'Piluca', la hermosa historia de amistad entre dos mujeres que comparten su amor por los animales
- Hablamos con Rosi Legido y Jose Fonollosa, autores de esta emocionante novela gráfica
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Cualquiera que haya leído un cómic de Jose Fonollosa sabe que el autor es un enamorado de los animales a los que ha dedicado títulos como Miau o Refugio. Ahora, el dibujante se une a la guionista Rosi Legido en Piluca (Yermo ediciones), donde nos cuentan la amistad de esta última con una anciana, Piluca, cuyo mayor consuelo son los gatos con los que vive.
“Conocí a Piluca, una anciana de noventa años, cuando me avisaron de la protectora de animales de la que soy voluntaria, para rescatar a unos gatitos –nos comenta Rosi-. Piluca tenía varios gatos recogidos de la calle, en concreto tres: Gitanito, Negrita y Chiquitina y aparecieron unos bebés, que seguramente serían de alguna de las dos hembras. A su edad no podía tener más animales en casa porque podía tropezar, y una conocida suya nos avisó. Una vez rescatados le comenté de castrar a los gatos adultos y así se hizo”.
“En aquella primera visita -añade Rosi-, supe que vivía sola, a su edad, en el campo y en un pueblo sin apenas servicios que en invierno es un poco pueblo fantasma, y alejada del pequeño casco urbano. Sin hijos ni compañía humana en casa, me parecía muy peligroso para alguien de su condición. La mujer que nos avisó no le daba importancia y cuando le comenté mi idea de pasarme entonces a visitar a Piluca de vez en cuando, me dijo que era arisca con desconocidos y que no me dejaría. Entonces lo tuve claro: pues tendré que hacerme su amiga”.
A Rosi no le costó convencer a su pareja, Jose Fonollosa, para que trasladase su guion a las viñetas. “Todos mis cómics alrededor del mundo animal tienen algo de especial, de personal para mí. En este caso además cuento la historia de Rosi, una persona fundamental en mi vida y eso le añade una capa extra de implicación en la obra, está claro”.
“Todos los que vivimos junto a un animal de compañía sabemos lo que esa parte de “compañía” nos aporta –añade el dibujante-. Y para las personas mayores esa compañía puede ser fundamental. En el caso de Piluca los gatitos que viven con ella son el punto de arranque de la historia, son la razón por la que se conocen las dos protagonistas y parte importante de la vida de Piluca, sin duda”.
Página de 'Piluca' (Yermo ediciones)
“Piluca es la protagonista absoluta”
En cuanto a por qué decidió llevar su historia de amistad con Piluca a las viñetas, Rosi nos comenta: “Yo siempre estoy escribiendo, siempre, a todas horas. Aprendí a leer muy pronto porque mi madre era docente y a la vez que empecé a leer, empecé también a escribir historias. Quienes me conocen y también saben de mi amistad con Piluca, me decían siempre que hiciera una novela. Al ser un tema personal en el que yo aparezco, la idea no me emocionaba porque soy reservada con mis alegrías y mis dolores; pero entonces vi la posibilidad a modo de novela gráfica, narrando de manera más ligera, con menos texto y acompañada de dibujos”.
“Yo tengo que aparecer igualmente en la historia, porque soy quien la narra y hablo de nuestra amistad, pero he tratado de estar siempre en un segundo plano para que ella sea la protagonista absoluta y en ningún momento entro en detalles míos salvo los necesarios para la historia. Lo maravilloso de Piluca es que a su edad es autónoma, valiente, divertida, sabia... La idea errónea que se tiene de la gente mayor, por desgracia, suele ser muy diferente. Hay quienes incluso les hablan como si fueran tontos o niños pequeños”, añade la guionista.
