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Una vacuna personalizada de ARN mensajero muestra supervivencias prolongadas en cáncer de páncreas

  • Casi la mitad de los participantes en un ensayo siguen vivos seis años después, algunos sin enfermedad
  • Una cifra muy superior a la supervivencia habitual en este tipo de tumores, que ronda el 13% a cinco años
Una vacuna personalizada de ARN mensajero muestra supervivencias prolongadas en cáncer de páncreas.
El cáncer de páncreas sigue siendo uno de los tumores más letales y difíciles de tratar.
RTVE.es

Un ensayo clínico liderado por investigadores del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, en Estados Unidos, abre nuevas expectativas en el tratamiento del cáncer de páncreas mediante vacunas personalizadas de ARN mensajero (ARNm). El estudio, dirigido por el oncólogo Vinod Balachandran, analiza una vacuna experimental diseñada a medida para cada paciente. Este tipo de terapia busca entrenar al sistema inmunitario para reconocer y atacar las células tumorales, reduciendo el riesgo de recaída tras la cirugía.

El ensayo, en fase 1, incluyó a 16 pacientes con cáncer de páncreas que habían sido operados. Todos recibieron posteriormente una combinación de tratamientos: la vacuna personalizada, quimioterapia y un fármaco de inmunoterapia. Los resultados muestran que la mitad de los pacientes (8 de 16) desarrollaron una respuesta inmunitaria significativa. En estos casos, el sistema inmune generó células T capaces de identificar y atacar el tumor.

El dato más llamativo es su evolución a largo plazo: siete de esos ocho pacientes (87,5%) seguían vivos entre cuatro y seis años después del tratamiento, una cifra muy superior a la supervivencia habitual en este tipo de cáncer, que ronda el 13% a cinco años. Entre los pacientes que no respondieron a la vacuna, solo dos seguían con vida, con una supervivencia media de unos 3,4 años.

Desarrollo de células T que evitan recaídas

Los investigadores también observaron que la vacuna no solo activa el sistema inmunitario de forma puntual, sino que puede generar células T persistentes durante años, capaces de mantener la vigilancia frente al cáncer y evitar su reaparición.

El cáncer de páncreas sigue siendo uno de los tumores más letales y difíciles de tratar. Incluso tras la cirugía, las tasas de recaída son elevadas y las terapias actuales han mostrado una eficacia limitada. Por ello, el desarrollo de nuevas estrategias como las vacunas terapéuticas es considerado una prioridad.

El trabajo se enmarca en el creciente desarrollo de terapias basadas en ARN mensajero, una tecnología que ya demostró su eficacia durante la pandemia de COVID-19 y que se perfila como una de las grandes apuestas en oncología.

Medicina de precisión

El tratamiento se desarrolla de forma individualizada a partir del perfil genético del tumor de cada paciente. Este proceso permite identificar mutaciones específicas y diseñar una vacuna que enseñe al sistema inmunitario a reconocerlas. Aunque los resultados son aún preliminares y se basan en un número reducido de pacientes, ya está en marcha un ensayo clínico de fase 2 a nivel internacional para confirmar su eficacia en un grupo más amplio.

Los autores destacan que este tipo de respuesta inmunitaria prolongada es uno de los grandes objetivos de la inmunoterapia: no solo eliminar el tumor inicial, sino prevenir su reaparición a largo plazo.

A pesar de estos avances, el equipo científico subraya que aún quedan desafíos importantes, como lograr que un mayor número de pacientes desarrolle esta respuesta inmunitaria eficaz. Aun así, considera que estos resultados consolidan el papel de las vacunas personalizadas de ARN mensajero como una de las estrategias más prometedoras dentro de la medicina de precisión.