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El cierre de la API de Twitter y sus consecuencias: ¿qué dicen los expertos?

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Imagen de recurso con el símbolo del pájaro de Twitter al fondo y sobre este un teléfono móvil que muestra la cuenta de Twitter de Elon Musk. Con el sello VerificaRTVE en rojo
El cierre de la API de Twitter y sus consecuencias: ¿qué dicen los expertos?

Twitter ha anunciado que limitará el acceso libre a su API, la interfaz que permite estudiar y recopilar los datos que circulan por esta red y su comportamiento, y que los usuarios que quieran seguir teniendo ese acceso tendrán que afrontar un pago mensual. En VerificaRTVE hemos contactado con tres expertos en análisis de redes que nos explican qué consecuencias puede tener esta decisión en materia de investigación, de lucha contra la desinformación y de detección y mitigación de campañas de odio dentro de la red.

La API de Twitter es la interfaz que permite a los investigadores acceder a los datos que circulan por esta red social para analizar su comportamiento, interacciones y las relaciones entre diferentes cuentas, así como las tendencias. La API (siglas en inglés de Interfaz de Programación de Aplicaciones) es la herramienta que pueden utilizar las empresas, desarrolladores y usuarios para acceder a los datos públicos de Twitter. Puede usarse para investigar cuentas de usuarios y sus seguidores, para analizar hashtags y tendencias, para crear aplicaciones y bots, para detectar campañas de desinformación y para analizar el astroturfing (una práctica basada en la creación de perfiles falsos para generar apoyo a una causa, organización o personalidad concreta en redes sociales). Tal y como explica Twitter en su página web, la API es “la forma en que los programas informáticos "hablan" entre sí para solicitarse y enviarse información”.

Desde la compra de Twitter por parte de Elon Musk en 2022, la red social ha experimentado cambios importantes, como la apuesta por la suscripción de pago Twitter Blue para tener un perfil verificado, en detrimento de la verificación gratuita original que sigue vigente. En febrero, Twitter ha anunciado que cerrará el acceso libre a la API para dar paso a un acceso por “una cuota mensual de 100 dólares”. Esta nueva opción permitirá un “acceso básico de pago que ofrece un nivel bajo de uso de la API y acceso a la API de anuncio. Aunque esta actualización debería haber entrado ya en vigor, el 13 de febrero Twitter anunció que se retrasará unos días. A la espera de la aplicación de esta nueva opción, los usuarios siguen contando a fecha de 20 de febrero con dos tipos de acceso gratuito a la API de Twitter: el básico y el académico.

Los expertos alertan: beneficiará a la desinformación y a la difusión del discurso de odio

Investigadores y analistas de datos que hacen un uso académico de la API de Twitter se han quejado de su decisión de restringir el acceso libre a los datos de esta red social. Mariluz Congosto, analista de redes sociales, nos explica que el cierre de la API imposibilitará “alertar de perfiles falsos, de información falsa" a los usuarios, frenando así la lucha contra la desinformación. La experta concluye que “se está premiando al que paga, y el que paga no siempre es de buena fe”. Detalla que en muchos casos serán los usuarios con capacidad económica “para distribuir desinformación y bulos” los que se vean beneficiados por Twitter.

Marcelino Madrigal, tecnólogo experto en ciberseguridad y redes sociales, incide en que Musk está pidiendo que se pague “para acceder a un contenido que están generando gratuitamente usuarios, que es público”. Explica que “al cerrar la API está evitando que precisamente se puedan estudiar todos los movimientos de desinformación e identificar qué cuentas están haciendo trampas”. Este experto pone de relieve que en España se acerca un periodo electoral importante (los comicios autonómicos y municipales del 28 de mayo), “donde deberíamos de tener especial cuidado porque se van a iniciar campañas de desinformación” y lamenta que cualquier alternativa nunca será equiparable “al hecho de que la API esté abierta y sea gratuita”. Madrigal recalca que la desinformación y la manipulación “afectan en la vida a millones de personas”.

