Estados Unidos revoca una licencia general que autorizaba la venta de petróleo iraní
- La decisión de EE.UU. amenazan con desestabilizar un frágil entendimiento diplomático
- Un funcionario estadounidense asegura que las acciones de Irán en el estrecho de Ormuz son "inaceptables"
Estados Unidos ha revocado este martes una licencia general que autorizaba la venta de petróleo iraní, mientras un funcionario estadounidense advertía que las acciones de Irán en el estrecho de Ormuz eran "totalmente inaceptables" y tendrían consecuencias tras los ataques a petroleros en esta estratégica vía marítima. Los precios del petróleo han subido más de un 5% tras el anuncio.
El Tesoro de EE.UU. ha declarado que permitirá un periodo de liquidación progresiva hasta el 17 de julio para las transacciones petroleras de Irán que estaban permitidas bajo la licencia ahora revocada. El funcionario estadounidense ha afirmado que los negociadores siguen trabajando de buena fe de cara a un acuerdo final con Irán, a pesar de la última escalada.
La medida de Estados Unidos, que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán ha condenado, se produce después de que tres petroleros informaran haber sido alcanzados por proyectiles desconocidos en el estrecho de Ormuz y sus inmediaciones en los últimos días, según un informe de la agencia UKMTO, vinculada a la marina británica.
Desde hace semanas, Teherán viene avisando de que el tránsito seguro por Ormuz no está garantizado sin coordinación con las autoridades iraníes, denunciando el establecimiento de "rutas paralelas" al margen de la República Islámica.
Teherán ha subrayado que "responsabiliza al Gobierno estadounidense de las consecuencias de este incumplimiento", considerando que se trata de "una nueva muestra de la mala voluntad, la inestabilidad y la falta de fiabilidad" de la Administración de Donald Trump.
"Durante los últimos 20 días, Estados Unidos, directamente o a través de las acciones del régimen sionista (Israel) contra Líbano, ha cometido reiteradamente violaciones, tanto menores como mayores, de diversos artículos del memorando de entendimiento", ha acusado Teherán. En este sentido, la diplomacia iraní ha alegado que la República Islámica "se ha esforzado de buena fe y ha utilizado todos sus recursos para cumplir con sus obligaciones", mientras que "el Gobierno estadounidense, como de costumbre, ha intentado justificar sus violaciones de compromisos con diversas excusas".
El frágil entendimiento entre Washington y Teherán
Los ataques y la respuesta de EE.UU. amenazan con desestabilizar un frágil entendimiento diplomático entre Washington y Teherán, aumentando el riesgo de que una mayor retaliación pueda descarrilar las negociaciones sobre un acuerdo más amplio.
Estados Unidos ha atacado Irán de nuevo, justificando la ofensiva en que su rival viola el pacto de paz con sus agresiones en el paso marítimo. Medios iraníes apuntan a que seis proyectiles han impactado en el puerto comercial de Sirik, en el sur de Irán. También ha habido ataques sobre la isla de Qeshm y una columna de humo negro se ha elevado en Bandar Abbas tras un incendio provocado por proyectiles en un muelle pesquero y varias embarcaciones.
La posible escalada llega en un momento en que ambas partes habían estado trabajando hacia un acuerdo que incluía límites al programa nuclear de Irán y el alivio de algunas sanciones, entre ellas las restricciones a las exportaciones de petróleo.
El estrecho de Ormuz, un angosto paso marítimo entre Irán y Omán, es uno de los puntos de control energético más importantes del mundo, por el que pasan cada día aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo y grandes volúmenes de envíos de gas natural licuado.
El petróleo sigue siendo una fuente de ingresos para Irán
Cualquier interrupción prolongada podría encarecer los precios de la energía y aumentar la presión sobre los consumidores y los Gobiernos, que ya se enfrentan a costes de combustible más elevados.
Las exportaciones de petróleo siguen siendo una fuente crítica de ingresos para Irán, ya que aportan miles de millones de dólares en divisas que ayudan a financiar el gasto público y a sostener una economía debilitada por años de sanciones estadounidenses.
A pesar de las restricciones, Teherán ha logrado expandir sus envíos en los últimos años, principalmente a China, convirtiendo las ventas de petróleo en una de las líneas de vida económica más importantes del país.
Cualquier nuevo esfuerzo por frenar esas exportaciones podría ejercer una presión adicional sobre las finanzas de Irán y su capacidad para sostener los programas nacionales y las actividades regionales.