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Ábalos cree que no dejar su escañó "jugó" en su "contra" y ve "repugnante" que Aldama no vaya a prisión tras la condena

  • "No es un arrepentido" porque "le hicieron falta diez meses para que efectuara su declaración delatoria", dice del empresario
  • Sin alejarse de la tesis que ha mantenido en los dos años de instrucción mantiene que la condena estaba "predeterminada"
El exministro José Luis Ábalos, en una imagen del 15 de octubre de 2025, a su salida del Tribunal Supremo
El exministro José Luis Ábalos, en una imagen del 15 de octubre de 2025, a su salida del Tribunal Supremo. Javier SORIANO / AFP
RTVE.es

El exministro y exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, que cumple la condena a 24 años de cárcel por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias en la prisión madrileña de Soto del Real por el caso mascarillas, ha asegurado en su primera entrevista tras la sentencia, concedida a El País, que es "repugnante e inmoral" que el empresario Víctor de Aldama no tenga que ingresar en prisión por su "colaboración" en el esclarecimiento de los hechos, a pesar de haber sido condenado también, a cuatro años de cárcel.

En la entrevista, Ábalos reconoce que fue un error que "jugó" en su contra, no haber abandonado antes de su escaño en el Congreso, donde tras su imputación se mantuvo ya fuera del PSOE en el grupo mixto. Si hubiera dejado su acta de diputado, el caso se hubiera trasladado a la Audiencia Nacional y eso le hubiera otorgado una "posibilidad de recursos mucho mayor", le habría permitido "ganar tiempo" y que lo que quería era defender su inocencia ante una "operación" para "afectar a la representación parlamentaria".

Y asegura que no veía posible que una medida cautelar, en este caso la prisión provisional se utilizara para "alterar la representación popular de 349 diputados”. Ábalos entiende que la medida de ingresarle en el centro penitenciario por riesgo de fuga fue un "subterfugio" y ahora ya no hay vuelta atrás porque la condena es firme.

Por escrito, en tres folios manuscritos remitidos al periódico, Ábalos también habla sobre la exmilitante del PSOE, Leire Díez, investigada por la presunta trama para desestabilizar investigaciones que afectan al entorno del PSOE o del Gobierno y admite que tuvo reuniones con ella y sin entrar en detalles, apunta a que los encuentros no salieron bien.

Una condena "desproporcionada"

Sobre la condena, Ábalos dice que es "muy frustrante" no tener la "oportunidad de contradecir" cada delito que se le ha imputado, al no poder recurrir "como cualquier ciudadano" después de haber leído las más de 200 páginas en las que el tribunal da por probados los delitos.

"La sentencia, lamentablemente, falsea en ocasiones y no recoge los argumentos de la defensa. Es permanente la ambivalencia entre Koldo y yo. A falta de pruebas, las dudas siempre se resuelven en contra de los condenados", dice sin alejarse de la tesis que ha mantenido en los dos años de instrucción, que la condena estaba "predeterminada".

Con esta condena por unanimidad de los cinco miembros de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, cree que han buscado que sea "ejemplarizante", según el exdirigente socialista, "cuando de un tribunal lo que se espera es justicia". La califica de "absolutamente desproporcionada", y asegura que que no esperaba que la pena llegara a ser tan alta en ningún momento. "El desarrollo del juicio me procuraba optimismo y mi defensa siempre consideró la absolución y, en su caso, algo mínimo sobre lo que tampoco pensábamos dar nuestra conformidad".

De Aldama: "No ha colaborado con la Justicia sino con la operación de la Fiscalía"

Del empresario Víctor de Aldama, dice Ábalos que es "repugnante e inmoral" la rebaja de pena a cuatro años de prisión y que se le haya eximido de entrar en prisión por su colaboración con el esclarecimiento de los hechos. "No es un arrepentido" porque "le hicieron falta diez meses para que efectuara su declaración delatoria" y "no ha colaborado con la justicia, sino con la operación de la Fiscalía, que es radicalmente distinto".

A su entender, al empresario lo ingresaron en prisión "para ablandarlo", como "intentaron también con Koldo", y que fue entonces cuando la Guardia Civil presentó un informe que lo situaba como el jefe de una organización criminal y "nexo corruptor". Como resultado, se produjo según Ábalos el pacto de Aldama con la Fiscalía y la delación, porque para una personalidad como la suya resultaba "insoportable" que pesaran sobre él ambas acusaciones.

También se muestra muy crítico con que el tribunal haya otorgado credibilidad al comisionista y su "generosidad" en la rebaja de la pena, incluso inferior a la que pedía la acusación popular del PP. "Corroborando a Bentham, entre muchos criminales, el más malo, no solo quedará sin castigo, sino que podrá ser también recompensado", asegura Ábalos.