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Estados Unidos, el país que ha forjado su identidad nacional a través de la guerra

  • El ejército estadounidense ha intervenido en casi 400 conflictos armados desde su fundación
  • La cultura popular ha perpetuado en el ciudadano estadounidense la idea de que su país no ha hecho nunca nada malo
  • Preestreno de "Estados Unidos en guerra", a las 20 horas, en RtvePlay y, a las 00:00 horas, en Documentos TV, en La2 de TVE
La guerra ha forjado la identidad nacional de Estados Unidos
Reconstrucción de una de las batallas del ejército de Estados Unidos en la guerra del Pacífico contra el imperio japonés ©Hikari/ARTE GEIE/Pictonovo
Milagros de Diego Cerezo

Desde la Declaración de Independencia de Estados Unidos hasta la reelección de Donald Trump, las guerras han rellenado las páginas de la historia de la primera potencia mundial. 'Estados Unidos en guerra', el documental que emite esta semana Documentos TV, desvela la decisiva importancia que la guerra ha tenido en la consolidación de esta nación. Su hegemonía militar llevó a Estados Unidos a ser la potencia que es hoy día, transformó el orden internacional e impuso su moral al mundo.

La primera guerra de Estados Unidos

En 1775, Nueva Inglaterra era aún una colonia británica del rey Jorge III. Un grupo de colonos, cansados de soportar la carga impositiva de la metrópoli, se levantó en armas para crear una república estadounidense. Comenzaban las primeras batallas de la Guerra de la Independencia de Estados Unidos mientras, el 4 de julio de 1776, se promulgaba la Declaración de Independencia. "Estados Unidos nació en medio de la guerra y hemos arrastrado este principio de una república armada y dispuesta a defenderse hasta la actualidad", asegura Erik Villard, historiador del Centro de Historia Militar del Ejército de Estados Unidos.

Estados Unidos nació en medio de la guerra y hemos arrastrado este principio de una república armada y dispuesta a defenderse, hasta la actualidad

Durante el siglo XIX, Estados Unidos abrió varios frentes con diferentes conflictos armados. Además del más sangriento de todos, la Guerra de Secesión, el resto de las guerras siguieron el objetivo de la nueva nación: la expansión. En su afán de ampliar su territorio, Estados Unidos se enfrentó a Francia, España, Inglaterra, México y a las tribus indígenas. Contra ellas, precisamente, "el ejército estadounidense cometió deliberadamente actos de genocidio", confiesa Tim McCleary, historiador del Little Big Horn College.

Siempre hemos arrastrado la idea de que nosotros somos los buenos, que luchamos por una buena causa

Estos conflictos armados han forjado la identidad nacional y sus mitos y héroes han contribuido a la manera en la que el ciudadano estadounidense percibe la razón de ser de Estados Unidos. "Siempre hemos arrastrado la idea de que nosotros somos los buenos, que luchamos por una buena causa", explica el historiador militar de la Universidad de Cornell, David Silbey.

Reconstrucción de soldados en la Guerra de la Independencia de Estados Unidos ©Hikari/ARTE GEIE/Pictonovo

Estados Unidos y las dos contiendas mundiales

El siglo XX y sus cruentas guerras mundiales fueron determinantes para el despegue de Estados Unidos fuera de sus fronteras. Según los expertos, Estados Unidos se dio cuenta de su poder en la Primera Guerra Mundial. Envió a Europa a dos millones de hombres, su industria armamentística se desarrolló rápidamente y aprendió a desplegar tropas al otro lado del océano. Y fue esta gran operación logística y humana la que transformó el ejército estadounidense para siempre. Lora Vogt, historiadora del Museo Nacional de la Primera Guerra Mundial de Kansas, afirma que la Primera Guerra Mundial supone el nacimiento del ejército moderno de Estados Unidos. "Marcó el inicio de lo que algunos historiadores han dado en llamar la era de Estados Unidos como superpotencia", prosigue. Pero fue su intervención en la Segunda Guerra Mundial la que transformó la economía americana y sentó los cimientos para situarse en una posición de poder sin precedentes.

Bombardero "Enola Gay" desde donde se lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima ©Hikari/ARTE GEIE/Pictonovo

El 16 de julio de 1945, Estados Unidos se convierte en el primer país con armamento nuclear. "Se trata de una bomba atómica, lo que conlleva a dominar el poder natural del universo", declaraba el presidente Truman. Las bombas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki marcaron el final de la Segunda Guerra Mundial.

Los estadounidenses están convencidos de que su país salvó a la civilización de males terribles

La Primera Guerra Mundial terminó con un armisticio, la Segunda, con el aplastante poder americano sobre sus enemigos. "Los estadounidenses están convencidos de que su país salvó a la civilización de males terribles", apunta Stephen Biddler, historiador militar de la Universidad neoyorquina de Columbia. En 1945, la hegemonía militar de Estados Unidos instauró el nuevo orden internacional, hoy en transformación.

Jugando a imponer su moral

Las más recientes intervenciones americanas en el continente asiático, Vietnam y los conflictos en Irak y Afganistán no dieron los frutos deseados. "A Estados Unidos le cuesta mucho aprender la lección", manifiesta Richard Lee Armitage, ex vicesecretario de Estado estadounidense. Aún con todo, esta potencia ha jugado a imponer su moral al mundo. "Quizás nosotros, no somos los buenos necesariamente", subraya Silbey.

Quizás nosotros, no somos los buenos necesariamente

Aunque el resultado de estas últimas contiendas solo haya sido muerte y caos, su necesidad, desde finales de 1945, de comprometerse a escala mundial, se traduce, en la actualidad, en el destacamento de 200.000 soldados por las más de 800 bases distribuidas por los cinco continentes. Esta circunstancia, a la que habría que sumar 11 portaviones, 11.000 cazas militares, las más de 4.000 ojivas listas para ser lanzadas desde alguno de sus 68 submarinos o sus bombarderos estratégicos permiten a Estados Unidos intervenir, en cuestión de horas, en cualquier parte del planeta.

En Arlington están enterrados unos 400.000 soldados caidos en todas las guerras participadas por EE.UU. ©Hikari/ARTE GEIE/Pictonovo

No hay ningún otro ejército capaz de mantener tal presencia en el mundo. La guerra en este país no es casual; se inscribe, desde hace 250 años, en el centro político de Estados Unidos. Y hoy nada es diferente, solo ha cambiado el enemigo, Irán.