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Primer aniversario del apagón, en el que Euskadi fue clave para recuperar el suministro

  • Gracias a su conexión directa con Francia, la subestación de Hernani fue una pieza fundamental para que la electricidad volviera a fluir en España
  • Sin embargo se produjeron importantes daños a la industria vasca, especialmente a los sectores electrointensivos
La subestación eléctrica de Hernani, Gipuzkoa
La subestación eléctrica de Hernani, Gipuzkoa RTVE
Verónica Elorza

A las 12,33 horas del 28 de abril de 2025 se produjo el mayor apagón eléctrico en Europa en más de dos décadas. El denominado ‘cero absoluto’ afectó a más de 50 millones de personas en la Península Ibérica. De manera especial, a España.

Pero Euskadi fue una de las comunidades en donde menos duró la falta de suministro. Para ello fue la clave la subestación de Hernani, en Gipuzkoa. Su cercanía a Francia permitió su conexión con el país vecino para que fluyera de nuevo la electricidad. El País Vasco fue una pieza decisiva para levantar el sistema.

La subestación de Hernani, clave

Tan solo diez minutos después del apagón, empezó a llegar el flujo de electricidad procedente de Francia a través de la subestación de Hernani, situada a menos de 50 kilómetros de la red eléctrica francesa. Fue decisiva por dos razones: no solo permitió recuperar el suministro en la zona norte. También evitó que el colapso se extendiera al sistema europeo, al desconectarse en milisegundos.

Cuando Francia empezó a reinyectar energía estable, se reinició el sistema en España. Desde Gipuzkoa se dio tensión a las centrales de ciclo combinado de Boroa, en la localidad vizcaína de Amorebieta, y la del puerto de Bilbao, las primeras en ponerse en funcionamiento en España. También pudieron reanudar su actividad otras centrales de Cantabria y Asturias.

Las repercusiones del apagón

La rápida reconexión a través de la subestación de Hernani salvó al País Vasco del colapso total. Pero dejó importantes repercusiones. En SOS Deiak, el teléfono de emergencias, se triplicaron las llamadas con respecto a un día normal. Los bomberos multiplicaron casi por diez sus salidas.

En Euskadi, la industria representa el 53 por ciento del consumo eléctrico. Distintas empresas, especialmente las electrointensivas, sufrieron pérdidas millonarias que todavía hoy reclaman. Un año después, el Gobierno Vasco trabaja para aumentar la capacidad eléctrica mientras se construye una nueva conexión con Francia.