La protección de los menores en internet, responsabilidad de toda la sociedad
- Menores conectados ha abordado el impacto de la tecnología en los más jóvenes
- La jornada completa se puede ver en RTVE Play
“¿Cuántos de vosotros conocéis a alguien que haya tenido problemas relacionados con las redes sociales?” La psiquiatra Carmen Moreno lanza esa pregunta a los jóvenes que están sentados en primera fila en el auditorio de RTVE en Prado del Rey. La respuesta fue casi unánime. Fue uno de los momentos de la jornada Menores conectados: Proteger y educar, el reto de una responsabilidad colectiva, que reunió a instituciones, medios de comunicación, empresas tecnológicas y profesionales del ámbito académico para abordar un problema que nos atañe a todos, el impacto de la tecnología en la infancia y la adolescencia.
En su breve introducción, Roberto Lakidain, director de Desarrollo Corporativo y Servicio Público de RTVE, era muy claro. “No hablamos solamente de tecnología. Hablamos de salud mental, de desarrollo cognitivo, de privacidad, de derechos digitales, de educación y, sobre todo, de responsabilidad colectiva y compartida”. Y daba un dato preocupante. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), a diciembre de 2025 hay en España casi tres millones de jóvenes de entre 12 y 17 años con problemas de comprensión. Y la edad media de acceso al primer smartphone oscila entre los 9 y 11 años. Estos argumentos han sido algunos de los temas tratados en el encuentro organizado por RTVE -retransmitido en directo por RTVE Play- y presentado por el periodista Luismi Palao, donde los expertos han coincidido en que la protección de los menores en internet es un asunto que no debe recaer solo en los jóvenes y las familias.
Encuentro "Menores conectados: Proteger y educar, el reto de una responsabilidad colectiva" ROBERTO MORENO MOYA ROBERTO MORENO MOYA
La protección de los menores en el entorno online
Los derechos digitales y el papel de las instituciones a la hora de garantizar la seguridad de los menores fue el tema de la primera mesa del día. Hubo consenso entre los participantes, hay que defender en internet la infancia y la adolescencia al mismo nivel que en otros ámbitos de la realidad. “Los mismos depredadores y las mismas consecuencias que encontramos en la calle, las encontramos en las redes sociales”, apuntaba el eurodiputado Adrián Vázquez en su intervención. Otra eurodiputada, Laura Ballarín, llevaba el discurso hacia las empresas tecnológicas, pidiéndoles mayor responsabilidad. “Nada es gratis en esta vida. Tenemos que preguntarnos por qué las redes sociales son gratis”, apuntaba. Para la representante europea, la regulación comunitaria debe servir para limitar aquellos diseños que buscan maximizar el enganche de los usuarios.
Marta Rico, de la Agencia Española de Protección de Datos, se dirigió a los jóvenes que estaban sentados en primera fila para recordarles que tienen derechos digitales. “Muchos jóvenes desconocen el alcance real de la información que comparten en internet. Tenéis derecho a que se os proteja”. Y ponía de ejemplo que una foto tan inocente como la del uniforme escolar subida a redes sociales puede ser información delicada. El responsable de Educación y Derechos Digitales de la Infancia de UNICEF, Nacho Guadix, fue más allá, recordando algunos de los riesgos más frecuentes, como el uso nocturno de los dispositivos, la violencia digital entre menores y la desinformación. “Más de la mitad de los adolescentes duerme con el móvil en la mesa de noche, un hábito que diversos estudios relacionan con problemas de descanso y bienestar emocional”.
Encuentro "Menores conectados: Proteger y educar, el reto de una responsabilidad colectiva" ROBERTO MORENO MOYA ROBERTO MORENO MOYA
Desinformación y alfabetización mediática
Los medios de comunicación fueron los protagonistas de la segunda mesa de la mañana. Y la gran pregunta para los expertos era la misma: ¿cómo ayudar a los jóvenes -y no tan jóvenes- a distinguir entre información fiable y manipulada? Una situación que se ha agravado con la irrupción de la inteligencia artificial generativa, “Más de la mitad de la información que circula por redes sociales y por los chats de inteligencia artificial tienen errores significativos”, según Madiana Asseraf, directora de Desarrollo Corporativo e Iniciativas Estratégicas de la Unión Europea de Radiodifusión (UER). “Todavía hay mucho trabajo que hacer desde el punto de vista de la veracidad de la información que circula tanto en redes sociales como en inteligencia artificial”.
