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Islandia suspende temporalmente la caza de ballenas por infringir la ley de bienestar animal

  • El gobierno estudia limitar la actividad a raíz de que un informe técnico dictaminara que no cumple con la legislación
  • Tras una moratoria, el país reanudó en 2006 la caza de rorcuales comunes, que pueden llegar a medir más de 20 metros

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Un barco ballenero lleva dos rorcuales comunes a su base en Hvalfjordur, Islandia 19 de junio de 2009
Un barco ballenero lleva dos rorcuales comunes a su base en Hvalfjordur, Islandia 19 de junio de 2009

El Gobierno islandés ha suspendido este martes la caza de ballenas hasta el 31 de agosto, una decisión motivada por un informe técnico que concluye que se estaba infringiendo la legislación del país sobre bienestar animal.

Islandia, junto con Noruega y Japón, es uno de los pocos países que aún permiten la caza comercial de ballenas, concretamente, de rorcuales comunes, que pueden llegar a medir más de 20 metros. La actividad se reanudó en el país en 2006 tras una moratoria de 1986.

"Esta actividad no puede continuar en el futuro si las autoridades y los titulares de las licencias no pueden garantizar el cumplimiento de los requisitos de bienestar", ha advertido la ministra de Alimentación, Agricultura y Pesca, Svandis Svavarsdottir, en el comunicado en el que se anuncia la suspensión de "todas las operaciones de caza de ballenas".

Estudia nuevas restricciones para adecuarse a la ley

Svavarsdottir ha anunciado también que el Ejecutivo recabará la opinión de expertos y titulares de licencias para estudiar nuevas limitaciones a la caza en el futuro.

"Es necesario posponer el inicio de la temporada ballenera para que haya espacio para investigar si es posible asegurar que la caza se realice de acuerdo con lo dispuesto en la Ley de Bienestar Animal", se lee en el comunicado.

Según relata, el Gobierno islandés recibió un informe de la Agencia de Alimentos en mayo que concluyó que la cacería se estaba prolongando más allá de los límites de la legislación. Más tarde, el Ministerio encargó una nueva evaluación y el órgano técnico ha dictaminado que el método de pesca no cumple con los estándares de bienestar animal fijados.