Las ejecuciones en el mundo alcanzaron en 2025 su mayor cifra en 44 años, con Irán a la cabeza
- En 2025 se registraron en el mundo más de 2.700 ejecuciones, la mayoría en Irán
- Las ejecuciones están en el centro de la mano dura contra la delincuencia, según Amnistía Internacional
Las ejecuciones en el mundo alcanzaron su mayor cifra en 44 años en 2025, con un total de 2.707, impulsadas especialmente por el aumento en Irán, donde hubo al menos 2.159, el mayor número en décadas, según los datos recopilados por Amnistía Internacional (AI).
En el informe Condenas a muerte y ejecuciones 2025, publicado este lunes, Amnistía destaca que esas ejecuciones suponen un incremento de más de dos tercios en comparación con 2024.
La organización, con sede en Londres, explica que el recurso a la pena de muerte se acrecentó el año pasado porque las autoridades de varios países situaron este castigo en el centro de "las falacias narrativas" sobre la seguridad pública y la mano dura contra la delincuencia con el objetivo de ejercer el control, proyectar el poder del Estado y anotarse puntos políticos.
Así, esta tendencia quedó más patente en aquellos países donde las autoridades han aumentado su control del poder y han restringido el espacio de la sociedad civil, además de silenciar la disidencia.
En Irán, hubo al menos 2.159, más del doble que en 2024, mientras que en Arabia Saudí se registraron al menos 356, especialmente en delitos relacionados con las drogas; en Kuwait casi se triplicaron, de 6 a 17; y en Egipto casi se duplicaron, de 13 a 23. Estados Unidos pasaron de 25 en 2024 a 47 y en Singapur, de 9 a 17.
Las ejecuciones aumentaron en un 78 % frente a 2024
En general, las ejecuciones aumentaron en un 78 %, después de que en 2024 se registraran al menos 1.518. Amnistía Internacional destaca que el total de 2025 no incluye las miles de ejecuciones que cree que han seguido llevándose a cabo en China, que, pese a la ausencia de datos, considera como el país con más ejecuciones en el mundo.
"Este alarmante aumento del uso de la pena de muerte se debe a un grupo reducido y aislado de Estados dispuestos a llevar a cabo ejecuciones a toda costa, pese a la tendencia global continuada hacia la abolición. Desde China, Irán o Corea del Norte, pasando por Arabia Saudí y el Yemen, hasta Kuwait, Singapur y Estados Unidos, esta vergonzosa minoría está utilizando la pena de muerte como arma para infundir temor, sofocar la disidencia y mostrar la fuerza que las instituciones estatales tienen sobre personas desfavorecidas y comunidades marginadas”, ha manifestado la secretaria general de AI, Agnès Callamard.
Casi la mitad por delitos relacionados con la droga
La organización subraya que se han intensificado los enfoques "sumamente punitivos" en la guerra contra las drogas, lo que ha impulsado los esfuerzos para ampliar la pena de muerte. Esto ha tenido un reflejo en el crecimiento de las ejecuciones, ya que casi la mitad —1.257 o el 46 %— del total en el mundo fueron por delitos relacionados con la droga.
Según AI, Argelia, Kuwait y las Maldivas han lanzado iniciativas legislativas para ampliar la aplicación de la pena capital con el fin de incluir este tipo de delitos.
Pese a este aumento de las ejecuciones en 2025, los países que las llevaron a cabo siguen siendo una minoría. En ese sentido, el informe cita los casos de Arabia Saudí, Corea del Norte, China, Egipto, Estados Unidos, Irak, Irán, Somalia, Vietnam y el Yemen, que son los mismos 10 países de los que se sabe que han llevado a cabo ejecuciones todos los años en el último quinquenio.
Cuatro Estados reanudaron las ejecuciones en 2025 —Japón, Emiratos Árabes Unidos, Sudán del Sur y Taiwán—, con lo que el total de países que ejecutaron a personas ascendió a 17.
Por contra, no hay constancia de ejecuciones ni de condenas a muerte en Europa y Asia Central. En el continente americano, Estados Unidos fue el único país que las llevó a cabo en 2025 y casi la mitad tuvieron lugar en Florida. En el África subsahariana, se limitaron a Somalia y Sudán del Sur. Afganistán fue el único país de Asia meridional que ejecutó a personas, mientras que Singapur y Vietnam fueron los únicos de los que se tuvo constancia de que lo hicieran en el sureste asiático. Tonga era el único país de Oceanía que mantenía la pena de muerte en la ley.
Callamard ha apuntado que "es hora de que los países que llevan a cabo ejecuciones se unan al resto del mundo y conviertan esta práctica abominable en cosa del pasado".
"La pena de muerte no nos ofrece mayor seguridad —ha continuado—. Al contrario, constituye una afrenta irreversible contra la humanidad, impulsada por el miedo y que muestra un desprecio absoluto por el derecho internacional de los derechos humanos".
El abolicionismo da pie a la esperanza
Ante este panorama, también hay espacio para la esperanza.
AI recuerda que cuando comenzó su trabajo contra la pena de muerte en 1977, solo 16 países la habían abolido, mientras que a día de hoy esa cifra ha subido a 113, más de la mitad de los países del mundo, y más de dos tercios son abolicionistas en la ley o en la práctica.
En un contexto de conductas depredadoras, miedo y odio, algunos Estados han adoptado medidas que han demostrado que con determinación y una presión continuada la abolición mundial está al alcance de la mano.
Las autoridades de Vietnam abolieron la pena de muerte para ocho delitos, entre ellos transporte de drogas, soborno y malversación; Gambia la eliminó para el asesinato, la traición y otros delitos contra el Estado; y en una decisión histórica la gobernadora de Alabama, Kay Ivey, concedió el indulto a Rocky Myers: el primer indulto que se concedía a una persona de raza negra condenada a muerte en el estado.
En Líbano y Nigeria se presentaron proyectos de ley para abolir la pena capital, mientras que el Tribunal Constitucional de Kirguistán declaró inconstitucionales las iniciativas para reintroducir la pena de muerte.
"La abolición total es posible si nos unimos para mantenernos firmes contra los pocos países aislados. Debemos mantener encendida, brillando con fuerza, la llama de la abolición hasta que el mundo quede totalmente libre de las tinieblas de los patíbulos", apunta Callamard.