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El 60% de los jóvenes cree no podrá progresar en su vida por la incertidumbre y precariedad laboral

  • Fad Juventud lanza el 'I Barómetro Retos y Aprendizajes. Posturas juveniles sobre los desafíos formativos y profesionales'
  • Tener un puesto estable, poder conciliar y trabajar en "algo que guste": las claves del éxito
El 60% de los jóvenes cree no podrá progresar en su vida por la incertidumbre laboral
El 60% de los jóvenes cree no podrá progresar en su vida por la incertidumbre laboral GETTYIMAGES
RTVE.es

Seis de cada diez jóvenes consideran que existen circunstancias y condicionantes externos que dificultan e impiden su progreso como la precariedad y la inestabilidad laboral, aunque se esfuercen por conseguir sus logros.

Mayoritariamente (el 67%) cree que rendirse no es una opción y que el esfuerzo es clave para el éxito, pero reconocen que hay muchas dificultades que están fuera de su alcance.

Son algunos datos del 'I Barómetro Retos y Aprendizajes. Posturas juveniles sobre los desafíos formativos y profesionales', realizado por Fad Juventud, del que se desprende que las decisiones formativas y laborales están "fuertemente condicionadas" por la necesidad de ingresos a corto plazo, la presión familiar y la percepción de un mercado laboral inestable y precario y que esto obliga a priorizar "lo posible frente a lo deseable".

Esto hace que la precariedad empuje a la "resignación" y a opciones más posibilistas sobre el futuro laboral y que muchos jóvenes opten por lo seguro frente a lo deseable. Creen que asumir riesgos depende, en muchos casos, del respaldo económico, familiar y social con el que cuenta cada joven.

Trabajo estable y conciliación: las claves del éxito

¿Qué significa para los jóvenes tener éxito? Tener un puesto estable, poder conciliar y trabajar en "algo que guste" aparecen como elementos centrales de la idea de éxito juvenil, en una filosofía en la que ahora prevalece más la búsqueda de sentido al trabajo más allá del dinero.

Todo ello, añade el informe, en un "contexto de precariedad donde un buen sueldo se percibe poco realista".

Conciliar con la vida personal y familiar y tener tiempo libre ganan peso como indicadores de bienestar y éxito vital.

En ese contexto "inestable" e "impredecible", la adaptación se ha convertido en una capacidad central para la juventud y muchos chicos y chicas asumen que deberán optar por aquellas profesiones que tienen más salidas, aunque esto no sea coincidente con sus intereses o vocación.

También lo es la presión familiar de tener que "responder" a la" inversión" realizada por los padres en los estudios y la presión personal para lograr autonomía económica cuanto antes.

Decisiones marcadas por la incertidumbre y el corto plazo

Las decisiones formativas y laborales aparecen atravesadas por la incertidumbre. Así, el estudio apunta a que muchos jóvenes sienten que deben tomar decisiones importantes "demasiado pronto" sobre su futuro y lo que quieren hacer en su vida, y "con poco margen para equivocarse o rectificar".

Por ello, el 75,7% pide mejorar el conocimiento sobre lo que realmente interesa laboralmente y más del 73% exige más formación financiera, habilidades comunicativas y orientación sobre itinerarios profesionales.

Una de las principales demandas detectadas es la necesidad de disponer de más tiempo y más apoyo para tomar decisiones sobre el futuro formativo y profesional. La juventud reclama una orientación más práctica, personalizada y flexible, capaz de ayudar a gestionar dudas, inseguridades y presiones asociadas a la elección de itinerarios educativos y laborales.

Además, el 64,7% destaca la necesidad de contar con ingresos a corto plazo como otro principal condicionante a la hora de decidir su futuro profesional.

La percepción de que los contactos pesan más que el esfuerzo personal aparece de forma recurrente, especialmente entre quienes sienten que parten de una situación de desventaja o cuentan con menos capital social y económico.