ASPACE Cáceres abre sus puertas para mostrar el día a día de las personas con discapacidad
- Fisioterapia, deporte y atención temprana, claves en el trabajo diario
- La asociación atiende a unas 800 personas y reclama más plazas residenciales en la provincia
Fisioterapia, deporte adaptado, atención temprana, logopedia o terapia ocupacional. Son solo algunas de las actividades que forman parte del día a día de ASPACE Cáceres, una asociación que trabaja con personas con parálisis cerebral y otras discapacidades, y que actualmente atiende a unas 800 personas en distintos puntos de la provincia.
La entidad ha puesto en marcha una nueva iniciativa para dar visibilidad a la realidad de sus usuarios y al trabajo que desarrollan diariamente profesionales y familias. Bajo el formato de desayunos informales, diferentes representantes institucionales y sociales visitarán periódicamente el centro para conocer de cerca cómo funciona.
“Esto es un programa que nace de la idea de uno de los usuarios”, explica Narciso Antonio Martín Gil, presidente de la Federación Extremeña ASPACE. “Más que otra cosa, para darle visibilidad a la asociación y al trabajo que se realiza aquí todos los días”, añade.
Atención especializada y acompañamiento diario
ASPACE Cáceres cuenta con diferentes servicios especializados destinados a mejorar la autonomía y la calidad de vida de los usuarios. Entre ellos, atención temprana para niños, fisioterapia, centro de día o terapia ocupacional.
“Somos la asociación más grande que hay en Extremadura de personas con discapacidad”, señala Martín Gil. Además del principal de Cáceres, la entidad dispone de otros seis centros repartidos por la provincia: Jaraíz de la Vera, Moraleja, Trujillo, Plasencia, Pinofranqueado y Almoharín.
Uno de los espacios donde se desarrolla gran parte de esa atención diaria es la sala de fisioterapia. Allí trabajan profesionales especializados que acompañan tanto a usuarios como a familias desde edades muy tempranas.
“Mi trabajo consiste en intentar que los chicos con dificultades del movimiento consigan moverse, en ayudar a las familias cuando tienen un diagnóstico temprano y en acompañarles en todo el proceso”, explica Paula Rodríguez, fisioterapeuta de ASPACE Cáceres.
La profesional destaca además la importancia del trabajo coordinado entre distintas disciplinas. “Trabajamos junto a terapeutas ocupacionales, logopedas, psicólogos y psicólogas. Al final se trata de acompañar a las familias y ayudar a los chicos en sus necesidades de movimiento y en la mejora física y estructural de su condición”.
Una realidad cada vez más diversa
Desde ASPACE explican que el perfil de usuarios ha cambiado en los últimos años y que actualmente atienden situaciones muy diversas.
“Antes quizá podíamos centrar ASPACE en diagnósticos de parálisis cerebral, pero ahora nos llegan personas con muchas otras condiciones”, señala Rodríguez. Entre ellas, personas adultas con daño cerebral adquirido o niños con trastornos del desarrollo.
Una realidad que obliga también a los profesionales a mantenerse en constante formación y adaptación. “Todo lo que tenga que ver con lo sanitario y lo biomédico requiere actualización continua”, explica la fisioterapeuta. “Nosotros seguimos formándonos constantemente por ellos y por las familias”.
El deporte como herramienta de autonomía
El deporte adaptado es otra de las actividades fundamentales dentro del centro. Hugo, uno de los usuarios de ASPACE Cáceres, participa regularmente en disciplinas como bocha o atletismo.
“Sí, me gusta estar aquí”, cuenta durante una de las sesiones deportivas. Actividades que no solo ayudan a mejorar la movilidad, sino que también favorecen la autonomía personal, la socialización y el bienestar emocional de los usuarios.
En las instalaciones del centro, las jornadas transcurren entre ejercicios de rehabilitación, terapias individualizadas y actividades grupales adaptadas a las capacidades de cada persona.
Falta de plazas residenciales
Más allá del trabajo diario, ASPACE Cáceres alerta también de algunas de las necesidades más urgentes que afrontan actualmente las personas con discapacidad y sus familias. La principal preocupación es la falta de plazas residenciales especializadas en la provincia.
“Necesitamos unas 25 plazas residenciales, no solo aquí en Cáceres, sino en toda la provincia”, reclama el presidente de la entidad.
Martín Gil explica que muchas familias afrontan situaciones cada vez más complejas debido al envejecimiento de los padres y cuidadores principales. “La esperanza de vida de las personas con discapacidad y con parálisis cerebral es mucho mayor y llega un momento en que las familias no pueden atenderlas en casa”, señala.
Desde la asociación recuerdan además el elevado nivel de atención que requieren muchos usuarios. “Prácticamente tenemos un cuidador por persona”, explica.
Visibilizar la discapacidad
Con iniciativas como estos encuentros abiertos, ASPACE busca acercar esa realidad a la sociedad y mostrar el trabajo que se desarrolla diariamente dentro de sus centros.
Profesionales y usuarios coinciden en la importancia de seguir dando visibilidad a las personas con discapacidad y de reforzar el apoyo social e institucional a recursos especializados como este.
Porque detrás de cada sesión de fisioterapia, cada actividad deportiva o cada terapia individualizada hay también acompañamiento, aprendizaje y una red de apoyo fundamental para cientos de familias extremeñas.