Fernando López Guisado: "La clave del terror de Lovecraft es el miedo a lo desconocido"
- Publica Siempre nos quedará Lovecraft. La influencia del horror cósmico en la cultura popular
- Un completo repaso a cómo ha influido (y sigue influyendo) en nuestras vidas
Sin H.P. Lovecraft (1890-1937) y sus Mitos de Cthulhu, el terror actual sería muy diferente. Para empezar no existiría Stranger Things ni Hellboy ni muchos otros iconos del género. Y es que la influencia del escritor de Providence sigue estando muy presente en nuestros días. Lo podéis comprobar en el libro Siempre nos quedará Lovecraft. La influencia del horror cósmico en la cultura popular Volumen I (Diábolo ediciones), en el que Fernando López Guisado (Madrid, 1977) nos ofrece un completo repaso a esa influencia de Lovecraft en nuestros días.
Y empezamos preguntándole cómo cree que Lovecraft cambió nuestra forma de concebir el terror. "Lovecraft le pegó un giro al terror como quien gira el telescopio y, de pronto, el monstruo ya no está en los lugares comunes, sino que se encarna en nuestra perspectiva de la realidad. Hasta él, lo habitual era temer algo (un asesino, un espectro, un diablo, un castigo). Con Lovecraft empezamos a temer nuestro lugar: que el universo sea inmenso, antiguo, indiferente… y que nosotros seamos una mota de grasa en el borde del mantel".
En cuanto a sí lo considera el padre del terror actual, Fernando asegura: "Diría que es uno de los padres más influyentes, sí, pero no está solo: viene de Poe, de Machen, de Blackwood, de M. R. James… Lo que hace es, en cierta forma, cambiar el foco. El miedo ya no es moral, ni religioso, ni siquiera psicológico. Es ontológico, miedo a que el mundo sea otra cosa y lo resumía con una idea clave: el terror como “miedo a lo desconocido”. Ahí está la base del asunto".
Página del libro 'Siempre nos quedará Lovecraft' (Diábolo ediciones)
El terror que no pasa de moda
Basta con mirar a nuestro alrededor para comprobar que la sombra de Lovecraft sigue siendo tan alargada como la de Cthulu. "Sigue siendo tan popular porque Lovecraft no escribió solo relatos: escribió un especie de mecanismo, un motor que sigue funcionando con cualquier combustible: literatura, cine, cómic, videojuegos, música, memes. Sus historias son puertas viejas que siguen abriéndose aunque cambies el edificio", asegura Fernando.
De hecho, Fernando asegura que: "Lo hemos convertido en icono pop. Ahí tienes a Cthulhu convertido en peluche, en taza, en camiseta, en chiste… pero lo divertido es que esa domesticación no lo mata del todo aunque lo pervierta: lo vuelve omnipresente, ¡se infiltra!".
"Lovecraft no pasa de moda porque su terror se adapta demasiado bien a nuestro siglo: incertidumbre, ciencia que abre puertas que no sabemos cerrar, sensación de pequeñez, ansiedad de fondo, soledad frente a la indiferencia, sentirse un extraño. Es como un espejo del siglo XXI", añade el autor.
Página del libro 'Siempre nos quedará Lovecraft' (Diábolo ediciones)
El origen de Lovecraft y sus mitos
Fernando describe así el Horror Cósmico de Lovecraft: "El terror de descubrir que no somos el centro de absolutamente nada. Que el universo no tiene guion humano. Que no hay una mano que nos proteja ni un sentido esperando a que lo encontremos. Lo terrorífico no es que exista el monstruo, sino que exista un orden ajeno a nosotros donde ese monstruo encaja como una pieza lógica, antigua y normal. Mientras que nosotros somos el accidente".
