Enlaces accesibilidad

Nadia Ghulam y Sahraa Karimi: Afganistán entre la realidad y la ficción

  • Las afganas Sahraa Karimi y Nadia Ghulam, directora de cine y escritora, protagonizan este especial sobre mujeres
  • La cineasta iraní Nahid Persson Sarvestani es la tercera historia que completa el documental de 'En Portada'
  • Ya puedes ver el preestreno de 'Mujer, Cine, Libertad' en RTVE Play

Enlaces relacionados

Por
Nadia Ghulam con un libro en las manos
Nadia Ghulam adoptó el nombre de su hermano muerto y se vistió de chico con la esperanza de ser libre y de recibir una educación en Afganistán.

"Es el cine el que imita a la vida o es la realidad la que encuentra en la ficción un espejo en el que mirarse". Esta reflexión, para la que cada cual tiene su propia respuesta, es el hilo invisible que ata a la escritora y guionista Nadia Ghulam y a la cineasta Saharaa Karimi protagonistas del documental “Mujer, Cine, Libertad” del programa especial sobre la mujer en Irán y Afganistán de En Portada.

Si hablamos de vida, en la biografía de Nadia Ghulam (Kabul,1985) hay un hecho extraordinario que truncó su infancia y cambió su trayectoria vital como mujer afgana. Tenía ocho años cuando una bomba mató a su hermano, destruyó su casa y le desfiguró gravemente el rostro. Estuvo en coma muchos meses y cuando dos años después recuperó una vida normal lejos de los hospitales, Afganistán estaba bajo el poder de los talibanes.

En su casa de Badalona, la localidad donde se instaló hace casi veinte años, Nadia recuerda para el equipo de En Portada su enorme frustración ante las limitaciones que aquel primer gobierno talibán impuso a las mujeres. Estudiar, trabajar o salir a la calle sin la compañía de un varón, de cualquier edad, estaba prohibido para las mujeres.

Diez años haciéndose pasar por chico

“Yo necesitaba salir de casa y trabajar, estudiar, porque primero necesitaba llevar un trozo de pan a mi familia y por otro lado, tanta ilusión y tantas ganas que tenía de aprender ¿como podía dejar de estudiar?” Por eso, a la edad de once años, Nadia adoptó el nombre de su hermano muerto y se vistió de chico con la esperanza de ser libre y de recibir una educación. Mantuvo escondida su verdadera identidad hasta los 21, cuando llegó a España con la ayuda de una ONG.

Las mañanas de RNE - Nadia Ghulam: "El título hace referencia a mi madre, que se tranquilizaba y le cambiaba la cara cuando salía la primera estrella"

Muchas veces es como que no lo puedo creer, ¿cómo he podido salir de esa situación?

“A veces -explica Nadia- estoy andando en la calle y me recuerdo todos estos momentos y empiezo a reír sola y digo qué increíble historia que he vivido. Y luego mis heridas, mis propias heridas de mi cuerpo, cuando las miro, me recuerdan que eso es una realidad que viví como persona. Porque muchas veces es como que no lo puedo creer, ¿cómo he podido salir de esa situación? ¿Cómo ha sido? ¿Cómo es que no me descubrieron?”

Las vivencias de aquellos años, el miedo a ser descubierta, que hubiera supuesto una condena a muerte por lapidación, las narró en su primer libro “El Secreto de mi turbante”… Su historia de superación también se contó en una obra de teatro, que ella misma protagonizó.

Diecisiete años después de su llegada a Badalona, donde fue adoptada por una familia de la localidad, Nadia ha conseguido la nacionalidad española y vive volcada en la ONG que creó en 2016, Ponts per la Pau desde la que ayuda a formarse a niñas y mujeres afganas.

Las que están allí, de todos lados están castigadas y no tienen oportunidades

“El futuro de mi país está muy atado a nuestro trabajo de las personas refugiadas que vivimos fuera de nuestro país, porque las que están allí, de todos lados están castigadas y no tienen oportunidades. Y nosotras desde aquí tenemos la responsabilidad de hacer de puente entre el mundo de libertad y esta oscuridad que está en mi país.”

Sahraa Karimi, de la realidad a la ficción

Si hablamos de cine, la cineasta Sahraa Karimi (Teherán, 1983) experimentó en la ficción una historia como la de Nadia en la película “Hijas del sol”, dirigida por Maryam Shahriar, el relato de una niña a la que su familia viste de niño para poder trabajar. Fue la primera incursión cinematográfica de Sahraa, hija de inmigrantes afganos que se instalaron en Irán en busca de una vida mejor.

Saharaa Karimi durante una entrevista.

Sahraa Karimi es hija de inmigrantes afganos que se instalaron en Irán en busca de una vida mejor. RTVE

El encuentro del equipo de En Portada con Sahraa Karimi se produce en la Escuela Nacional de Cine de Roma, la ciudad en la que reside desde que en agosto de 2021 huyó de Kabul tras la vuelta al poder de los talibanes.

“Roma es una ciudad muy bonita -explica Sahraa- una belleza. Pero cuando pierdes tu país, cuando eres de un país que quieres tanto y te obligan a marcharte para seguir con vida, toda esa enorme belleza no significa nada para ti.” Aunque nació en Irán y se formó como cineasta en la República Checa y en Eslovaquia, su corazón y el objetivo de su cine están en Afganistán.

Sharaa Karimi al volente de un coche

En "Mujeres afganas al volante" habla de lo que significó para las mujeres afganas aprender a conducir. RTVE

Mis películas siempre son problemáticas porque hablo de cosas que la gente no quiere escuchar

“Mis películas -cuenta la cineasta- siempre son problemáticas porque hablo de cosas que la gente no quiere escuchar o no quiere ver. Por ejemplo en “Mujeres afganas al volante” hablaba por primera vez de lo que significó para ellas aprender a conducir. En “Parlika” hablé de la historia de la violencia en Afganistán durante cuatro décadas. Y cuestioné la maternidad, el embarazo de una mujer joven, y el aborto en “Hada, Maryam y Ayesha”, concluye Sahraa.

Vida y cine, dos palabras íntimamente ligadas a la biografía de estas dos mujeres, comprometidas con los deseos de libertad para las mujeres afganas, apartadas de la vida pública y condenadas por los talibanes a la oscuridad.