Concentración tensa de trabajadores de Tubos Reunidos durante la junta del BBVA en Bilbao
- La Ertzaintza ha cargado contra los trabajadores que intentaban acceder al Palacio Euskalduna de Bilbao
- Los trabajadores de la planta de Amurrio denuncian "chantaje" en las salidas voluntarias
La huelga indefinida en la planta de Tubos Reunidos en Amurrio (Álava) entra en su sexto día con un seguimiento masivo, mientras los trabajadores han llevado su protesta hasta el exterior del Palacio Euskalduna de Bilbao, coincidiendo con la junta de accionistas del BBVA, uno de los principales accionistas de la compañía.
Durante la concentración, la Ertzaintza ha cargado contra los manifestantes para dispersarlos, lo que ha derivado en la detención de un trabajador por presunta desobediencia a la autoridad.
Salidas voluntarias
El comité ha denunciado que las 301 adhesiones voluntarias anunciadas por la empresa - que cubren los despidos previstos en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) - no responden a una decisión libre, sino que han sido "forzadas por el chantaje organizado por la dirección".
"Antes del ERE no había 301 personas dispuestas a irse; esa 'voluntariedad' surge tras semanas de coacciones", ha dicho Zuriñe Miranda, delegada sindical de ELA.
Critican que la empresa intente imponer un relato de "conflicto resuelto" para desviar la atención del verdadero problema: la destrucción de empleo, el cierre de la acería y la externalización de áreas estratégicas como la logística, lo que hipotecaría el futuro industrial de la compañía.
"Momento decisivo"
En paralelo, el Gobierno Vasco considera la situación un "momento decisivo" para Tubos Reunidos. La vicelehendakari primera, Ibone Bengoetxea, ha reiterado la necesidad de una reestructuración significativa de la deuda - incluyendo una posible quita con la SEPI (a quien la empresa debe alrededor de 113 millones de euros) -para garantizar la viabilidad.
El Gobierno Vasco urge la SEPI a que se pronuncie sobre la propuesta de Euskadi sobre la refinanciación de la deuda, elemento que consideran primordial para la búsqueda de un socio industrial que quiera entran el accionariado de Tubos Reunidos.
Los sindicatos exigen a la dirección retirar el ERE y abrir una negociación real "sin chantajes ni presiones", involucrando a los comités de ambas plantas (Amurrio y Trapagaran). Amenazan con impugnar judicialmente el expediente si se presenta formalmente, con plazo hasta el 28 de marzo.
El conflicto pone en jaque cientos de empleos en el Valle de Ayala, una zona industrial clave del País Vasco.