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Los casos de cáncer de mama aumentarán un tercio en las próximas tres décadas, según un estudio

  • Los casos de mujeres de entre 20 y 54 años aumentaron un 29% en todo el mundo entre 1990 y 2023
  • En España, la tasa de mortalidad por esta enfermedad cayó el 41,9% en el mismo periodo
Cáncer de mama: Los caos crecerán un 33% en 30 años
Una doctora, realizando una mamografía una mujer

Un aumento de un tercio en los casos y un 44% más de fallecimientos anuales en apenas tres décadas. Estas son las demoledoras cifras sobre el futuro del cáncer de mama a nivel global que prevé un estudio publicado este lunes en la revista The Lancet Oncology. La investigación pronostica que para el año 2050 se alcanzarán los 3,5 millones de casos y 1,4 millones de muertes anuales. La detección precoz y la prevención se vuelven más urgentes que nunca para cambiar el rumbo de la enfermedad más común entre las mujeres de todo el mundo.

“El cáncer está aumentando porque los métodos de diagnóstico precoz también van aumentando y mejorando”, explica Lorenzo Armenteros, portavoz de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). También influye el envejecimiento de la población. Pero, para el experto, hay una causa aún más importante: el aumento de casos que se están registrando “a edades mucho más tempranas”.

Por qué aumentan los casos en mujeres jóvenes

Mientras que las tasas de nuevos casos en mujeres mayores no han cambiado sustancialmente, las de quienes tienen entre 20 y 54 años han aumentado un 29% entre 1990 y 2023, según el estudio, que incluye datos de 204 países. “Este incremento en la incidencia de tumores de mama en jóvenes es algo que sin duda preocupa a los oncólogos”, afirma Isabel Echavarría, secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica y oncóloga médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid. Eso sí, el riesgo absoluto en mujeres jóvenes sigue siendo menor que en mayores de 50 años, según destaca Arantxa Eraso, coordinadora nacional del Grupo de Cáncer de Mama de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica.

Por el momento, se desconoce la causa exacta de este aumento. Los expertos aseguran que no existe un motivo único. Hay varios factores que pueden influir. Echevarría menciona la menarquía precoz —el hecho de que la primera menstruación se esté adelantando—, que las mujeres tienen cada vez menos hijos y más tarde, una menor lactancia materna, el sedentarismo o la obesidad. “A mayor número de ciclos ovulatorios, hay una mayor acumulación hormonal a lo largo de la vida y esto puede dar lugar también a cambios en la probabilidad de tener cáncer de mama”, explica Armenteros.

Consejos para prevenir el cáncer de mama

Esto se suma a que, en mujeres jóvenes, la enfermedad muchas veces se diagnostica en estadios más avanzados. Así lo indica Echavarría, que lo achaca principalmente a dos motivos: a que no están incluidas en los programas de cribado y a una menor concienciación sobre que una mujer joven también puede padecer cáncer de mama. En este sentido, Armenteros aconseja a todas las mujeres tener unos conocimientos básicos de la autopalpación. Es decir, conocer cómo es la estructura de su mama y ante cualquier alteración consultar rápidamente al médico. En el centro de salud, sugiere preguntar por cómo hacer la autopalpación de forma correcta y en qué época del ciclo menstrual es mejor realizarla.

Cómo realizar la autopalpación Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos

Eraso, que también es Jefa del Servicio de Oncología Radioterápica del Instituto Catalán de Oncología (ICO) aconseja acudir al médico ante un bulto nuevo en mama o axila, cambios en la piel —retracción o un enrojecimiento persistente—, secreción por el pezón —especialmente sanguinolenta— o cambios en forma o tamaño no explicados. Además recuerda que “el cribado poblacional sigue siendo la estrategia más eficaz para reducir mortalidad”. Por ello, recomienda participar en los programas de cribado organizados a partir de los 50 años o antes, según el programa autonómico y los factores de riesgo.

También es importante llevar un estilo de vida saludable. Más de una cuarta parte de los años de salud perdidos por cáncer de mama se deben a seis factores de riesgo modificables, según el estudio. Entre ellos, figuran el consumo elevado de carne roja, el tabaco, el alto nivel de azúcar en sangre y el alto índice de masa corporal (IMC). Los autores aconsejan no fumar, realizar suficiente actividad física, reducir el consumo de carne roja y tener un peso saludable.

El contraste entre los países de altos y bajos ingresos

En 2023 se registraron 2,3 millones de casos de cáncer de mama, según el estudio. Un 73% ocurrió en países de ingresos altos y medianos altos. En estas naciones, aunque cada vez se registran más casos, la supervivencia continúa mejorando. De hecho, en ellos las tasas de mortalidad por cáncer de mama cayeron en promedio un 30% entre 1990 y 2023.

En España, la situación es aún más esperanzadora. La tasa de mortalidad descendió el 41,9% entre 1990 y 2023, desde los 23,9 fallecimientos por cada 100.000 habitantes en 1990 a 13,9 en 2023. Como indica Olayinka Ilesanmi, médica y epidemióloga nigeriana que trabaja para los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de África, estos datos reflejan “el éxito en la detección, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de mama”.

En cambio, las tasas de mortalidad casi se duplicaron en los países de bajos ingresos, alcanzando las 24 muertes por cada 100.000 mujeres. “La creciente carga del cáncer de mama se está trasladando a los países de ingresos bajos y medianos bajos”, explica la autora principal del estudio, Kayleigh Bhangdia, del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington. En ellos, las mujeres suelen enfrentarse a “diagnósticos en etapas más avanzadas, un acceso más limitado a atención médica de calidad y tasas de mortalidad más altas que amenazan con eclipsar el progreso en la salud de las mujeres”.