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36 personas han fallecido mediante la eutanasia en Asturias desde 2021

  • El Principado es una de las autonomías con menor plazo de resoluciones
  • Muchas personas fallecen mientras se tramita la solicitud
Una reunión en Asturias con varias personas alrededor de una mesa; una mujer con cabello rizado toma notas, posiblemente la Directora General de Cuidados y Coordinación Sociosanitaria, mientras que otros miran hacia ella o hacia el frente.
Toni Á. Casanova | Pedro Díaz

Un total de 36 personas han fallecido mediante la aplicación de la eutanasia en Asturias desde que entró en vigor la ley, en el año 2021. Las cifras quedan recogidas en el informe anual que la Comisión de Garantía y Evaluación (CGyE) que ha sido presentada por su presidente, José Fernández Díaz, este miércoles a la directora general de Cuidados y Coordinación Sociosanitaria, Rocío Allende.

Desde 2022, han solicitado la eutanasia un total de 124 asturianos y asturianas, de las que la CGyE ha autorizado 41, que finalmente se han traducido en 36 asistencias. Uno de los datos que más llama la atención es que prácticamente el 40% del total de los enfermos que piden esta medida fallecen antes de que acabe el proceso. Desde que entró en vigor la ley han sido 46, es decir, más incluso que los que mueren con ayuda.

El informe se centra en los datos de 2025, un año en el que solicitaron la eutanasia un total de 30 personas. De estas, se autorizaron 13 y finalmente se asistió a 10 personas en su fallecimiento. Un total de 12 personas perecieron durante el proceso.

Fernández Díaz ha explicado que este alto nivel de muertes mientras se gestiona la tramitación se debe a que las solicitudes llegan en un estadio muy avanzado de la enfermedad. De hecho, ha explicado tras la reunión con la representante de la Consejería que un importante porcentaje de muertes se produce durante los siete días posteriores a registrar la solicitud, lo que demuestra la complicada situación médica en la que se encuentran en ese momento.

Durante el año pasado, la mayoría de las personas que solicitaron la eutanasia presentaban enfermedades oncológicas, un total de 16, seguida de las psiquiátricas, que fueron cuatro, otras cuatro no pudieron ser tipificadas al sufrir un fallecimiento muy precoz.

Asturias es una de las autonomías con un menor plazo de gestión de la prestación de la eutanasia. En concreto, el Principado resuelve los casos en una media de 36 días, muy por debajo de los casi 82 de la media nacional.

Por último, Fernández Díaz ha destacado el adecuado uso que se está dando en el Principado a la ley de muerte asistida. Asegura que las 30 solicitudes que, de media, llegan cada año a la comisión, suponen una cifra sostenida que “demuestra que son falsas aquellas voces que aseguraron que la eutanasia abriría la puerta al suicidio asistido”.