En cuanto a de dónde surge este inquietante universo, Fernando nos comenta: "De una mezcla explosiva: su fascinación por la ciencia y el tiempo profundo, su gusto por lo arcaico, lo ocultista como atmósfera, y algo muy importante: la escritura como una red de creadores en contacto. Lovecraft siembra nombres, libros imposibles y lugares inventados… y su círculo de corresponsales y continuadores los recoge y los multiplica. No es una mitología cerrada, es una mitología contagiosa".
Página de 'Los mitos de Cthulhu', de H.P. Lovecraft y Alberto Breccia Astiberri
"Lovecraft tiene mucho de poético"
En cuanto al estilo de Lovecraft, Fernando asegura: "Su estilo tiene algo de barroco febril, adjetivos arcaizantes en frases interminables que avanzan como un sonámbulo por un pasillo largo, y una voz que parece escribir con una linterna temblando. Puede ser excesivo, sí, pero ese exceso es parte del embrujo y de la técnica, te arrastra".
"¿Poético? Mucho, aunque no sea un lirismo “bonito” sino por acumulación, por eco, por obsesión. Y lo de los monstruos “inenarrables” es una jugada maestra: Lovecraft entiende que la imaginación del lector siempre tiene mejores capacidades que cualquier descripción literal. Te inquieta a base de sugerir, de negar, de rodear lo imposible como quien bordea un charco de petróleo y sabe que, si mete el dedo, algo puede cogerle la mano".
Página del libro 'Siempre nos quedará Lovecraft' (Diábolo ediciones)
Providence, el centro del universo de Lovecraft
No se puede hablar de Lovecraft sin hacerlo de Providence, la ciudad donde vivió, donde ambientó muchas de sus obras y donde se recluyó largas temporadas: "Lo de “recluido” hay que matizarlo: tuvo periodos de aislamiento fuerte, pero también fue un corresponsal incansable y, durante muchos periodos, viajó bastante cruzando kilómetros para ver a sus amigos o tratar de vivir una vida normal en Nueva York. Aun así, Providence fue su eje: su cueva, su útero y su museo".
"Providence, en Lovecraft, es una ciudad con capas. Calles viejas, arquitectura colonial, colinas, iglesias, casas que parecen recordar demasiado a algo perdido que no sabemos definir pero que necesitamos encontrar. Es el tipo de sitio donde la historia no está en los libros, sino en la madera y en la piedra, una forma de respiración narrativa. Una ciudad que te susurra “aquí pasó algo” incluso cuando no ha pasado nada…"
Una estupenda documentación
Destaca la estupenda documentación que maneja Fernando: "Hay muchísimo sobre su obra, sí, pero sobre su figura también hay material muy sólido, sobre todo gracias a la correspondencia: Lovecraft dejó una cantidad enorme de cartas y eso permite reconstruir al hombre con una precisión casi quirúrgica".
"Documentarse es “fácil” en un sentido y difícil en otro: fácil porque hay archivo, biografías y estudios monumentales; difícil porque hay que cribar, comparar y no caer en la caricatura. Lovecraft es terreno fértil para el mito, y precisamente por eso conviene ir siempre con cierta perspectiva crítica y, precisamente, he intentado hacerlo desde el terreno emocional, personal, desde esa figura que muchos compartimos como algo a lo que aferrarse".
Ha inspirado a numerosos autores
Viendo las estupendas ilustraciones que incluye el libro vemos que Lovecraft también ha inspirado a muchísimos grandes dibujantes e ilustradores. "Hay una genealogía visual lovecraftiana que da vértigo -nos comenta Fernando-. Si tengo que señalar nombres especialmente significativos, Alberto Breccia, porque convirtió a Lovecraft en mancha, sombra, textura: un horror hecho de materia gráfica. François Baranger, por esa capacidad de dar “peso” cinematográfico a lo imposible, como si lo monstruoso tuviera gravedad propia. Gou Tanabe, porque ha demostrado que el manga puede traducir la atmósfera lovecraftiana con una paciencia enfermiza y un detalle que hipnotiza a base de muralismo".