Javier Barriuso, analista de datos, cuenta a VerificaRTVE que el cierre de la API de Twitter representa “la venda en los ojos”. “Es quedarte a ciegas en la investigación” pudiendo solo “creerte lo que lo que te dicen y no poder contrastarlo con información o con datos”, advierte. Considera este cambio como “desastroso” porque “Twitter es un referente tanto para los medios, como para la política, como para muchas empresas”. Deja claro que no tener la posibilidad de analizar los datos “es muy grave”.

También preocupan las campañas de odio a colectivos y minorías. En palabras de Mariluz Congosto, “es lo primero que se va a ir incrementando [el discurso de odio racista y contra las minorías] porque al no haber control y además favorecer que se difundan mensajes de odio, la red puede llegar a un punto de ser irrespirable y se puede ir gente”. En esta misma línea, Javier Barriuso añade que “quien genera ese odio sabe que eso no se va a poder analizar y no van poder discutirlo, ni corroborarlo”. “Ahora que quien hace ese discurso de odio sabe que no se le puede controlar, lo va a aumentar mucho más todavía”, destaca el analista.

Los bots ‘buenos’ y las empresas que dependen de la API

En Twitter, un bot es un tipo de cuenta que genera mensajes automáticamente. Se utilizan para tareas como promocionar contenidos, monitorizar quién sigue a quién o cuándo se dejan de seguir y también posibilitan descargar vídeos y hasta publicar memes. Sin embargo, los bots pueden usarse con objetivos maliciosos, como instrumento de difusión de mentiras o desinformación para alterar la opinión pública. Todos los expertos consultados coinciden en que si la API de Twitter deja de ser de acceso libre y gratuito, muchas de las cuentas automatizadas que se nutren de contenidos publicados en la red social con fines lícitos dejarán de funcionar.

Por ejemplo, Congosto explica que tiene un perfil "que da las averías del metro y tuitea dos veces al día” pero que su “bot no tiene supervivencia” si cierra el acceso a la API. Madrigal critica a Musk porque “argumenta que esto es necesario para combatir el spam” pero él cree que dicho argumento “es evidentemente falso”. En su opinión, el cambio no perjudica a la compañía de Musk pero sí que “va a afectar sobre todo a los investigadores y a los bots buenos”.

En este sentido, Congosto nos explica que un bot “bueno” lamentó en una publicación que suspendería la cuenta si la API se volvía de pago y Musk le contestó que “Twitter habilitará una API ligera y de sólo escritura para bots que proporcionen buenos contenidos de forma gratuita”, aunque con una limitación de 1.500 tuits al mes.

Javier Barriuso habla de otros posibles afectados por el cierre de la API de Twitter: las empresas que la utilizan “para su desarrollo profesional”. Por ejemplo, herramientas gratuitas como Twitonomy (ofrece las estadísticas de una cuenta de Twitter) o Botometer (analiza el nivel de posibilidad que tiene una cuenta de ser un bot) necesitan la API para funcionar. Este experto lamenta lo que está ocurriendo: “me da pena que una herramienta que se puede utilizar de muchas formas, tanto buenas como malas, la forma buena de utilizarla nos la están quitando”.

Alternativas al plan de Musk

Los analistas no están de acuerdo con las decisiones que está tomando el nuevo dueño de Twitter. Mariluz Congosto entiende que “si en realidad lo que quiere es ganar dinero y evitar la desinformación, lo que tiene que penalizar son los comportamientos de la desinformación y no los de los usuarios normales”. Propone que “aquellos que tuiteen más de 50 tuits al día paguen por el exceso de publicación”, ya que un usuario normal publica un número menor de mensajes. También habla del cambio de nombre de usuario y señala que no es habitual hacerlo a diario pero que “los trols lo hacen para camuflarse”, por lo que plantea que se podría pagar por ese cambio.

Marcelino Madrigal cree que el plan de Musk es “un iceberg para hundir el barco de tal manera que se convierta en una red de nicho donde la polarización y el odio campan a sus anchas”. En lugar de cerrar la API, propone poner los límites a “cuentas que tuitean cuatro tuits en el mismo segundo”, que es algo que se han "encontrado continuamente dentro de los estudios” y sobre las que Musk “no toma ninguna acción”.