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Antonio Gala, la pasión cordobesa por la palabra en todas sus formas

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Muere Antonio Gala, el amante de la palabra en todas sus formas

Poeta, dramaturgo, columnista, novelista y guionista, Antonio Gala podía presumir de ser uno de los escritores españoles con mayor número de lectores. Algunos de sus libros se cuentan entre los más vendidos en las últimas décadas. El escritor ha muerto este domingo a los 92 años, pero su obra seguirá con nosotros.

Antonio Gala Velasco vino al mundo el 2 de octubre de 1930 en Brazatortas (Ciudad Real), localidad fronteriza con Andalucía. Su infancia la vivió en la ciudad de Córdoba, donde ya empezó a leer a temprana edad a clásicos como San Juan de la Cruz o Rilke.

14 Horas Fin de semana - Antonio Gala, un creador que procuró vivir intensamente - Escuchar ahora

Estudió Derecho en Sevilla, además de Filosofía y Letras en Madrid. Comenzó a preparar la oposición para abogado del Estado, que abandonó inesperadamente para hacerse monje cartujo. Tras una breve etapa monástica marchó a Portugal, donde empezó a dedicarse profesionalmente a la escritura. Pasó también una temporada en Florencia, Italia.

En 1963 publicó su primera obra dramática: Los verdes campos del Edén, a la que seguirían otras como Los buenos días perdidos (1972), Anillos para una dama (1973), Las cítaras colgadas de los árboles (1974), Petra regalada (1980), Samarkanda (1985) o Carmen, Carmen (1988). También escribió comedias como ¿Por qué corres, Ulises? (1975) o La truhana (1992).

Su inseparable bastón

A comienzos de los años 70, una enfermedad lo tuvo al filo de la muerte: desde entonces se vio obligado a utilizar el bastón del que ya no se separaría. Sus artículos en el suplemento del domingo de 'El País' le dieron a conocer entre el gran público.

Su debut como novelista fue con El manuscrito carmesí (1990), con el que se hizo merecedor del Premio Planeta. Le siguieron otras exitosas novelas como La pasión turca (1993) -llevada al cine por Vicente Aranda- o La regla de tres (1996). En el año 2000 salieron a la luz sus memorias, con el título de Ahora hablaré de mí.

Declarado andalucista, ideológicamente próximo a la izquierda, Gala publicó en sus últimos años de vida numerosos artículos cortos de opinión en la sección "La tronera" del diario El Mundo. Los papeles de agua (2008) fue su última novela. De su obra lírica pueden señalarse trabajos como Enemigo íntimo (1959), Sonetos de La Zubia (1981), Testamento andaluz (1994), Poemas de amor (1997) y El poema de Tobías desangelado (2005).

Hijo predilecto de Andalucía, fue un gran experto en la cultura árabe en España Al-Andalus, con títulos como 'Granada de los nazaríes' (1992), 'Andaluz' (1994) o el recopilatorio 'Córdoba de Gala' (1993).

Su proyecto preferido en los últimos años fue la Fundación que lleva su nombre, que apoya a los creadores jóvenes mediante la concesión de becas, porque los artistas se convertían en los hijos que nunca tuvo.

La lucha contra la enfermedad

El 5 de julio de 2011 escribió en su 'tronera' que padecía un cáncer de colon "de difícil extirpación". Tras un duro tratamiento de quimioterapia, logró superar la enfermedad en febrero de 2015, pero ese mismo año pronunció un emotivo discurso grabado que sonó a despedida, durante el acto de entrega de los Premios Turismo de Granada 2015, en el que intervino a través de una grabación en la que confesó "sentirse en las últimas".

Una de sus últimas apariciones públicas fue en abril de 2018, cuando asistió a la entrega de los Premios Loewe de Poesía, concedido a un antiguo becario de su fundación y gran amigo, Ben Clark. De este modo, las secuelas le dejaron sin fuerzas en su residencia de Córdoba, hasta segarle su vida a la edad de 92 años.