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¿Vale la pena pedir un préstamo para viajar? La 'deuda mala' que arruinará tus vacaciones, en 'Economía de bolsillo'

Hucha, monedas, pasaportes y un avioncito sobre un mapa mundi
¿Es recomendable pedir un préstamo para irse de vacaciones? 'Economía de bolsillo'

Compre ahora y pague después. ¿Pedirías un préstamo para irte de vacaciones? La periodista Lourdes Castro ha analizado en Economía de bolsillo esta práctica cada vez más extendida entre los jóvenes, y lo ha hecho de la mano de Carlos Herrera, economista y miembro del Comité de Servicios Asociados de la Asociación Española de Asesores y Planificadores Financieros, EFPA España.

Herrera lo ha aclarado: "si puedes evitarlo, mejor". El experto ha asegurado que es fundamental hacerse un presupuesto con antelación donde estén contemplados los ingresos y gastos. El neto resultante nos ayudará a tomar decisiones en nuestro viaje, ya sea dentro de nuestra capacidad real económica o desde un objetivo motivacional, o sea, un destino soñado.

¿Qué incluir en el presupuesto para vacaciones?

El cómputo para este fin debe contemplar cuánto has ahorrado y un coste lo más aproximado posible de los gastos que supondrá realizarlo. Billetes de avión, alquileres de vehículos, hoteles, visitas a museos, manutención estimada y uno de los gastos más importante, el seguro de viaje.

"El objetivo es anticiparte a posibles imprevistos y evitar sustos", ha especificado el economista. "Antes de empezar a ahorrar —ha explicado— se debe marcar un objetivo de viaje". El fin puede ser realista, es decir, en función de lo que se puede conseguir ahorrar se elige un destino u otro, o motivacional, además del ahorro estimado, se usa parte del fondo de emergencia, aunque esta emergencia no sea tal.

Carlos Herrera ha advertido que no es recomendable pedir un préstamo para irse de vacaciones porque es el primer paso para acceder a una condición, llamada deuda mala.

Deuda mala

La deuda mala no aporta beneficio a largo plazo y hace perder dinero por la obligación de abonar intereses altos o por adquirir cosas que pierden valor rápidamente, con lo cual, "terminamos pagando más de lo que costó y puede afectar a tu estabilidad financiera", ha puntualizado el economista, que ha detallado algunas de las compras que encaminan a sus usuarios a contraer una deuda mala, como son comprar cosas que no necesitas, gastar en ropa o en lujos que se deprecian rápido, o pedir un préstamo para ir de vacaciones que acarreará deudas con intereses altos o adeudo en las tarjetas de crédito.

La deuda mala empobrece, sin embargo, también existe una deuda buena, "la que ayuda a crecer, como invertir en educación, en un negocio o una hipoteca para adquisición de vivienda", ha destacado el experto.

La espiral y la letra pequeña

Para saber si un préstamo personal es útil o arriesgado Carlos Herrera ha dado algunos tips, como preguntarse si realmente es necesario y urgente, calcular cuánto se puede pagar al mes, dado que es recomendable que la cuota mensual no exceda el 30-35% de los ingresos, fijarse en el TAE, comparar varias opciones y no quedarse con la primera oferta.

Además, ha advertido que es imprescindible leer la letra pequeña donde están reflejados la comisión de apertura, penalizaciones por pago anticipado, costes por retrasos en el pago y el plan para devolverlo. A este punto, el economista ha incidido en que antes de firmar hay que definir de dónde saldrá el dinero cada mes y hay que situarlo en la partida de costes fijos de nuestro presupuesto. Por otro lado, Herrera advierte evitar pedir un préstamo para pagar otro, porque "es una espiral de la que es difícil salir".

Fondo de emergencia

Es un caudal para gastar en imprevistos importantes como podría ser la pérdida inesperada de empleo, gastos médicos repentinos, etc. La idea de esta hucha es poder mantenerte mientras dura la emergencia, sin tener que recurrir a préstamos y/o tarjetas de crédito. Para ello se debe tener disponible una cantidad que cubra entre tres y seis meses de gastos básicos. Debe estar separado en otra cuenta y no invertido porque necesita liquidez.

Carlos Herrera ha especificado que no hay secretos para recuperar el equilibrio, hay que apretarse el cinturón y, o bien incrementar los ingresos fijos o reducir los gastos variables.