Hermanos Cervantes, hermanos de Goya
- Ángela Cervantes, por La furia, y Álvaro Cervantes, por Sorda, están nominados como actriz protagonista y actor de reparto
- Un hecho que no sucedía desde 2001, cuando Julia Gutiérrez Caba y Emilio Gutiérrez Caba ganaron la estatuilla
Cuando de niños jugaban a imaginarse otras vidas probablemente no se atrevían a soñar que en una de esas vidas acabarían formando parte de una profesión que abrazan y que les abraza. Y lo que seguro que jamás pensaron es que el próximo sábado desfilarían por una alfombra roja como nominados por sus trabajos del último año. Ángela Cervantes (33 años) miraba a su hermano de reojo mientras él daba sus pinitos en la actuación. Antes de que se dejara seducir por ella, estudió criminología y políticas.
Debutó en el cine a una edad, 29, que para más de uno es tarde. Primer papel, Chavalas' (Carolo Rodríguez Colás, 2021), primera nominación al Goya. Luego llegó la segunda por La maternal (Pilar Palomero, 2022). Ahora puede dormir con un cabezón gracias a La Furia. Ahí se deja la piel en mostrar a Álex, víctima de una agresión sexual donde encarna a la alter ego de la directora Gemma Blasco. Ya ganó por este trabajo el premio a mejor actriz en el pasado Festival de Cine de Málaga. Ahora puede cerrar una temporada de aplausos con el premio gordo de nuestro cine aunque, si algo marca su día a día, es la prudencia.
Ángela Cervantes, por 'La Furia'.
"Te voy a decir algo que parece un cliché, pero más que vértigo es un orgullo poder estar en la misma nominación que compañeras a las que admiro tanto. Es un sueño. Cómo podía imaginar que yo podría estar nominada de actriz protagonista y con ellas. No se vive para nada como una competición y así lo sentimos cuando estamos juntas". Ángela se mide nada más y nada menos que con Patricia López Arnáiz, por Los Domingos; Antonia Zegers, por Los Tortuga; Nora Navas, por Mi amiga Eva y Susana Abaitua, por Un fantasma en la batalla.
Pero lo que no va a olvidar nunca, y eso lo tiene muy claro es que irá de la mano con su hermano Álvaro (36 años). El chaval que empezó en el instituto a hacer sus pinitos, que se asomó a la pantalla con Abuela de verano cuando solo tenía 15 años, y que desde su debut en el cine de la mano de Manuel Gómez Pereira con El juego del ahorcado no ha parado de trabajar. Ahí ya tuvo su primera nominación como revelación, llegó la segunda en 2021 por Adú, de Salvador Calvo, y ahora lucha por tercera vez gracias a su emotiva interpretación en Sorda, de Eva Libertad. Él también ganó este año en Málaga, él también va a por todas en unos días en Barcelona, y a él le toca subirse al ring con sus compañeros nominados en la categoría de mejor actor de reparto: Miguel Rellán por El cautivo, Juan Minujín por Los Domingos, Kandido Uranga por Maspalomas y Tamar Novas por Rondallas. "Simplemente cuando me llegó el tratamiento del guion ya me emocionó muchísimo. Lo siguiente que hice fue una sesión de trabajo con Miriam Garlo, la protagonista, y fue una experiencia preciosa. Ahí ya aprendí muchísimo. No tardaron en darme el ok y enseguida me puse a estudiar lengua de signos porque quería llegar hasta el fondo y entender lo que es la realidad de una persona sorda y de una pareja mixta".
Álvaro Cervantes y Miriam Garlo protagonizan 'Sorda'. RTVE.es
25 años sin dos hermanos nominados el mismo año
Fue en 2001, en la decimoquinta entrega de los Goya cuando dos veteranos subían al escenario a recoger el premio. Eran Julia Gutiérrez Caba por You're the one, de José Luis Garci, y Emilio Gutiérrez Caba por La Comunidad, de Álex de la Iglesia. Los dos ganaron en reparto. Ángela y Álvaro entre risas confiesan que prefieren no pensar en eso, y que sus padres que, evidentemente, están encantados por que hayan llegado hasta aquí, se lamentan de que la gala sea este año precisamente en Barcelona. A ellos, que son de Poblenou, les apetecía irse de viaje a otra ciudad para disfrutar de sus hijos fuera de casa.
Los hermanos Emilio y Julia Gutiérrez Caba, con los Goya que ganaron en la gala de 2011. EFE/TORRENTE
Conscientes de que su profesión tiene el guion siempre abierto, Álvaro asegura que "un pintor pinta un cuadro y pueden criticar la obra, pero el trabajo de un actor es con su propio cuerpo, con su propia persona ,y por mucho que te esfuerces, a veces no está en tu mano cómo es el resultado". Ángela añade que "no hay que olvidar la complejidad de las actrices cuando vamos cumpliendo años, que a veces desapareces y ese miedo existe. Yo estoy en mi treintena en una etapa en la que te planteas una posible maternidad, pero a la vez tienes que contemplar de qué forma encaja eso en tu trabajo. El enganche que produce esta profesión es tan grande que puede provocar que en unos años mires hacia atrás y digas: ostras, he volcado toda mi vida en esto y he dejado aparte mi vida personal".
Hermanos, amigos y cómplices. Siempre de la mano y con las ideas muy claras. Pase lo que pase, los Cervantes están encantados de tener una nueva cita... con Goya.