El IPC sube un 2% en Castilla-La Mancha, antes del impacto del combustible
- Por provincias, la inflación es mayor en Toledo (2,2%) y Albacete (2,1%)
- La OCU advierte que en los últimos cinco años los alimentos se han encarecido un 36%
El Índice de Precios al Consumo fija el encarecimiento del coste de vida en un 2%, una cifra que se mantiene en la misma línea que en los meses anteriores y que todavía no refleja el aumento del precio del combustible como consecuencia del conflicto en Irán.
Por comunidades autónomas, Castilla-La Mancha cuenta con el segundo indicador más bajo de todas las regiones. De hecho, se sitúa tres décimas por debajo de la inflación nacional, que ha alcanzado el 2,3%, y nueve décimas por debajo de la comunidad vecina, Madrid.
Subida generalizada en todos los ámbitos
En comparación con la inflación interanual del mismo mes del año pasado, los sectores donde más se ha notado la subida de precios son, por este orden, las bebidas alcohólicas y el tabaco, cuyo precio ha subido un 5%; la restauración y el alojamiento, que repuntan un 4,6%; y los seguros y servicios financieros, que lo hacen un 4,1%.
Por el contrario, lo que más ha bajado es la ropa y el calzado, motivado por el periodo de rebajas y por el abaratamiento de artículos deportivos. Este encarecimiento ya se nota en los bolsillos de los castellanomanchegos de todas las provincias, aunque el repunte es mayor en Toledo (2,2%) y Albacete (2,1%).
"Los alimentos han subido un 36% en cinco años"
La subida de los precios se ha convertido en una tendencia generalizada desde el estallido de la guerra de Ucrania en 2022, un incremento que se ha hecho notar especialmente en la cesta de la compra, algo que confirma el portavoz de la OCU, Enrique García.
"En los últimos cinco años, los estudios que hemos realizado muestran que los alimentos se han encarecido un 36%. Sin embargo, a pesar de esta situación, aún es posible recortar la distancia con esta subida. La clave es comparar precios entre establecimientos. Es posible ahorrar un 19%, un recorte que supone reducir el gasto en 1.130 euros por familia al año", explica García.
En este sentido, también recomiendan utilizar como referencia los precios por kilo o por litro, así como buscar productos sustitutivos dentro de la misma categoría:"El pescado se ha convertido en un producto de lujo para el 50% de las familias, pero es posible consumirlo si buscamos variedades económicas y de temporada", afirma.
Primeras consecuencias del conflicto iraní: subida de la luz y combustibles
Los efectos de la guerra en Oriente Medio también comienzan a notarse en las cuentas cotidianas. Según la OCU, y gracias a la información extraída de un estudio elaborado durante la primera semana de conflicto, se estima que la luz se incremente un 30%.
"La factura va a pasar de los 60 euros de media a los 83. Son datos que afectan a la tarifa regulada, pero quienes tengan una del mercado libre deben estar muy atentos a las cláusulas incluidas desde el apagón del pasado año. Muchas de ellas contemplan que los precios de la tarifa puedan modificarse ante situaciones sobrevenidas", detalla García.
Respecto a los carburantes, en la primera semana estos han subido un 16% en el caso del diésel y un 8% en la gasolina. Especialmente, el encarecimiento se ha notado en las distribuidoras de bajo coste o en las de supermercados.