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Cómic

Cuando los brigadistas internacionales combatieron en la Guerra Civil con el grito de guerra de los sioux

  • Juanarete y Juanfer Briones publican La pitillera húngara. Una historia de las brigadas internacionales
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Viñeta de 'La pitillera húngara'
Viñeta de 'La pitillera húngara'

El 24 de agosto de 1937, en la batalla de Quinto (emmarcada dentro de lo que se conoce como la ofensiva de Zaragoza que realizaron los republicanos), los sublevados se encontraron con una insólita estampa: la de los brigadistas norteamericanos saltando sobre ellos con la cabeza rapada, a excepción de una mata de pelo en el centro, las bayonetas caladas en sus rifles y profiriendo los gritos de guerra de los indios sioux. Una potente imagen con la que comienza el cómic La pitillera húngara. Una historia de las brigadas internacionales (GP Ediciones) de Juanarete (Juan Pérez) (Zaragoza, 1967) y Juanfer Briones (Valencia, 1964)

"Es una imagen muy potente !pero real¡ Está documentada y en cierta manera fue el germen de la historia -nos cuenta Juanfer Briones-. Cuando hablamos de colaborar Juan Pérez y yo le comenté que me apetecía hacer un western y algo de eso hay en la pitillera, entre otras muchas cosas".

"Siempre me ha interesado el tema de la Guerra Civil -añade Juanarete-. Y desde que leí la historia del ataque a Quinto, previo a la batalla de Belchite. Donde Arthur H. Landis, un brigadista de la Lincoln, relata que algunos de ellos se raparon el pelo, decoraron sus caras con pinturas de guerra y cargaron profiriendo gritos sioux. Pensé que ese podría ser el punto de partida de un cómic".

La pitillera húngara es la historia de dos de esos brigadistas que, además de en la Guerra Civil, también combatirán en la II Guerra Mundial junto a la resistencia francesa. Una historia de compañerismo en la que el azar será quien dícte vida o muerte.

"Los jóvenes de la Lincoln combatieron por ideales"

Preguntamos a Juanarete qué motivaba a estos jóvenes brigadistas de todo el mundo, aunque los más famosos fueron los norteamericanos de las brigadas Lincoln y Washington, a luchar en la Guerra Civil. "Algunos voluntarios vinieron por la aventura, pero la inmensa mayoría lo hicieron por compromiso ideológico. Esos jóvenes, eran muy conscientes que lo que se dirimía en el campo de batalla español, era el futuro de Europa y del Mundo".

En esas brigadas internacionales participarón más de 35,000 voluntarios de 52 países, pero sin duda, la más famosa fue la Lincoln. "Durante la contienda -asegura Juanarete-, algunos de los batallones de las Brigadas fueron refundados o sustituidos por otros. El nombre del batallón Lincoln pervivió durante todo el conflicto y estuvo presente en las principales batallas de la Guerra. Ese puede ser un buen motivo de que sea el más recordado".

"Pero no hay que olvidar -añade el guionista-, que los enviados especiales de los medios norteamericanos buscaban narrar la épica de sus compatriotas en la guerra. En las crónicas y obras de John Dos Passos, Ernest Hemingway y otros muchos, convirtieron a brigadistas como Milton Wolff o Robert Merriman en celebridades que impulsaron la popularidad del batallón por encima de otros".

Página de 'La pitillera húngara'

Los protagonistas

Pedimos a Juanarete que nos presente brevemente a los protagonistas: "Markus Babinsky es un brigadista alemán que al ser licenciado por la república no puede volver a su país. Y que tras el inicio de la II guerra Mundial, continúa la lucha en la resistencia francesa. Alizée Lechance es una mujer comprometida en los ideales de la libertad. Regenta una pensión en Marsella y desde ella apoya a la causa".

"Y Paul Evans es un neoyorquino, voluntario en el batallón Lincoln -añade el guionista-. En una operación de comando en España, resulta gravemente herido; Sufre de amnesia y pierde el habla. Es recogido y ayudado por Amparo y su familia, en su casa de labranza, que en Aragón se conocen como Mas. Ella es una de esas mujeres que levantaron los hogares en los primeros años de la posguerra, dura, sufrida y trabajadora".

"Todos ellos conforman el principal protagonismo del cómic -continúa Juanarete-. En el rol de cada uno de estos personajes hay una dosis de suerte, de valentía y de solidaridad. Sin despreciar la participación de otros secundarios; Sánchez, guía español de las redes de Evasión y Simone, la líder de una partida de la Resistencia marsellesa. Y dos personas reales históricos, sobre la que se apoya el relato: Paco Ponzán, organizador de las redes de Evasión en Toulouse. Y el comisario de la policía franquista en Barcelona, Quíntela Bóveda".

