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¿Puede explotar un dispositivo electrónico mientras se carga? Causas y cómo evitarlo

  • Un joven ha fallecido en Navarra al incendiarse un dispositivo que estaba cargando en la mesilla de su habitación
  • Aunque este tipo de sucesos no es habitual, se pueden evitar en gran medida con una serie de sencillas medidas

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La electricidad puede resultar peligrosa si no se hace un uso correcto de ella.
En general, los dispositivos electrónicos están diseñados para reducir el riesgo de explosiones.

La electricidad forma parte de nuestras vidas, y la utilizamos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, por lo que a veces olvidamos lo peligrosa que puede resultar si no se hace un uso correcto de ella. Este fin de semana, un joven de 25 años ha fallecido en Navarra tras sufrir graves quemaduras al explotar un dispositivo electrónico que estaba cargando en la mesilla de su habitación.  Aunque este tipo de sucesos no es habitual, sí que es un riesgo que conviene tener en cuenta, ya que se puede evitar en gran medida.

En general, los dispositivos electrónicos están diseñados para reducir el riesgo de explosiones, pero las medidas de seguridad con las que cuentan no están exentas de fallos. Entre otros, los principales peligros podrían derivarse de defectos de fabricación, exceso de calor, problemas de sobrecarga de las baterías o un uso de componentes no originales.

Además, las baterías de iones de litio -el material con el que están compuestas mayoritariamente- pueden representar un riesgo significativo, ya que están construidas con materiales altamente inflamables, cuyo mayor peligro se origina cuando la temperatura interna excede los límites de seguridad. Si se produce un incendio, pueden reactivarse a pesar de que parezca que estén apagados, lo que hace que sean particularmente peligrosos.

Para evitar los riesgos asociados a la carga de dispositivos electrónicos, hay una serie de medidas relativamente sencillas que podrían ayudar a minimizarlos:

Elegir siempre cargadores de calidad y certificados por el fabricante del dispositivo, ya que los cargadores genéricos, generalmente de baja calidad, pueden no cumplir con los estándares de seguridad.

Realice comprobaciones periódicas de los enchufes, cables y tomas de corriente para detectar marcas de quemaduras, sonidos de arcos eléctricos (como zumbidos o crujidos), calor excesivo... Si se detecta algún daño, es recomendable reemplazar el cargador de inmediato, nunca intentar repararlo.

Evite en la medida de lo posible la carga rápida.

No coloque los dispositivos electrónicos bajo el sol, ya que aumentará el riesgo de sobrecalentamiento.

Evite dejar el cargador enchufado durante largos períodos de tiempo.  Puede provocar el sobrecalentamiento tanto del cargador como del dispositivo, además de producir un consumo de energía innecesario.

Conviene evitar el contacto de los dispositivos electrónicos con elementos inflamables mientras permanezcan conectados a la red eléctrica. Tampoco hay que cubrirlos con materiales como mantas, cojines o almohadas.

Evitar la carga de dispositivos mientras se duerme,  ya que disminuye en gran medida la capacidad de respuesta en caso de explosión.

Si no hay más remedio que cargar el móvil por la noche, se pueden utilizar temporizadores o enchufes programables que procedan al apagado automático una vez que se haya completado el proceso de carga.

  • Mantenga el dispositivo en un área bien ventilada mientras esté en proceso de carga.