“Yo no he conocido a Piluca en persona –nos confiesa Fonollosa-, la he conocido a través de las experiencias de Rosi y así la he retratado. Antes de plantearnos siquiera transformar esta historia en un cómic ya me la había contado, como una más de sus anécdotas vitales que ella me cuenta sin darles demasiada importancia. Con humildad, como es Rosi. Y así la traspasó luego en forma de guion y mi único trabajo en este proyecto fue trasladar todo el amor hacia Piluca que había allí en viñetas”.
Página de 'Piluca' (Yermo ediciones)
“Lo viejo no interesa”
Además de una preciosa historia de amistad y de amor a los animales, el cómic es una reivindicación de nuestros mayores y todo lo que pueden enseñarnos. “Vivimos en la sociedad de usar y tirar, lo viejo no interesa y tampoco si son personas o animales –asegura Rosi-. Suponen una carga y los llevamos a residencias lo más alejadas del centro, como esos trastos que no te atreves a tirar. Las residencias de personas y los centros de recogida animal suelen estar siempre a las afueras de la ciudad; incomodan, así que es mejor que nadie sepa de ellos. Es realmente terrible. Yo creo firmemente en la idea de educar en valores y en respeto a los demás, por el simple hecho de que vivimos en sociedad. Se debe hacer desde temprana edad, en las escuelas también. Fomentar el voluntariado con animales, con ancianos, con personas con alguna discapacidad, con minorías de diferente índole... si no se conocen, vienen después los miedos y de ahí las fobias: xenofobias, homofobias...”
“La gente mayor te hace ver que una vida es igual de importante al principio que al final de la misma, que el derecho a vivir no debe regirse por los años vividos sino por los hechos realizados –añade la guionista-. Yo de mi abuela materna, Maruja, aprendí muchísimo y el concepto de persona mayor que he tenido siempre es el de alguien muy válido, con muchas más experiencias que cualquier joven. Mi abuela fue maestra y toda su vida leía, leía los libros de cuatro en cuatro, todos a la vez. Con ella hablaba de política, de literatura, de arte, teatro y era mi mayor fan, se leía todas mis entrevistas y reportajes cuando ejercía de periodista, Con Piluca lo mismo, nadie mejor para hablarte por ejemplo de la guerra civil, que alguien que la ha vivido en primera persona. Aprendí que quien es valiente, no deja de serlo nunca y que quien ama de verdad a los animales, sigue en ese buen camino siempre”.
“A mí -continúa Rosi-, siempre me interesan los temas sociales, sea en formato audiovisual, en papel...Una manera de acercar al público a ciertas temáticas, es mediante relatos agradables y con humor. La historia de Piluca versa sobre los dos colectivos más desfavorecidos, los ancianos y los animales. A los primeros apenas se les tiene en cuenta, ya vimos cómo durante el COVID se les omitió socorro y se les dejó morir en residencias; y los segundos directamente no tienen voz ni voto y para muchos no existen, ni siquiera para los políticos; ahí seguimos sin mejorar el tema de la protección animal o con fiestas tan brutales como las corridas de toro, el toro embolado...”
“En España un animal de compañía es abandonado cada siete minutos. Se dice rápido, pero en lo que estamos hablando ahora, han sido abandonados ya varios. Somos tercermundistas en cuanto al trato a animales se refiere”, añade la guionista.
“Además, el edadismo es más acusado en las mujeres. A la mujer se le silencia constantemente. En el audiovisual una mujer de más de cuarenta aparece poco si no es para anunciar cremas, compresas para pérdidas de orina, medicamentos o ejercer de madre. Se tolera a quienes se someten al bisturí porque claro, lo único que se espera de una mujer es que sea joven y bella; y la belleza en esta sociedad va unida únicamente a la juventud. Es mentira eso de que los hombres envejecen mejor, es que a las mujeres no se nos permite”, concluye Rosi.
