Radio Clásica cumple 60 años: el reto de acercar la música clásica a las nuevas generaciones
- Informe Semanal dedica un reportaje especial al aniversario de la emisora cultural más longeva de España
- El programa da voz a todas las personas que trabajan para derribar el prejuicio de que la clásica es un género elitista
Hay música que se tararea sin saber que se está tarareando. El Cascanueces de Chaikovski suena en centros comerciales, en anuncios de televisión, en la banda sonora de películas que no tienen nada que ver con un ballet del siglo XIX.
La música clásica lleva décadas colándose en la vida cotidiana de los españoles por las rendijas, sin avisar, sin pedir permiso. Y, sin embargo, el género sigue cargando con un estigma que se resiste a desaparecer: que es cosa de entendidos, de auditorios, de un público que envejece sin renovarse.
Radio Clásica Cumple 60 años e Informe Semanal le dedica un reportaje especial para preguntarse si ese prejuicio tiene todavía algún fundamento o si, por el contrario, algo está cambiando. La emisora cultural más longeva de España nació un día de Santa Cecilia, patrona de la música, y hoy acompaña a cerca de 200.000 oyentes cada día. Da cobijo no solo a la música clásica sino también al jazz, el folclore y el flamenco. Y lo hace desde unos estudios en los que conviven voces con décadas de trayectoria y proyectos que han encontrado en las redes sociales un altavoz que con el que llegar a más público.
Seis décadas evolucionando, pero sin perder su esencia
Eva Sandoval, directora de Radio Clásica, define a su oyente como alguien que "se levanta con Radio Clásica y se acuesta también con nosotros". Una fidelidad que la emisora ha cultivado durante seis décadas y que hoy trata de extender hacia nuevos públicos a través de las redes sociales, donde ya supera los 50.000 seguidores. Para Sandoval, el objetivo no es solo mantener a quienes ya sintonizan la emisora sino llegar a quienes todavía no saben que podrían hacerlo: "Muchísima gente que nos sigue en Instagram o en X no pone muchas veces la emisora. Pero no importa. La música clásica les está llegando igual".
Esa voluntad de apertura no es nueva. Clásicos Populares, el programa nacido a mediados de los 70 de la mano de Fernando Argenta y referente indiscutible de la historia de Radio Clásica, tiene una misión clara: tender un puente entre el gran público y un género al que muchos se acercan con recelo. Sus presentadores, Fernando Blázquez y Ana Cortijo, lo describen como "el carril de aceleración de una autopista", el lugar donde mostrar lo esencial, lo más accesible, para animar al oyente a adentrarse después en el resto de la programación. Una metáfora sencilla para una tarea que no lo es tanto.
El hombre que lleva la clásica a cualquier oyente
Martín Llade es una de las voces más reconocibles de Radio Clásica. Conduce Sinfonía de la Mañana y cada 1 de enero narra el Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena para toda España, una cita que para muchos se ha convertido en un ritual tan fijo como las campanadas.
Para Llade, el prejuicio que rodea a la música clásica no tiene más base que el que ha perseguido históricamente a cualquier estilo musical: "Al punk le llamaban gente sucia, a los del reggaetón, delincuentes sexistas. Y probablemente si piensas así, a lo mejor te estás perdiendo cosas maravillosas". La música clásica, insiste, no es diferente, es, simplemente, uno de los mayores logros de la humanidad "uno tan grande como las pirámides".
'Toxic' de Britney Spears a lo Mozart
Si Llade representa a la generación que construyó Radio Clásica, Necko Vidal encarna la que ha decidido tomarle el relevo por otros caminos. Violinista y divulgador en redes sociales, Necko tiene más de 2 millones de seguidores y una manera de acercar la música clásica divertida y entretenida con la que llega a las nuevas generaciones. En uno de sus vídeos más conocidos, toca Toxic de Britney Spears "a lo Mozart" para demostrar, de forma tan simple como efectiva, que la distancia entre ambos mundos es mucho menor de lo que parece. "La música clásica, en un contexto adecuado, claro que funciona y claro que interesa", afirma. "Solo hace falta acercarla de una manera adecuada".
La generación que quiere reimaginar el formato
El reportaje se acerca también a los conservatorios, donde estudia la generación llamada a protagonizar el futuro de la música clásica en España. España cuenta con cerca de 300 conservatorios oficiales, una de las redes públicas de formación musical más grandes del mundo. Miles de estudiantes aprenden cada año a tocar un instrumento, a leer una partitura, a encontrar su propia vía de entrada a un universo que, una vez dentro, resulta difícil de abandonar. Pero muchos de ellos quieren ir más allá de la formación tradicional y repensar la manera en que la música clásica llega al público.
María y Héctor, dos de los jóvenes que aparecen en el reportaje, lo expresan con claridad. "A lo mejor tenemos que integrar la música clásica con otros estilos", propone María. Héctor va un paso más allá y reclama "otros formatos de concierto, conciertos en los que te puedas tomar algo mientras estás escuchando". Poder conversar con los músicos, romper el silencio reverencial que aleja a su generación de los auditorios. No se trata de renunciar a nada, sino de sumar.
Falla, el Coro, la Orquesta y seis décadas de vínculo
El Coro y la Orquesta de RTVE llevan también más de seis décadas tejiendo ese vínculo entre la música clásica y el público español. Su director, Marc Korovitch, define su relación con Radio Clásica como "una de las más importantes" para el conjunto: "Es nuestra manera de estar en los coches de los españoles, en las casas de los españoles". El reportaje los recoge en un año especialmente cargado de significado: 2026 es el año en que se conmemoran los 150 años del nacimiento de Manuel de Falla, uno de los compositores más importantes de la historia de la música española, y tanto la orquesta como la emisora tienen previsto dedicarle una atención especial a lo largo de toda la temporada.
Seis décadas después de su fundación, Radio Clásica sigue empeñada en demostrar que la música clásica no es un género en extinción sino uno que, cada vez que alguien le da una oportunidad, encuentra la manera de escuchar diferente.