El colegio público de Aceuchal, pionero con aire acondicionado y energía solar
- Las aulas climatizadas y los patios con la sombra de pérgolas mejoran el bienestar térmico
- El centro elimina el coste eléctrico y prepara su salto a la aerotermia
El calor aprieta en cualquier localidad de Extremadura finales de mayo, pero dentro del colegio Nuestra Señora de la Soledad de Aceuchal (Badajoz) la sensación es agradable. En todas sus aulas, de Infantil y Primaria, el aire acondicionado mantiene una temperatura estable. Todo funciona con energía solar, gracias a las placas instaladas en la cubierta del centro.
Hace no tanto, la situación durante las olas de calor de final de curso era muy distinta. La profesora de educación infantil, Alicia Rodríguez, lo recuerda. "Hace unos años nos teníamos que ir para casa a la hora del recreo, porque era insoportable, los niños estaban irascibles y nosotros también, y ahora es una gozada".
Las aulas, que utilizan 500 alumnos y 40 profesores, han dejado atrás los más de 30 grados. El cambio también se nota en otros espacios clave, como la cocina y el comedor, donde el calor era especialmente intenso a mediodía.
Energía limpia y ahorro
El sistema de aire acondicionado se apoya en 70 paneles solares que abastecen de electricidad a los edificios. El director del centro, José Antonio Amaya, explica el impacto económico de esta instalación: "El consumo de luz está siendo cero porque todo parte de las placas solares".
A este despliegue se suman más medidas para reducir la incidencia del sol, como toldos en los ventanales o las pérgolas en los patios, financiados por el Ayuntamiento. El alcalde de Aceuchal, Sergio Gordón, subraya la necesidad de estas actuaciones: "Las horas de sol son inaguantables en cualquier puesto de trabajo. Pues toda la jornada que pasan los niños en el colegio deben estar en las mejores condiciones".
Mirada al futuro
El director de este centro y el alcalde coinciden en la necesidad de aprovechar las ayudas públicas de la Junta de Extremadura. "Me atrevería a decir que quizá el único totalmente climatizado de toda Extremadura", cuenta satisfecho el director, José Antonio Amaya.
El siguiente paso ya está en marcha. El centro sustituirá las calderas de gasóleo por un sistema de aerotermia a partir del próximo curso, con el objetivo de mejorar también el confort en invierno, reducir las emisiones contaminantes y el coste energético.