento sobre la cooperación policial y aduanera, fiscalidad, derechos de los ciudadanos y la lucha contra el contrabando. Es el inicio de la cooperación entre ambas naciones sobre el territorio.
Un año más tarde, en 2019, el Gobierno español firma un decreto que incluye un paquete de medidas para paliar los efectos del Brexit. Entre ellas, disposiciones de Seguridad Social, residencia o cooperación administrativa, entre otros. Este trámite también incluye una serie de previsiones para Gibraltar, así como el Campo de Gibraltar —entre sus municipios se encuentra La Línea de la Concepción, que colinda con el Peñón—.
Comienzan cuatro años y medio de conversaciones casi ininterrumpidas
En 2020 las cosas se tuercen. Se produce la salida efectiva del Reino Unido de la UE y, por ende, de Gibraltar. Las medidas comunitarias se aplican durante los 11 meses siguientes, pero la llegada de la pandemia de la Covid-19 paraliza toda conversación al respecto. Los temores por la falta de un acuerdo y un tiempo a punto de agotarse, que se traducían en controles completos sobre personas y mercancías (más dificultades), se acrecientan. Los empresarios manifestaban sus preocupaciones y advertencias sobre los efectos que tendría el Brexit si no se alcanzaba un pacto.
Justo al final de ese mismo año, el 31 de diciembre, el Reino Unido y España alcanzan un acuerdo —que recibirá el nombre de “Acuerdo de Nochevieja” —. Es la base del tratado actual y en sus páginas se conecta a Gibraltar al Espacio Schengen. Las fronteras se desplazarían al puerto y aeropuerto, donde sí habría un control de personas y mercancías, además de establecer una cooperación aduanera, todo ello con el objetivo de mejorar la situación de los miles de ciudadanos de ambas naciones. Solo la pandemia y la guerra de Ucrania frenaron unas conversaciones entre las diferentes partes de forma continua.
Pasan cuatro años y medio hasta el 11 de junio de 2025, fecha clave para el acuerdo actual. Este día la UE anuncia que se ha alcanzado un acuerdo político entre España, Reino Unido, Gibraltar y la propia Unión Europea. En él, se establece de forma definitiva la conexión de la roca en el espacio Schengen, con el puerto y aeropuerto como nuevas zonas aduaneras y la retirada de la Verja — el último muro de Europa continental, instalada en 1909—. España será quien desempeñe un papel central en la “aplicación del Acuerdo, incluyendo la iniciativa para suspender su aplicación, aplicar salvaguardas o rescindir el acuerdo”, según el Ministerio de Asuntos Exteriores.
A principios de este año, el 26 de febrero, se hizo público el texto del Acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre Gibraltar y se inició, por tanto, su ratificación (aprobación) en el marco de la propia Unión. Este martes todas las partes han rubricado el pacto, haciéndolo efectivo.
El 15 de julio será un día histórico para ambos países y el comienzo de una nueva etapa para gibraltareños y españoles, que podrán transitar libre y rápidamente entre ambos territorios, que ya no estarán separados por la Verja de Gibraltar.