Para Carmen Torrijos, lingüista computacional, “el problema no es la IA. Agrava el problema y lo hace más complicado”. Y recordó que las redes sociales mezclan información y entretenimiento dentro de un mismo flujo de contenidos, lo que dificulta que los usuarios sepan distinguir qué es real y qué no lo es. Un dato preocupante para ella es que “en octubre de 2025 se produjo el sorpaso, ya hay más contenido en internet creado por inteligencia artificial que por humanos. Y a día de hoy, los ingenieros afirman que aún no hay un sistema capaz de verificar al cien por cien si un contenido está generado por IA. Algo no encaja. Si no se puede verificar, ¿cómo sabemos que está hecho con inteligencia artificial? Es necesario cultivar un pensamiento crítico más allá de redes sociales para aprender a distinguir entre información falsa y veraz.
La prioridad desde los medios debe ser la alfabetización mediática. Una idea compartida tanto por Susana Gato, de la Fundación Atresmedia, como por Teresa Muñoz, directora de Relaciones Internacionales, Institucionales y Cooperación de RTVE. “Desde los medios públicos europeos estamos realizando proyectos para saber qué sucede con la IA, cómo la usa la población para informarse. Estamos creando una base de conocimiento para seguir avanzando”, señala Teresa. “Hay que enseñar a los ciudadanos cómo verificamos la información y cómo trabajamos desde las redacciones. Antes de compartir, es mejor reflexionar, parar y hacernos preguntas”, matiza Susana. También se destacó la importancia de crear contenidos adaptados a las nuevas formas de consumo informativo de los jóvenes y el refuerzo de la educación digital frente a la desinformación.
Encuentro "Menores conectados: Proteger y educar, el reto de una responsabilidad colectiva" ROBERTO MORENO MOYA ROBERTO MORENO MOYA
La responsabilidad desde el entorno tecnológico
El ecuador del encuentro fue el momento de centrar el debate en la responsabilidad de las plataformas digitales y las compañías tecnológicas a la hora de proteger a los menores. Como preámbulo, el público joven respondió a la pregunta del moderador de cuándo tuvieron su primer teléfono móvil. “A mí me lo dieron a los 12 porque fui muy pesada. Llevaba pidiéndole desde los 6”, contestó una de las adolescentes.
Miguel Sánchez, director general de DigitalES, fue especialmente contundente con sus palabras. “Creo que sí hay que alarmar. El uso compulsivo del móvil es dramático entre los jóvenes”, afirmó. Y añadió que hace falta una mayor implicación de todos los actores, desde las familias y el sistema educativo hasta las propias empresas tecnológicas, y que “la legislación, cuando se aplique, llegará tarde para una generación de usuarios”. En la misma mesa, Francisco Hortigüela, presidente de AMETIC, patronal de las empresas tecnológicas, incidió en que ya se están aplicando medidas y que “hay que insistir en que la tecnología es un medio y hay que desarrollar un pensamiento crítico. Antes de regalar una tablet, hay que enseñar a utilizarla de forma responsable”.
“Lo que no puede pasar es que el acompañamiento se base en una asignatura. Parece que cada vez que hay un problema social, hay que meter una asignatura nueva”, la directora de Educación y Formación de la Fundación Cotec, Ainara Zubillaga, comenzaba así su intervención. “Todo el tiempo hablamos de los jóvenes, pero pocas veces los integramos en el debate”, lamentaba. Y aprovechó para reivindicar la participación de “quienes viven estas realidades en primera persona”. Y añadía, “creo que vosotros (los jóvenes) sabéis bastantes más cosas de las que nosotros pensamos que sabéis”, criticando a las voces que toman decisiones sin contar con la voz de los menores. “Puede que necesiten más acompañamiento para poner nombre a cosas que es posible que hayáis normalizado”, puntualizaba.