Otro de los autores a los que ha inspirado Lovecraft es Ramsey Campbell (Solo entre los horrores, El rostro que debía morir), que se encarga del prólogo del libro. "Lo de Ramsey Campbell ha sido un regalo de esos que te reconcilian con el mundo -nos confiesa Fernando-. Ya habíamos colaborado en otras ocasiones y, con el tiempo, se ha ido creando una especie de amistad: Ramsey es un hombre afable, educado y siempre dispuesto a ayudar. Cuando le propuse el proyecto se mostró encantado, y eso dice mucho de él, no solo como escritor, sino como persona. También hay que mencionar agradecido la mediación en el asunto del editor, Lorenzo, que puso todo de su parte para que el libro tenga la entidad que tiene, incluido el prólogo".
"De Campbell destacaría dos cosas: su inteligencia del miedo cotidiano (lo siniestro en lo doméstico, en lo urbano, en lo aparentemente normal) y su oficio: es un autor con décadas de escritura encima. Y sí, en cierto modo es “discípulo” porque empezó escribiendo relatos muy vinculados al universo lovecraftiano y luego construyó una voz propia, más moderna, más pegada a la calle, pero con esa misma capacidad para sugerir que lo real tiene grietas".
"¿Otros influidos? La lista es casi interminable: Stephen King, Clive Barker, Thomas Ligotti, Caitlín R. Kiernan, Laird Barron, Alan Moore… y muchos más. Lovecraft, una vez te entra, ya lo hace siempre para quedarse".
"Lovecraft está presente como un virus elegante"
En cuanto a cómo cree que está presente Lovecraft en la cultura popular actual, Fernando López Guisado nos comenta: "Está presente como un virus elegante: no siempre lo ves, pero está en el sistema".
"En rol, fue decisivo el salto de su universo a lo lúdico, porque convirtió el horror en una experiencia compartida: investigar, sospechar, perder cordura, sobrevivir a la verdad".
"En cómic e ilustración, su imaginario funciona como una cantera inagotable de formas y sombras".
"En música, especialmente en metal y electrónica oscura, su mitología se canta, se invoca y se usa como atmósfera para dar cuerpo a las sensaciones de la lectura, pero también ha servido incluso como materia de villancicos y bandas sonoras".
"Y en cine y series, incluso cuando no adaptan un relato concreto, adaptan su sensación: la amenaza invisible, la verdad que te rompe, lo inabarcable", concluye Fernando.
Las obras imprescindibles de Lovecraft
Todos hemos visto adaptaciones de Lovecraft, pero algunos todavía no han leído los relatos originales. Por eso pedimos a Fernando por dónde recomendaría entrar en su universo.
"Cinco puertas muy eficaces, en este orden:
- La llamada de Cthulhu
- El color que cayó del cielo
- El horror de Dunwich
- La sombra sobre Innsmouth
- En las montañas de la locura
Con esos cinco ya tienes mito, ciencia envenenada, pueblo maldito, degeneración marina y épica polar. El pack completo. Quizá sean los más evidentes pero por algo conforman su canon", asegura el autor.
En cuanto al siguiente volumen de este completo análisis de Lovecraft, Fernando nos avanza: El siguiente volumen abre el mapa hacia donde Lovecraft es más visible para el gran público: cómic, cine, series, videojuegos y cultura visual, curiosidades y polémicas y la eterna caja de trucos que supone internet. Es decir, la parte donde el mito ya no solo se lee sino que se deforma… y aun así sigue siendo reconocible".
"La idea es seguir el rastro como se sigue una huella húmeda en el pasillo: a veces parece broma, a veces parece marketing, pero cuando te paras a mirar… sigue siendo la misma cosa antigua asomando por debajo de la puerta que te busca y no sabes bien la razón. Si la supieras, tampoco podrías entenderla".
Portada del libro 'Siempre nos quedará Lovecraft' (Diábolo ediciones)