Una "cristalería para la realeza" al estilo medieval por el X aniversario de Felipe VI
- La Real Fábrica de Cristales de La Granja, en Segovia, elabora el encargo
- La producción de las casi 4.000 piezas, entre jarras, vasos y copas, comenzó en 2025 y continúa a lo largo de este año
Con motivo del décimo aniversario de la proclamación de Felipe VI, Patrimonio Nacional encargó a la Real Fábrica de Cristales de La Granja, en Segovia, una cristalería conmemorativa. Piezas elaboradas de forma totalmente artesanal en sus talleres históricos. La producción continúa de forma progresiva este 2026 y nos hemos acercado a los talleres para conocer de cerca su proceso de elaboración.
La técnica del vidrio soplado
Las piezas encargadas son en torno a 3.700 entre jarras, vasos o copas. Nos hemos centrado en la elaboración de estas últimas. Acompañamos a Diego Rodríguez, el maestro vidriero con más de treinta años de experiencia.
Lo primero que se hace es recoger vidrio, que se encuentra a 1.130 grados de temperatura. Se moldea con papel de periódico, para conseguir que la masa sea homogénea y tenga la forma más parecida a los moldes del Siglo XVIII. Se sopla hasta conseguir una burbuja y se introduce dentro del molde, para que a la vez que se vaya soplando, se forme el depósito de la copa.
A continuación, se moldea, se realiza la pierna, que se suelda al final de la copa, y finalmente se coloca el pie de la misma. Las copas se miden para que todas sean iguales. Cuando está terminada, se echa una gota de agua y con un pequeño golpe, la copa se separa de la caña. De ahí pasa al arca de recocido para que baje de temperatura progresivamente, de 600 grados a temperatura ambiente, durante unas siete horas.
Cortar, lijar, pulir y colocar la corona y las iniciales
Al salir del horno, una vez frías, se cortan las copas. De ello se encarga Raquel Cuesta, la talladora. Lo primero es hacer una marca con el rotulador. A continuación, se hace una pequeña muesca. Y después se coloca el soplete a esa altura. La copa va girando hasta que se termina cortando.
Ahora, toca repasarlas en cinta de lija para que queden iguales y no corten. Finalmente, se pulen para que queden lo más uniformes posibles.
Y queda la parte final. La corona y las iniciales que irán marcadas en las copas. Se coloca una pegatina con algo de celo alrededor para que no se estropee durante el proceso de arenado. Esta parte consiste básicamente en que, mediante una máquina, la arena va cubriendo los huecos de las letras y la corona de la pegatina. Después, esta se retira y la copa ya estaría terminada.
3.700 piezas entre jarras, vasos o copas
La producción de estas casi 4.000 piezas se ha ido realizando en diferentes entregas. En 2025 se hizo la primera, y está previsto que este año se vayan haciendo las tres restantes. “Es importante por varias razones. Entender que esto es una Real Fábrica donde vamos a dar un servicio a la Casa Real, con este ofrecimiento de fabricación de piezas de vidrio. Y también para nosotros es importante la proyección que nos puede dar este encargo, de cara a las cristalerías o vajillas de cualquier tipo que estamos preparados para hacer”, asegura José María Navarro Llorente, el responsable de producción.
El maestro vidriero, Diego Rodríguez, valora este encargo como un paso más hacia arriba. “Para realizar esta cristalería hemos necesitado hacer muchas pruebas y copas distintas, para llegar a eso que buscaban ellos, esa cristalería de la realeza”, destaca. Piezas que serán útiles fundamentalmente para el servicio de mesa.