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Día del Libro

Clubes de lectura y reediciones rescatan a los libros "olvidados" entre el alud de novedades

  • Los grupos para compartir títulos, que explotaron en pandemia, han subido en las bibliotecas
  • Las editoriales rotan de forma constante su catálogo de fondo para mantenerlo vivo

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Los índices de lectura aumentaron durante la pandemia
Los índices de lectura aumentaron durante la pandemia

El aluvión de novedades en el mercado español fluye cada trimestre a velocidad imparable una vez superado el tapón durante la pandemia, pero existen fórmulas como los clubes de lectura o las reediciones y reimpresiones editoriales que abren una ventana de oportunidad al rescate de títulos y autores “olvidados” cuando celebramos el Día del Libro.

Una prueba es el vaivén sin descanso en la biblioteca Rafael Azcona de Logroño, que ha saltado de cinco puntos de lectura colectiva a 16. Una tendencia que explotó en virtual durante el confinamiento cuando subió el hambre de libros [Consulta aquí el último Barómetro de Índices de Lectura], y la mirada volteó hacia clásicos como La peste de Albert Camus.

“En la pandemia queríamos algo que no hubiéramos leído antes como Adeline Dieudonné con La vida verdadera que nos encantó o Insolación de Emilia Pardo Bazán. Nos ha impresionado muchísimo Los desposeídos de Ursula K. Le Guin, que es la primera distopía feminista de ciencia ficción. Muchas personas expresan que nunca hubieran llegado a determinados libros si no los hubieran encontrado aquí”, señala con entusiasmo Esther Felipe, directora de este centro municipal.

En esta oferta en ebullición se encuentran varios grupos de literatura infantil y juvenil, dos clubes feministas, catas de libros a ciegas y hasta una reunión vespertina con horarios para los que no tienen horario pero aman la literatura. Y subiendo.

“Se medita mucho los fondos que se adquieren y la selección está muy cuidada para los clubes. Libros como 1984 de George Orwell, A corazón abierto de Elvira Lindo, A sangre fría de Truman Capote se están leyendo ahora porque la gente tiene deudas pendientes y quiere releer a Dulce Chacón o Ana de las Tejas Verdes de Lucy Montgomery. Son lecturas que no abordaste en su momento y quieres rescatar”, disecciona la bibliotecaria.

Los catálogos de fondo: joyas vivas de las editoriales

En esta labor de recuperación, a veces cuasi arqueológica, opera con precisión la rotación del catálogo de fondo de las editoriales. En el emblemático sello Anagrama, que este año cumple 54 años, espigan con mimo entre sus más de 4.000 títulos.

Un tesoro de alta calidad acumulado gracias al afinado olfato de su fundador Jorge Herralde y que cuenta con su propio “dream team” como seña de identidad. Sobresalen los escritores de la generación beat de los 50 como Jack Kerouac o William Burroughs o el triángulo de excelencia de los británicos Julian Barnes, Hanif Kureishi o Martin Amis.

“Es importante que la marca siga viva, los libros hay que cuidarlos y acompañarlos porque nos siguen contando cosas. El interés es mantener el catálogo con el que hemos crecido distintas generaciones, ver cómo podemos retornar a otros lectores y aumentar su gusto por los libros”, detalla el editor y coordinador del fondo de Anagrama, Ferran Muñoz.

La reedición de colecciones completas o las modificaciones en el diseño son otras de las claves en estas resurrecciones periódicas, añade.

“Se pueden rescatar viejas piezas que no tuvieron éxito y que se han olvidado o libros que no habían tenido su acogida porque eran demasiado visionarios. En este sentido hicimos un revival de Nora Ephron y del sociólogo francés René Girard que es poco conocido fuera de los ámbitos académicos. Kathy Acker y su Aborto en la escuela es otro caso de título avanzado a su tiempo”.

En el pódium de reediciones brilla La conjura de los necios de John Kennedy Toole con más de 60, la colección de Burroughs o la incombustible Lolita de Vladimir Nabokov-otro de los básicos de la editorial-con más de 30 reimpresiones.

El fenómeno Annie Ernaux

El caso de la escritora francesa Annie Ernaux es una muestra de las sorpresas que esconden los catálogos en un goteo con recompensa. El pequeño sello Cabaret Voltaire, especializado en literatura francesa actual, apostó por sus libros hasta el campanazo con la concesión del Nobel el pasado año.

“Ahora sus títulos están todo el rato en reimpresión, unos tiran de otros porque ella lo que hace es contar momentos de su vida”, señala el editor Miguel Lázaro.

“Cuando sacamos el primer libro en 2015 se hizo una tirada alta pero tardó en venderse y esto también pasaba en otros países europeos, un punto de inflexión fue cuando ganó el Premio Formentor pero ahora es casi un fenómeno global porque un público joven se ha interesado por su literatura”, señala y añade que algunas de las novelas más demandadas de Ernaux son Los años-la obra que recomendó a los lectores cuando ganó el Nobel- La mujer helada o Los armarios vacíos.

En las reimpresiones el libro vuelve a reproducirse igual mientras que en las reediciones se pueden introducir cambios, explica el editor Lázaro, en variantes que completan el contenido como en Diario de un ladrón (1949) de Jean Genet, donde el autor de Las criadas relataba episodios autobiográficos en los que alardeaba de ladrón, vagabundo y sexo angustioso.

“Es un libro mítico de la literatura francesa que se desarrolla durante la República en Barcelona. En 2021 salió la versión sin censuras. Hemos aprovechado para publicarlo ahora en una traducción ajustada a la edición canónica y es una forma de volver a tenerlo disponible pero mejorado”, añade el responsable de Cabaret Voltaire que también reaviva en su filas a Leila Slimani, ganadora del Premio Goncourt con Canción dulce o Mohammed Chukri.

Suma y sigue porque el acierto del “fondo vivo” les ha impulsado a arrancar en breve una línea de novelistas españoles escondidos en la maraña espacio temporal.

Otra ejemplo de vuelta a la circulación fulgurante ocurrió un mes después de la muerte de la escritora Almudena Grandes en noviembre de 2021. “En Navidades se agotó su obra completa. Tuvimos que reimprimir a toda prisa porque había gente que quería volver a leer, regalar o descubrir El corazón helado, Los aires difíciles o Atlas de geografía humana”, relataban entonces desde Tusquets.

Es el retorno de la literatura con el aroma de la épica de las segundas oportunidades. Tal y cómo aseguraba Carlos Ruiz Zafón sobre el santuario de los titulos olvidados de La sombra del viento: "Cada libro, cada tomo que ves tiene alma. El alma de quién lo escribió y el alma de quienes lo leyeron y vivieron con él”.