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Biden plantea un impuesto especial al exceso de beneficios de las compañías petroleras

  • El impuesto se pondría en el caso de que las empresas no trabajen para bajar los precios de la gasolina
  • El presidente de EE.UU. ha señalado que la actual rentabilidad de las compañías "son ganancias inesperadas de la guerra"

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Imagen del presidente de Estados Unidos, Joe Biden
Imagen del presidente de Estados Unidos, Joe Biden

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha avanzado este lunes la posibilidad de que las empresas petroleras tengan que pagar un impuesto especial por sus ganancias inesperadas si no aumentan la producción doméstica para que bajen los precios de la gasolina en el marco de la crisis económica.

"Como no quieren hacerlo, tienen la oportunidad de hacerlo, bajar los precios para los consumidores en la gasolinera, pero si no lo hacen tendrán que pagar un impuesto más elevado sobre su exceso de beneficios y enfrentarse a otras restricciones", ha asegurado Biden en un discurso desde la Casa Blanca. El presidente dijo además que ya trabaja con los legisladores en el Congreso para valorar estas opciones.

Biden ha enmarcado su propuesta en un contexto de ganancias récord de las principales petroleras del país como resultado de la invasión rusa de Ucrania, que ha puesto patas arriba el mercado energético internacional.

"Son ganancias inesperadas de la guerra", ha recalcado el mandatario estadounidense, agregando que "es hora de que estas empresas dejen de especular".

El presidente, que ya se ha mostrado muy crítico con la decisión de las principales compañías de no aumentar su capacidad de refinado de petróleo, ha defendido que los beneficios de estas empresas no se deben a ninguna innovación, sino a la coyuntura trágica de la guerra.

"Soy un capitalista, no tengo problema con que las compañías tengan un beneficio justo por su inversión e innovación, pero eso no es ni de lejos lo que está ocurriendo", ha asegurado.

Beneficio muy alto para las petroleras estadounidenses

Biden ha citado las cifras de ganancias de las seis principales compañías petroleras estadounidenses, que en los últimos seis meses han logrado un beneficio de 100.000 millones de dólares.

Según esa fuente, las petroleras, en lugar de aumentar su capacidad de producción doméstica para bajar los precios de los carburantes en las gasolineras, están aprovechando los beneficios para recomprar acciones y así pagar mayores dividendos a sus accionistas.

Las compañías petroleras más grandes del mundo, las estadounidenses ExxonMobil y Chevron, cerraron el tercer trimestre de 2022 con fuertes incrementos de sus respectivas ganancias.

En el caso de ExxonMobil, el beneficio neto atribuido entre julio y septiembre alcanzó los 19.660 millones de dólares (19.612 millones de euros), casi tres veces más que un año antes. De su lado, las ganancias netas de Chevron en el tercer trimestre de 2022 se dispararon hasta los 11.231 millones de dólares (11.204 millones de euros), un 83,8 por ciento más que en el mismo periodo de 2021.

Los impuestos sobre ganancias inesperadas son una idea propuesta por algunos economistas, como el premio Nobel Joseph Stiglitz, para hacer frente a la desigualdad agravada por eventos como la pandemia o la guerra de Ucrania.

De hecho, en Colombia, la reforma tributaria de Gustavo Petro incluye un impuesto a las ganancias inesperadas de las empresas petroleras y del carbón, que son las principales exportaciones del país.