Página de 'Piluca' (Yermo ediciones)
Un cómic emotivo, emocionante y divertido
Además de contener todos esos necesarios mensajes sociales, Piluca es un cómic emotivo, emocionante y divertido. “Yo creo que el humor salva el mundo –asegura Rosi-. Sin humor nos morimos, y nos morimos de asco, que es peor. En todas las historias que escribo o en mis cortometrajes, el humor siempre está presente de un modo u otro. A veces será más tierno, otras más irónico... pero es necesario para existir”.
“La cuestión es saberlo poner en el momento que toca –continúa la guionista-. En una narrativa hay partes en las que sabes que estás haciendo un texto de denuncia donde el humor no tiene cabida para que no parezca burla, y en otras puedes rebajar esa tensión con humor. Desde luego el humor no hace que los temas sean menos importantes, todo lo contrario, se puede acercar a muchos temas tratándoles con la dosis justa de humor que merecen. Yo en mis clases en la universidad, hago una especie de monólogo de humor a la vez que enseño. Si no, los alumnos se me aburrirían y yo la primera”.
Rosi ha dedicado su vida y su carrera profesional a la diversidad social, de género, a la lucha por las minorías… “El mundo es diverso y plural, y esa es la gracia –nos explica-. Si únicamente nos miramos el ombligo o ayudamos en aspectos que nos repercuten directamente, eso no es en absoluto empático. Empatía es que sepas ponerte en el lugar de otra gente por muy alejados que estén de ti en todos los aspectos, por imposible que parezca o sea que te suceda lo que a ellos. Por eso mismo colaboro con asociaciones de diferentes índoles humanitarias. No puedes vivir en este mundo sin saber que hay mil maneras de amar, colores de piel, capacidades o discapacidades, de religiones, de culturas... Si lo haces, te estás perdiendo lo mejor”.
Página de 'Piluca' (Yermo ediciones)
Una historia llena de alegría y de ganas de vivir
Jose Fonollosa realiza en estas páginas uno de sus mejores trabajos y nos comenta que: “A nivel técnico nos interesó jugar con la narrativa. Es una historia biográfica recordada por una de las protagonistas. Sin embargo, se hace continuamente referencia a vivencias de Piluca décadas atrás. Queríamos volar en el tiempo de una manera que fuera sencilla de entender para el lector, sin aspavientos, sin fuegos artificiales”.
“La historia está llena de alegría y ganas de vivir, de energía –añade el dibujante-. Por eso nos permitíamos a veces un estilo de narrativa más cómica, saltándonos las viñetas, que los dibujos incluso salieran de la página”.
Sobre su estilo en este cómic, Fonollosa nos comenta: “En cada nuevo trabajo que empiezo tengo unos días que me dedico a buscar el estilo (darle vueltas dentro de mi forma de hacer cómics, claro) algo así como encontrar la melodía o el ritmo que quiero que tenga, como creo que ha de verlo el lector. Esta historia quería que fuera de lectura sencilla, que pudiera entrar cualquier persona, aunque el medio le fuera ajeno. Así que intenté que fuera un estilo tanto de dibujo como de color como de narración amable, abrieras por la página que abrieras”.
“Además, como toda la obra está dividida en pequeñas escenas, anécdotas que ocurrieron del día a día, me permitía cierto margen a la hora de variar de una página a otra”, añade el autor.
En cuanto a las protagonistas, Fonollosa nos comenta: “El aspecto físico tanto de la protagonista como de Rosi fueron sencillos de encontrar. En los primeros bocetos ya me dio el visto bueno de Piluca y eso fue una buena señal”.
Por último, nos gustaría destacar el uso del color, que contribuye a ese aspecto tan suelto y vivo de los dibujos. “En Piluca probé una forma de dar color que hasta ahora no había usado y estoy muy contento del resultado. Una paleta mínima, de colores suaves y planos, usados para no despistar de lo realmente importante de esta obra que es la historia”, nos comenta Fonollosa.
