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La memoria comercial de Santander busca un nuevo hogar

  • Las obras del Mercado de México obligan a trasladar un archivo histórico que sigue creciendo por el cierre de comercios
  • El proyecto Santatipo, impulsado por Federico Barrera, conserva cientos de rótulos de tiendas históricas
La memoria de una ciudad en rótulos
Laura Samperio

Las obras de rehabilitación del Mercado de México obligarán en los próximos meses a trasladar uno de los archivos más singulares de Santander. En uno de los locales se conservan cientos de rótulos comerciales que durante décadas formaron parte del paisaje urbano de la ciudad y que hoy sobreviven gracias al proyecto Santatipo, una iniciativa impulsada por Federico Barrera para rescatar la memoria gráfica de las calles santanderinas.

La intención es que el archivo deje de ser únicamente un espacio de almacenamiento temporal para convertirse en un lugar abierto al público, donde los vecinos y visitantes puedan conocer la historia de la ciudad a través de sus comercios.

El origen de Santatipo

El proyecto Santatipo nació hace catorce años de manera casi casual, en el bar que regentaban los abuelos de Federico en la Cuesta de la Atalaya. "Yo había terminado la carrera de Historia y me dedicaba al diseño gráfico", recuerda. Fue precisamente eso lo que le llevó a fijarse en algo que muchos pasaban por alto… los rótulos de los comercios, testigos de la vida urbana.

En 2004, Barrera se hizo con el libro publicado por Juan Nava, que documentaba los paseos tipográficos de Valencia. Es entonces, dice, cuando se dio cuenta de que "en Santander estaban empezando a desaparecer comercios históricos”, de carácter icónico, y, con ello, “la gráfica comercial”.

Calle comercial de Santander en 1990 ARCHIVO RTVE

Con el tiempo, decidió dar un paso más. Comenzó a documentar rótulos con fotografías, memorias orales de vecinos y comerciantes y referencias históricas. Así es como nació la primera colección

De la documentación al rescate

Al principio, el proyecto se centraba en divulgar el valor de esos elementos a través de páginas web y redes sociales. Pero a partir de 2020 empezó a rescatar de manera física los rótulos.

"Son los propios comerciantes los que se han puesto en contacto con nosotros", explica el responsable del proyecto. Y añade: "Hoy mismo que traíamos uno en la mano, pasábamos por Villafranca y la propietaria –de un comercio– nos paró y nos ha dado parte de las bolsas de papelería".

Hoy, Santatipo cuenta con cerca de 80 rótulos rescatados, 200 bolsas de tiendas, papelería, soportes… Más de 300 piezas almacenadas temporalmente en lo que fue el antiguo Centro de Iniciativas Empresariales. 

Historias que se esconden detrás de cada rótulo

Cada pieza guarda su propia historia. Algunas tipografías son, incluso, supervivientes. El vidrio de una tienda de alimentación de los años 40 fue salvado por casualidad cuando un incendio destruyó un edificio en la Calle Alta. "Los operarios lo desmontaron la noche anterior y lo guardaron en una caseta", relata Barrera.

Otros ejemplos incluyen Regalos PicoAlmacenes Láinz, el Kuo Center, la Librería EstudioAlmacenes Ribalaygua, Ultramarinos Díaz, el Gran Cinema Café Bar, el Videoclub Galaxia o rótulos de cafeterías y bares como el Café Pombo y El Botánico. También se conservan bolsas, papelería y posavasos de estos comercios, creando un archivo completo de la identidad visual de Santander.

Posavasos de bares y cafés de Santander RTVE CANTABRIA

El valor de cada gráfica

Más allá de la estética, estas piezas tienen un valor patrimonial y social. Barrera lo resume así: "El valor principal es inmaterial". Son testigos de la vida urbana, de los hábitos de consumo y de la identidad de los barrios.

El archivo ha permitido también crear conciencia sobre la importancia de cuidar, conservar y proteger este patrimonio, y hoy tanto vecinos como administraciones colaboran para que no se pierda. El Ayuntamiento de Santander, incluso, se ha interesado por la continuidad de este proyecto.

La búsqueda de un hogar permanente

Ahora, con el almacén temporal a punto de vaciarse, Santatipo busca encontrar un espacio definitivo donde mostrar todas las reliquias.

Y es que el crecimiento del archivo no se detiene. Barrera explica que "la evolución rápida de la ciudad, la gentrificación de los barrios y la implantación de grandes franquicias provocan el cierre de comercios tradicionales", generando cada vez más donaciones de rótulos y objetos gráficos.

Porque esta colección es más que "unos carteles". Es un retrato vivo de la ciudad a través de sus comercios, una memoria que permite leer Santander tal y como fue hace apenas unas décadas, y cómo sigue creciendo a la vista de quienes un día pudieron disfrutarla así.