Diez años de Pokémon GO: el juego que convirtió la ciudad en una pantalla y mapeó el planeta
- Nueva York ha celebrado a lo grande su décimo aniversario con la comunidad global de Pokemon Go
- Durante el fin de semana Pokémon GO Fest 2026 permitirá encontrarse con el mítico Zeraora
Todas las pantallas de Times Square, en Nueva York, han vuelto a llenarse de Pokémon. Diez años después de su lanzamiento, el videojuego ha recreado en el mismo lugar una de las imágenes del primer tráiler con el que se dio a conocer en 2015: cientos de jugadores reunidos en el corazón de Manhattan para participar juntos en una experiencia de realidad aumentada. La celebración ha congregado en Nueva York a jugadores y creadores de contenido de distintos países y ha servido también para mostrar la comunidad que Pokémon GO conserva una década después. Hasta el 12 de julio habrá eventos especiales presenciales en distintas ciudades del mundo y uno global gratuito dentro de la aplicación, que permitirá conseguir el Pokémon mítico Zeraora.
Aquella primera imagen, pensada para anunciar una aplicación de realidad aumentada, anticipaba algo que entonces parecía casi futurista: salir a la calle con el móvil en la mano y encontrar Pokémon en el mundo real. Cuando se lanzó el juego, en julio de 2016, esa idea desbordó todas las previsiones.
800 millones de jugadores ya han recorrido el equivalente a 334 viajes al Sol
En estos diez años, según datos de la compañía, Pokémon GO ha reunido a más de 800 millones de jugadores en más de 150 países. Sus usuarios han recorrido juntos más de 100.000 millones de kilómetros, el equivalente a unos 334 viajes de ida y vuelta entre la Tierra y el Sol, y han capturado más de un billón de Pokémon.
El juego, lanzado originalmente por Niantic, combina geolocalización, cámara del móvil y realidad aumentada. A diferencia de otros videojuegos móviles, Pokémon GO no se juega desde el sofá, sino en la calle. La clave está en una mecánica tan sencilla como efectiva, para avanzar hay que caminar.
El videojuego que obliga a la actividad física y la aventura real
En julio de 2016 su impacto salió literalmente de la pantalla. Un estudio de Microsoft Research realizado en Estados Unidos estimó que el juego añadió 144.000 millones de pasos a la actividad física de sus usuarios durante el primer mes. Los jugadores más activos llegaron a caminar de media 1.473 pasos más al día, más de un 25% por encima de su nivel previo.
Para muchos jugadores, esa mezcla entre videojuego y espacio público cambió la forma de recorrer la ciudad. Los creadores de contenido de Neludia aseguran que en estos diez años han llegado a caminar 18.000 kilómetros jugando. También recuerdan situaciones casi inverosímiles, como subirse a un kayak porque la única forma de capturar un Pokémon era hacerlo desde el mar.
La fiebre del verano de 2016 provocó situaciones insólitas y algún problema de seguridad. En Nueva York, la aparición de un Pokémon poco común llegó a colapsar una zona de Central Park, con un centenar de jugadores corriendo de noche entre coches y calles para intentar capturarlo. En Barcelona, los Mossos d’Esquadra interceptaron a dos turistas japoneses en el túnel de la Rovira, una vía prohibida para peatones, distraídos con sus móviles mientras cazaban Pokémon. Y no eran casos aislados, muchos usuarios admitían entonces haberse chocado con farolas, semáforos o señales por caminar pendientes de la pantalla. Departamentos de policía de distintos países, incluida la Policía Nacional en España, llegaron a emitir recomendaciones de seguridad para recordar que, por muy virtual que fuera la caza, la ciudad seguía siendo real.
Su comunidad sigue activa
Diez años después, ya no se ven aquellas estampidas masivas del verano de 2016, pero sí una comunidad que sigue reuniéndose en eventos presenciales, quedadas y festivales internacionales. Pokémon GO ha organizado eventos en más de 60 ciudades de más de 25 países y regiones. Según la compañía, decenas de millones de jugadores activos siguen dedicando una media de 45 minutos al día al juego.
La evolución de Pokémon GO también refleja cómo ha cambiado el sector del videojuego móvil. En 2025, Scopely compró la división de videojuegos de Niantic, incluida Pokémon GO, en una operación valorada en 3.500 millones de dólares. Ese mismo año, el juego generó más de 1.000 millones de dólares en ingresos, según datos de la compañía.
Ha generado una base de 30.000 millones de imágenes localizadas
Pokémon GO no termina en el juego. Aquel experimento masivo de realidad aumentada también ayudó a construir una enorme base de datos visual del mundo real. Niantic, la empresa que lo desarrolló, ha utilizado imágenes y escaneos aportados por usuarios de sus juegos para crear mapas digitales muy precisos y entrenar sistemas de inteligencia artificial capaces de reconocer espacios físicos. Su nueva división, Niantic Spatial, trabaja ya con una base de más de 30.000 millones de imágenes localizadas, pensada para que máquinas, aplicaciones y robots entiendan mejor el entorno que les rodea.
Diez años después, lo que empezó como una caza de criaturas virtuales también revela otra dimensión del fenómeno, el valor económico de los datos que millones de jugadores fueron dejando por el camino.