Página de 'Piluca' (Yermo ediciones)
Colaboran con diversas organizaciones animales
En Refugio, ya vimos como Jose Fonollosa dedicaba casi todo su tiempo libre a colaborar con refugios de animales. Y Rosi comparte ese amor desde muy joven: “Los animales me han gustado desde siempre, y cuando era adolescente llegaron a mi vida mis dos perros. Ellos me salvaron directamente, en un momento en que mi vida había dado un giro total y no sé si hubiera podido sin ellos. Precisamente gracias a ellos, con catorce años me hice vegana. Recuerdo el día perfectamente, viendo un reportaje de Informe Semanal sobre los mataderos de cerdos. Me estaba comiendo un filete de pollo y automáticamente supe era una hipócrita en respetar a unos animales y a otros no, cuando sienten y sufren por igual. Ese mes el consumo de carne porcina en España bajó considerablemente, a los treinta días a la gente ya se le había olvidado, pero a mí no”.
“Después –añade-, cuando ya no tenía a mis perros en mi vida, llegaron los gatos, y estos me hicieron rescatista. Tengo alergia a perros, gatos, aves, conejos, plantas... con asma grave de difícil control, pero eso no me impide ayudarles. Me medico a diario y lo que más me agota es cuando los médicos te juzgan por ello o dicen barbaridades que demuestran todo lo que a la sociedad le queda por avanzar en respeto animal”.
“Los animales son una fuente de beneficios para la salud física y mental, y eso está científicamente demostrado por mucho que les pese a algunos. A la gente mayor, además, les hacen mucha compañía, pero ese no debe ser el motivo único por el que tener un animal. Compañía sin más te la hace la tele, quiero decir que se trata de acompañar tú también a ese animal; es un ser vivo con sentimientos. Eso sí, siempre que alguien mayor tenga animales hay que saber que es posible que los animales le sobrevivan y tener todo bien pensado para que cuando falte esa persona que el animal esté bien cuidado a cargo de familiares, amigos...”
Página de 'Piluca' (Yermo ediciones)
“Las protectoras y perreras municipales están a rebosar de gente que lleva a los animales de un familiar fallecido añade Rosi-. Poner la mano para la herencia no les cuesta, pero hacerse cargo del animal sí. El dinero saca lo peor de la gente si eres un miserable. Por eso nunca es recomendable que gente mayor tenga chachorros, que además tienen mucha energía y se adaptaran peor con alguien anciano. Nuevamente volvemos a lo de antes, a la gente le gusta la gente joven y los animales jóvenes y mientras millones de animales pierden la oportunidad de ser adoptados por no ser bebés”.
“Actualmente vivo con mi gato Suso –concluye Rosi-. Llegó a mi vida como todos los anteriores gatos que he tenido, rescatándolos. Es cierto eso de que los gatos te eligen a ti, y es maravilloso. Es un gato increíble, súper divertido y buenísimo. Tenemos una conexión única. La mala fama que se llevan los gatos es realmente injusta y viene siempre de gente que no ha convivido nunca con ellos, pero se atreven a juzgar sin conocimiento. Son seres mágicos y muy cariñosos. En las protectoras vemos cómo de difícil es para un gato alejado de su familia, salir adelante. Por eso colaboro como socia con donativos mensuales en varias protectoras de animales y, además, como voluntaria activa en una de ellas”.
En cuanto a la reflexión que les gustaría producir en sus lectores, José Fonollosa nos comenta: “Quizás sería demasiado presuntuoso esperar una reflexión por nuestro cómic. Yo me conformo con que los lectores conozcan y disfruten de esta bonita historia de amistad entre Piluca y Rosi, dos buenas personas que tuvieron la suerte de que sus vidas se cruzaran. Y si además a alguien le sirve para dar un paso a animarse a echar una mano al prójimo, ya ves tú que excentricidad, pues miel sobre hojuelas”.
“En estos tiempos que nos está tocando vivir, no sobran las historias sobre buenas personas”, concluye el dibujante.
Portada de 'Piluca' (Yermo ediciones)