Procesan al exjefe de la UDEF Óscar Sánchez Gil por tráfico de drogas, blanqueo, cohecho y revelación de secretos
- La Audiencia Nacional procesa a otras tres personas por blanqueo, entre ellas su mujer
- Los indicios se desprenden de conversaciones telefónicas, vigilancias e informes
El juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge ha procesado a Óscar Sánchez Gil, el exjefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional (UDEF) que tenia 20 millones de euros emparedados en su casa, por delitos tráfico de drogas, blanqueo de capitales, cohecho y revelación de secretos.
En un auto, el titular de la Plaza 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia (antiguo Juzgado Central de Instrucción 1), procesa también por delito de blanqueo de capitales a otras tres personas físicas, entre ellas la mujer de Sánchez Gil, y a cinco jurídicas.
El magistrado explica que los indicios recabados en esta investigación se desprenden de las conversaciones telefónicas interceptadas, las vigilancias efectuadas y los informes policiales elaborados a raíz de la documentación y dispositivos informáticos incautados en los registros practicados en el marco de esta investigación.
"Complejo sistema de ocultación"
El instructor sostiene que la colaboración de Sánchez con la presunta trama de narcotráfico investigada "se concretaba esencialmente en la realización de consultas" en las bases de datos policiales para "conocer y descartar" las investigaciones sobre los miembros de la presunta organización, según recoge Europa Press.
"Todo ello a cambio de cuantiosas remuneraciones que, para enmascararlas, no puede percibir de manera directa, por lo que ha tenido que crear todo un complejo sistema de ocultación con creación de empresas, sociedades y utilización incluso de criptoactivos", explica el magistrado en uno de los autos dictados en el marco de la causa al que ha tenido acceso esta agencia.
En uno de estos últimos atestados aportados a la causa, se detallaba que Óscar Sánchez estuvo presuntamente implicado en la introducción de, al menos, 39 contenedores -sólo dos fueron intervenidos- más de 70 toneladas de cocaína, por los que se pagó al agente más de 32 millones de euros. Presuntamente él es el que dio cobertura a la entrada de estos contenedores bajo cobro por su labor.
Se da la circunstancia que el lunes está citado a declarar porque lo ha pedido voluntariamente, en el que será el final de la instrucción del caso.