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Jerez de los Caballeros, capital del jamón ibérico

  • Ganaderos e industriales afrontan la XXXVI edición del Salón del Jamón Ibérico y la Dehesa con buenas expectativas
  • Hay equilibrio entre precios y costes. El reto, lograr una IGP que ampare los productos ibéricos
  • Además de 45 industriales publicitando su labor, el certamen oferta también actividades como jornadas gastronómicas o concursos de corte
36 edición del Salón del Jamón Ibérico y la Dehesa de Extremadura
Javi Serrano - RTVE Extremadura

Un arranque optimista

El Salón del Jamón Ibérico de Jerez de los Caballeros no engaña. Su rédito económico fluctúa de año en año con una relación directa con lo que pasa en la dehesa. “Este año ha llovido, ha habido buena bellota y entonces sale una buena producción, con cochinos de calidad”, recalca José Cadena, propietario de una tienda de embutidos de Villafranca de los Barros. De hecho, se han certificado 220.000 cerdos de bellota, un 5% más que el año anterior. La consecuencia directa, un equilibrio entre costes y precios en una región que sacrifica el 37% del ibérico de todo el país. 

En este Salón, 45 expositores exhibirán lo mejor de la producción de productores, industriales y empresas auxiliares. Un sector consolidado en una comunidad autónoma “que consagra más de 12.000 explotaciones a la producción del ibérico”, enumera el vicepresidente de la Junta de Extremadura, Abel Bautista.

Foro de venta y de análisis

Hasta el domingo, este Salón del Jamón y la Dehesa planifica una programación generosa de actividades profesionales. “Aquí lo bueno es que sirve para publicidad y para coger clientes”, relata Nicolás Redondo, propietario de una empresa del ibérico y cortador profesional de jamón.

Pero el Salón va más allá del puro negocio. Por ello, despliega un amplio abanico de encuentros de perfil técnico, como las jornadas denominadas “Territorio Pata Negra”, articuladas con tres ponencias. Una primera sobre el control de calidad y trazabilidad del cerdo ibérico. Una segunda centrada en la peste porcina y la última enfocada en la regeneración de la dehesa. Y aquí entra de lleno una perspectiva básica para salvaguardar la viabilidad de este sector. Su futuro.

La seca, terceros países, la IGP, retos

Es inevitable. Los nuevos tiempos consolidan nuevos retos. De diversa índole. Por ejemplo, la seca de la encina. “Hay descubrimientos nuevos, como el de la firma Dehesa Sana, para atacar esa seca y salvaguardar este ecosistema único que tenemos en Jerez de los Caballeros”, subraya su alcalde, Raúl Gordillo.

Otro frente que hace fruncir el ceño. La competencia con países extranjeros.. “Llegan con estándares de calidad inferiores a los nuestros. Hay que pedir igualdad de condiciones y reciprocidad”, apostilla Abel Bautista, el vicepresidente de la Junta de Extremadura. 

Que también cita como retos la simplificación administrativa, la modernización que exigen consumidores cada vez más exigentes y la amenaza que supone que la Denominación de Origen Guijuelo pretenda certificar como raza ibérica piezas que solo tienen el 50%. De ahí que el presidente de ASICI, Raúl García, destaque la necesidad de crear una IGP que ampare los productos ibéricos.

Los productores además citan otros frentes, como un consumidor que exige cada vez más indicadores de trazabilidad y que “además prioriza el envasado frente a la pieza”, cita Jesús García, productor de Monesterio.

También ocio y disfrute

Pero el certamen también ofrece un amplio abanico de reclamos para el público en general. Así, dispensa una degustación popular de jamón ibérico este viernes, una masterclass y cata guiada del cortador Pepe Alba el sábado o el XVIII Concurso Nacional de Cortadores de Jamón Ibérico de bellota el domingo. Sin olvidar colofones musicales a cada jornada con conciertos como el del grupo Taburete el sábado.

Es el cosmos que hace posible una dehesa extremeña donde 100 industrias impulsan este sector del ibérico.