Villarejo niega que entregara a periodistas información del móvil de Dina y atribuye la filtración a una pelea en Podemos
- El excomisario se enfrenta a una petición de cinco años de prisión por delitos de descubrimiento y revelación de secretos
- Villarejo dice que echó un vistazo "rápido" a la información que le pasaron unos periodistas
La Audiencia Nacional ha reanudado este lunes el juicio por el conocido como 'caso Dina', una de las piezas del caso Tándem, en que el excomisario José Manuel Villarejo está acusado de difundir entre periodistas información de un móvil robado a Dina Bousselham, cuando era asesora de Pablo Iglesias. El expolicía ha negado ante el tribunal de la Audiencia Nacional (AN) haber hecho entrega a periodistas de un 'pendrive' con información extraída del terminal de la exasesora del exlíder de Podemos en 2016, y ha sugerido que la filtración a la prensa del contenido partió de una "pelea interna" en el partido morado para "desmontar" la "imagen de macho alfa" de Iglesias.
Además, ha aseverado que cuando tuvo en su poder el dispositivo lo revisó de forma "rápida" y "tangencial" con el único propósito de verificar si había indicios acerca de una presunta financiación ilegal de Podemos, en el seno de una investigación policial sobre esta cuestión.
El único acusado en este juicio, que investiga el recorrido de la tarjeta telefónica de Bousselham desde que le robaron el móvil hasta que parte de la información fue publicada en medios de comunicación, es Villarejo. Por estos hechos, la Fiscalía Anticorrupción pide contra él cinco años de cárcel por un delito de descubrimiento y revelación de secretos con difusión a terceros. A esta conclusión se han adherido las acusaciones particulares, que ejercen Bousselham e Iglesias.
Villarejo dice que estaba investigando a Podemos
El exmando policial, que ha contestado únicamente a las preguntas formuladas por su abogado, ha explicado que le llegó una información de una fuente "muy fiable" sobre una "posible financiación ilegal" de Podemos, así como la posibilidad de que algunos dirigentes de la formación hubieran participado en "una serie de reuniones en Venezuela" con "el servicio secreto venezolano y cubano" y miembros de la banda terrorista ETA.
En su declaración, ha asegurado que nadie le encomendó "ninguna investigación" sobre esta cuestión, pero que al dar traslado de esto le pidieron que viajara a Venezuela para "obtener información", si bien en el último momento le "apartaron".
Más tarde, en febrero de 2016, el expolicía comió con dos periodistas a propuesta de ellos, según ha manifestado. Un encuentro en el que, ha relatado, le dijeron que les había llegado "una información que puede ser interesante", en alusión al 'pendrive' con la información extraída del terminal móvil de Bousselham.
"Fueron ellos los que me dijeron 'tengo esto'. Desde que me lo ofrecieron en febrero hasta que me lo dieron en abril pasaron dos meses y yo me olvidé. (...) Era muy de conocimiento de todos los medios que había una pelea interna en Podemos y que alguien habría filtrado (la información) intencionadamente a los medios para desmontar esa imagen de macho alfa que tenía Pablo Iglesias", ha deslizado.
"Al ver que era todo marujeo no le presté mayor atención"
"Las fuentes para mí eran ellos. Yo les sacaba a ellos mucha más información que ellos a mí", ha expresado el excomisario. Según su declaración, en los dos meses que pasaron desde que dice le ofrecieron la información hasta que le entregaron el 'pendrive', varios periodistas de distintos medios ya le habían comentado la existencia del contenido del mismo.
Cuando tuvo en su poder la información, echó un vistazo de forma "rápida" y "tangencial, según ha manifestado. "Lo único que me interesaba es si había algún tipo de financiación ilegal o algún acta de las reuniones de ETA con el servicio secreto cubano y venezolano. Al ver que era todo marujeo no le presté mayor atención. No vi nada relevante y le dediqué muy poco tiempo a ese 'pendrive'", ha subrayado.
Villarejo ha asegurado que "en absoluto" entregó ni exhibió la información privada de Dina Bousselham a periodistas o terceras personas. También ha expresado que si hubiera encontrado algo de interés policial lo habría cursado a sus superiores, como ha hecho "siempre".
El excomisario tenía en su casa dos carpetas con el nombre de Dina
En el domicilio de Villarejo fueron halladas dos carpetas -Dina 2 y Dina 3- que contenían archivos y capturas de pantalla que coincidían con información aparecida en prensa en el verano de 2016, en concreto en OKDiario y El Confidencial. Ha sostenido que la información le fue ofrecida y entregada por el entonces director de Interviú, Alberto Pozas, algo que le anunció el periodista de esa revista Luis Rendueles. Esto contrasta con lo dicho por ambos periodistas, que declararon como testigos tras dejar de estar investigados en la causa y sostuvieron que fue el excomisario quien les pidió dicha documentación.
Villarejo ha empleado también su declaración para sembrar dudas sobre la investigación de Asuntos Internos en su contra y ha acusado a esta unidad de "parcialidad" y de ocultar audios cuando le benefician, especulando además con la posibilidad de que hayan podido "sembrar" este caso en su contra. Además, ha hablado de una "jugarreta política" de Pablo Iglesias antes de las elecciones.
El excomisario ha sostenido además que si él hubiese entregado a terceros, otros periodistas, la documentación de Bousselham existirían audios, y su ausencia es para él la evidencia de los periodistas eran su fuente y no tanto al revés.
También se ha desvinculado del Informe Pisa (Pablo Iglesias, Sociedad Anónima), contra Podemos, que este partido ha denunciado como una investigación ilegítima a su líder ante la Audiencia Nacional y que a juicio de Villarejo fue una "vacuna" organizada por el PP para que no se investigara seriamente a la formación.
El juicio de este caso finalizará este martes con los informes finales.