Enlaces accesibilidad

Cuba vuelve a quedarse a oscuras tras una nueva desconexión total del sistema eléctrico

  • Es el segundo apagón general registrado en apenas una semana y el cuarto colapso eléctrico nacional en lo que va de 2026
  • La recuperación del sistema eléctrico cubano suele ser lenta y compleja y puede llegar a durar varios días
Vista de La Habana durante el apagón nacional el 10 de julio de 2026.
Vista de La Habana durante el apagón nacional el 10 de julio de 2026. AFP / Yamil Lage
RTVE.es / EFE

Cuba sufrió este viernes una nueva desconexión total de su Sistema Eléctrico Nacional (SEN) a las 16:30 hora local (20:30 GMT), en el segundo apagón general registrado en apenas una semana y el cuarto colapso eléctrico de alcance nacional en lo que va de 2026. El Ministerio de Energía y Minas (Minem) informó de que "se han activado los protocolos de recuperación del sistema", aunque por el momento no se han precisado las causas de la incidencia.

Cuba se encuentra sumida en una profunda crisis energética desde mediados de 2024, una situación que se ha agravado en los últimos tres meses con el bloqueo petrolero impuesto por EE.UU., que ha llevado los cortes eléctricos a máximos. En marzo pasado, la isla sufrió dos apagones nacionales por una desconexión total del SEN en menos de una semana.

La recuperación del sistema eléctrico cubano suele ser lenta y compleja. El procedimiento consiste en arrancar primero pequeñas fuentes de generación, como instalaciones hidroeléctricas, parques solares y motores de generación distribuida, para restablecer gradualmente el suministro en zonas aisladas. Posteriormente, estas áreas se interconectan hasta aportar la energía suficiente para poner nuevamente en funcionamiento las grandes centrales termoeléctricas que sostienen la mayor parte de la producción nacional. En anteriores ocasiones, este proceso se ha prolongado durante varios días.

Escasez de combustible y deterioro estructural

El Gobierno cubano atribuye buena parte de las dificultades al endurecimiento de las sanciones estadounidenses y a las restricciones para adquirir petróleo en los mercados internacionales. La isla necesita más de 100.000 barriles diarios para cubrir su demanda energética, pero la producción nacional ronda únicamente los 40.000 barriles al día, por lo que depende en gran medida de las importaciones.

A esta situación se suma el envejecimiento del parque termoeléctrico, compuesto por instalaciones con décadas de funcionamiento y un déficit crónico de inversiones. La combinación de averías frecuentes, escasez de combustible y falta de capacidad de generación ha provocado que los apagones se conviertan en una constante en la vida cotidiana de los cubanos.

En las últimas semanas se han registrado cortes de suministro de más de 35 horas consecutivas en algunos barrios de La Habana y de hasta tres días en distintas provincias del país. La situación ha repercutido directamente en la actividad económica, la conservación de alimentos, el transporte y el funcionamiento de servicios básicos.

Impacto económico y social

La crisis energética se ha convertido en uno de los principales factores que explican el deterioro económico de la isla. Los apagones han paralizado buena parte de la actividad productiva estatal y han alimentado el malestar social. La economía estatal que se estima se va a contraer al menos un 6,5 % este año (tras una caída acumulada de más del 15 % en los cinco años previos)

Mientras las autoridades tratan de restablecer el suministro tras este nuevo colapso, la población cubana afronta otro episodio de incertidumbre en un contexto en el que los apagones han pasado de ser una emergencia puntual a convertirse en una realidad cotidiana. La evolución de la recuperación del SEN durante las próximas horas será determinante para evaluar el alcance de una crisis que, lejos de remitir, continúa profundizándose.