“Hay que atacar el problema desde diversas perspectivas. Hay una necesidad de poner límites de edad porque, según expertos pedagógicos, a esas edades el cerebro y el proceso psicológico están en construcción”, explicaba Marta Pellico, vicepresidenta de IcMedia, que remarcó la importancia de aplicar un sistema de verificación por edades para acceder a contenidos digitales. Aunque las tecnológicas afirman que técnicamente es complejo, la Unión Europea quiere activarlo en diciembre de 2026 en todos los estados miembros. Para Pellico, si tecnológicamente se ha podido desarrollar un sistema que detecta los derechos musicales, no cree que sea muy difícil activar la verificación de edad.
Encuentro "Menores conectados: Proteger y educar, el reto de una responsabilidad colectiva" ROBERTO MORENO MOYA ROBERTO MORENO MOYA
Expertos preocupados por la salud mental
La última mesa de la jornada fue la más contundente. Reunía a especialistas en neurología, psiquiatría e investigación académica en torno al impacto de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes.
La psiquiatra Carmen Moreno recordó que el aumento de los problemas de salud mental entre los adolescentes comenzó con la aparición del primer iPhone en 2007. “Desde entonces estamos asistiendo a un aumento exponencial de los trastornos mentales y de los problemas de salud mental. Estamos en un momento en el que la soledad no deseada está en un pico en los adolescentes”, afirmó. La experta explicó que las redes sociales se han convertido en “amplificadores de situaciones”, que intensifican problemas como la ansiedad, la autoestima o los trastornos de conducta alimentaria.
David Ezpeleta Echávarri, vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología, enmarcó todas las secuelas de las redes sociales bajo un asunto de salud pública. “La infancia es para interactuar con el entorno. La vida ahí es analógica”, explicó mientras recordaba que el tiempo dedicado a las pantallas desplaza otras actividades fundamentales para el desarrollo como el sueño, el ejercicio físico o las relaciones sociales presenciales. “Hay investigaciones que muestran cómo los menores sometidos a elevadas exposiciones de pantallas sufren problemas de desarrollo cognitivo y del lenguaje. Esto es ciencia objetiva y tangible”, concluye, y daba un dato, de 2012 a 2023 se han disparado en un cuatro mil por ciento las tendencias suicidas en adolescentes.
“Muchas veces me pregunto qué habría sido de mí si hubiera tenido un smartphone a los 15 años”, se cuestionaba en voz alta la investigadora académica Eva Herrero. Según sus estudios, además de para informarse, los jóvenes usan las redes sociales como principal fuente para temas de carácter afectivo y sexual. Y volvía a recordar que “lo más grave ocurre en los hogares, en las habitaciones de los adolescentes”.
Encuentro "Menores conectados: Proteger y educar, el reto de una responsabilidad colectiva" ROBERTO MORENO MOYA ROBERTO MORENO MOYA
Observatorio para escuchar a la infancia y la adolescencia
El cierre de la jornada, a cargo de Marta Ribas, presidenta del Observatorio de la Infancia y la Adolescencia. Un alegato a la defensa de los menores como ciudadanos de pleno derecho, que las instituciones están obligadas a proteger en el entorno digital, “No os podemos dejar toda la responsabilidad a vosotras y vosotros. Esto es un tema de nuestra sociedad”, decía dirigiéndose a los jóvenes presentes en el auditorio de RTVE.
En su discurso, Marta Ribas dejó patente el papel fundamental que tiene la Corporación como servicio en la producción de contenidos adecuados a la infancia y la adolescencia, como también en la lucha contra la desinformación. El nuevo Observatorio nace con el fin de escuchar a niños y adolescentes y comprender sus necesidades en un entorno digital en continua transformación. “Queremos una ciudadanía empoderada y crítica”, palabras que resumen el espíritu de esta jornada. Protección, acompañamiento, regulación y escucha, muchos deberes pendientes, pero no solamente para los menores, sino también para toda la sociedad.