Ser madre y conciliar en España: renunciar, resistir y sobrevivir
- En España, el 78% de las mujeres afirma sufrir problemas de salud mental
- Una encuesta revela que el 85% de las madres tiene menos de una hora libre al día
Ser madre se ha convertido en un reto, no sólo a nivel personal, sino también profesional. En España, tres de cada cuatro mujeres siente que la falta de conciliación ha afectado a su salud física o mental. Dentro de esta cifra se encuentran otras miles, entre ellas, Aurora Serrano, account development (gestión de cuentas) y mamá a tiempo completo.
Cuando se convirtió en madre, Aurora renunció, aproximadamente, a un tercio de su salario para intentar conciliar su vida laboral con la maternidad. Una actividad compartida en la que tenía el “mismo volumen de trabajo, menos horas, más estrés y cobrando menos”. Admite que, con este cambio de rutina en el que concilia trabajo y cuidados, su energía estaba “bajo mínimos”. Tenía problemas para descansar, estrés y ansiedad. Una situación que le llevó “al límite”. Fue así cómo se dio cuenta de que “el sistema actual no está diseñado para que las mujeres puedan estar en ambos sitios a la vez, sin que algo se rompa”.
Según la encuesta El peso invisible de la maternidad, del Club Malasmadres, en España, el 82% de las mujeres ha tomado alguna decisión que ha afectado de alguna manera a su trayectoria laboral al convertirse en madre. Algo que también sufrió Marta, una reciente madre primeriza de Madrid, que tuvo que enfrentarse a un "parto complicado". Tras ello, solicitó su correspondiente baja de maternidad, de 16 semanas. Sin embargo, debido a complicaciones médicas tras el parto, Marta también se enfrentó a una reducción de jornada y, por tanto, a una reducción de su salario mínimo. Una decisión que le supone un “palo muy grande económicamente”.
“La madre perfecta”
En los últimos años, cada vez es más frecuente ver perfiles en redes sociales que se dedican a compartir consejos, experiencias y vivencias de la maternidad. Perfiles en los que se viralizan rostros de menores y se lanzan mensajes sin pasar por la opinión de un especialista.
La Asociación Cántabra de Matronas advierte que, en las redes, existe una “idealización de la maternidad” que está pasando factura en salud mental. Esto se junta con que “no hay tanto apoyo social, ni tanta tribu como quizás se tenía antes”. Aurora Serrano es una de esas mujeres que, al tener lejos a su familia, se ha enfrentado a criar a su hijo, y también a los de sus amigas, y viceversa. “Si no fuera por mis amigas, la conciliación no existiría para mí ahora mismo”, asegura. Estas mujeres, al igual que otras miles en España, han creado su propia red de cuidados, entre la que se encuentran algunas oficiales como el Club Malasmadres.
“Cuidarte para poder cuidar”
Así define Aurora Serrano la falta de autocuidado a la que se enfrentan miles de madres. Un factor importante que reivindica desde su experiencia propia, “porque si tú no te cuidas, no puedes cuidar”. Otra encuesta realizada por el Club Malasmadres revela que el 85% de las madres tiene menos de una hora libre al día. Es decir, prácticamente la totalidad de su rutina está ocupada por conciliar la vida laboral y familiar, dejando en un último plano el autocuidado.
Aurora Serrano trabajando desde su casa Iván Lobato
En un reciente evento organizado por la Asociación Yo No Renuncio, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, aseguró que “hay una renuncia en muchos casos a nosotras mismas como seres humanos”. Así, en la mayoría de casos, “hay una lista de prioridades de todo tipo”, quedando el autocuidado materno “en el último peldaño”.
Casi el 80% sufre problemas de salud mental
Las dificultades económicas, la falta de conciliación, los problemas médicos y la falta de reparto de las tareas del hogar son factores que influyen en la salud mental de las madres, que compaginan su vida personal con la laboral, en muchos casos, renegando de esta última.
En España, el 78% de las mujeres afirma sufrir problemas de salud mental, un 57% se siente sobrecargada y un 42% sufre ansiedad. Estos datos, recogidos en el informe “El estado de la salud mental materna en Europa” de la ONG Make Mother Matter, pone de manifiesto la magnitud del problema y dificultades a la que se enfrentan a diario las madres. Desde el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal (IESMP), advierten que esto trae consecuencias a nivel psicológico para el que se precisa un seguimiento, desembocando en la depresión posparto, ansiedad perinatal, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de estrés postraumático e incluso psicosis corporal que, "aunque sea menos frecuente, necesita una atención urgente”.
El IESMP asegura que “todo es tratable”, sobre todo si se detecta a tiempo, para proteger a la madre, al bebé y al vínculo entre ambos. Un mensaje de esperanza que alienta a las madres que no ven la salida y asumen rutinas y tareas sin tiempo para dedicarse a una misma. Una soledad no elegida, impuesta por una sociedad que atrapa vidas maternas fabricadas para el cuidado ajeno, sin importar las historias que hay detrás de cada progenitora.
"No podemos ser buenas en todo"
María José, madre de mellizos, también tuvo que renunciar a un puesto de trabajo en una institución pública. Una decisión que tomó para poder implicarse de lleno en su crianza y no verse en la obligación de dejarlos solos. Una decisión que, además, le sirvió “para no volverse loca y poder seguir criando”. Por suerte, años más tarde encontró un trabajo que sí le permitió conciliar la crianza de sus hijos con su trayectoria profesional. Aún así, confiesa que le da “pena haberse perdido algunos momentos importantes de la infancia” de sus mellizos.
Esta historia no es reciente, pero comparte un nexo común con la de Aurora y la de Marta: la falta de conciliación y de ayuda para las mujeres. No sólo del siglo XXI, sino las que ni se imaginaron desarrollando un trabajo que no fuera el de cuidadora, dentro y fuera de casa. Un trabajo que, por tradición, se ha supuesto que debía desarrollarse por parte de las madres. Por ello, las mujeres de hoy exigen un mayor reconocimiento y facilidad para poder conciliar su vida familiar con la laboral. Porque, como reconoce María José, y comparten el resto de testimonios de este reportaje, hoy en día “la sociedad exige a unas buenas madres y buenas trabajadoras”, pero sin conciliación “no podemos ser buenas en todo”.
*Iván Lobato es alumno del Máster Periodismo 360º - Universidad de Sevilla. Este artículo ha sido supervisado por la jefa de la sección de Sociedad en RTVE Noticias, Ana Bravo