Misión Artemis II: así viven los astronautas en el espacio
- Los astronautas realizan dos horas de ejercicio al día y se enfrentan a chequeos médicos a diario
- La nave Orion, que es del tamaño de una caravana, protege a la tripulación de la radiación solar y cósmica
Vivir en el espacio no es solo una cuestión de tecnología, sino de pura resistencia humana. En la cápsula Orion, los astronautas se enfrentan al reto de habitar un espacio con un tamaño similar al de una caravana, donde el aislamiento de la radiación cósmica es vital para su supervivencia.
Los astronautas se van a realizar chequeos médicos a diario. Esos datos van a ser revisados por un equipo médico, que se va a encargar de que mantengan una buena salud física y psicológica.
El espacio es un hogar hostil para el ser humano. Tanto que ahí es imposible sobrevivir sin la nave Orion, que protegerá a los astronautas de cambios extremos. "Los astronautas están a unas temperaturas muy bajas. Pero si la radiación del sol les da de cara pueden estar a temperaturas muy altas", ha afirmado Jesús Manuel Muñoz Tejada, doctor en Ingeniería Aeroespacial.
Vivir en una nave del tamaño de una caravana
Además, la tripulación vive en un espacio muy reducido. Si la Estación Espacial Internacional es como un campo de fútbol, la cápsula Orion sería la portería. Antes de meterse en ella, los astronautas han hecho multitud de simulaciones. Consideraban que la experiencia sería similar a vivir en una caravana.
No solo hay que aislarles de la radiación solar. También de la cósmica. Cuanto más larga es la misión, más se complica, según Muñoz: "Los recursos cuando estás en la nave son limitados y no podemos desperdiciar ni una gota de agua cuando estamos ahí. Todos los desechos se reciclan".
Además de convivir en un espacio tan reducido, otro gran reto para los astronautas es gestionar soluciones críticas y manejar el estrés. Para sobrellevarlo, llevan consigo objetos personales e incluso comida que les recuerda a su hogar. Además, psicólogos y otros especialistas los apoyan desde tierra, ya que la falta de gravedad afecta al cuerpo de formas complejas.
Según Telmo Fernández, astrofísico del planetario de Madrid, “pierdes masa muscular, los huesos van perdiendo su calcificación y el corazón bombea de una cierta manera". Cuando estás en el espacio, "todo esto debe ser controlado”. Para compensar estos efectos, los astronautas realizan dos horas de ejercicio al día.
Cultivar en la Luna
Tener bases permanentes en la Luna implicaría, además, aprovechar los recursos locales e implementar los propios. Una empresa española está explorando la posibilidad de cultivar allí.
José María Ortega, fundador de Green Moon Project, explica: “Realmente tenemos que proveer de esa alimentación, de sus nutrientes, de esas vitaminas, para que podamos llevar una vida normal. Y las plantas van a ser nuestras mayores aliadas”.