Página de 'La pitillera húngara'

De la Guerra Civil a la Segunda Guerra Mundial

Pero... qué pasó con esos jóvenes idealistas tras la derrota republicana. "Dependía de su nacionalidad -asegura Juanarete-. Si procedían de estados democráticos, en su mayoría volvieron a sus países. Bien distinto fue el caso de aquellas personas cuyos lugares de origen estaban regidos por tiranías. Esos hombres, que salieron de España considerados como héroes por la República, se convirtieron en apátridas y fueron recluidos en los campos de concentración para refugiados, en el sur de Francia. Los que pudieron, escaparon y pasaron a la clandestinidad. Otros no tuvieron tanta suerte".

"La experiencia en combate los acreditaba como luchadores de primera -añade el guionista-. Por eso, y para continuar la pelea contra el fascismo, buena parte de ellos volvieron a luchar en la II Guerra Mundial, bien en los ejércitos regulares, o en las milicias resistentes, en Francia, Italia, Yugoslavia, Grecia, etc".

Por eso este cómic también tiene mucho de historia fronteriza, recordándonos a los western clásicos. "La frontera de los Pirineos es muy permeable a pesar de todo y tanto el paso de Bielsa como la estación de Canfranc tuvieron una importancia decisiva en el transcurso de la guerra como en el trajín de espías, fugitivos, oro, obras de arte expoliadas…Canfranc se merece otro cómic o una serie de Netflix" -nos comenta Juanfer-.

Página de 'La pitillera húngara'

La pitillera y el azar son otros de los protagonistas del cómic

Preguntamos a Juanarete qué importancia tiene el azar en este cómic: "Conocí de primera mano la historia de dos zaragozanos que perteneciendo cada uno a un bando en el norte de África, en la II guerra Mundial. Uno de ellos escuchó una blasfemia con acento maño alusiva a determinada santa local, proferida por el otro en la trinchera de enfrente. El primero preguntó voz en grito al enemigo por su procedencia, resultó que ambos habían nacido en el mismo barrio y tenían conocidos comunes. De esa manera, y aquella tarde, dejaron de pegarse tiros".

"La suerte existe en la vida y en las contiendas también, y a menudo se muestra determinante -añade el guionista-. Tratándose de un tebeo bélico, quería que en el guion el azar fuese tan determinante o más que la propia pericia y destreza militar".

En las dedicatorias del cómic Juanfer Briones se lo dedica a su abuelo paterno, que combatió en la guerra: "En todas las familias se guardan recuerdos de la contienda y en algunos casos silenciados. En el caso de mi abuelo paterno yo no conocí su historia por mi familia sino que busqué su proceso militar para saber porque fue encarcelando y porque no lo conocí. Es una forma de desagravio".

En cuanto a esa pitillera, el objeto que servirá de macguffin para unir el destino de los protagonistas, Juanarete asegura: "La pitillera es el instrumento necesario, debía ser un objeto personal, fácil de llevar en campaña por un soldado y a la vez bonito. Y que, en su interior, fuese capaz de portar secretos. Todo esto la convierte en un objeto central del argumento".

Página de 'La pitillera húngara'

"La Guerra Civil fue un ensayo para la lucha por la libertad"

Preguntamos a Juanrete si cree que la Guerra Civil sirvió de ensayo para la Segunda Guerra Mundial: "Sin duda la guerra de España fue un campo de pruebas. La aplicación de las nuevas tecnologías bélicas como los bombardeos aéreos masivos a la población civil, en Madrid, Durango o Guernica, por ejemplo, llevados a cabo por la Legión Condor alemana, o las de Alcañiz, Barcelona y otras poblaciones en Levante, ejecutadas por los aviones Fiat, italianos".

"Pero también fue un ensayo para la lucha por la libertad de las democracias, contra el nazismo alemán y el fascismo italiano que se desarrollaría más tarde en la guerra europea" -añade el guionista-.

Viñeta de 'La pitillera húngara'

De la Edad Media a la Guerra Civil

Juanfer Briones es conocido por sus cómics históricos en los que ha tratado la historia medieval del Reino de Aragón: El último templario, El renegado, Templario, Amantes la leyenda de Teruel, además de adaptar la novela de Miguel Mena Alerta Becquer. Y en esta ocasión ha querido cambiar radicalmente de época: "Son ya cuatro cómic del SXII y a pesar de ser una época muy interesante necesitaba más modernidad, más SXX".

En cuanto a la documentación, tan importante en este ripo de cómics: "Ha tenido dos vertientes: un álbum de fotos familiar y sobre todo la aportación del guionista que consiguió fotos de todos los elementos que aparecen en la historia" - asegura Juanfer-.

"Respecto al dibujo -añade-, me planteé un estilo más línea clara que, por otro lado, desdramatizara la narración. Ha sido muy satisfactorio reencontrarme y posiblemente siga en adelante con esta línea que ya empecé a recuperar en Alerta Becquer".

Destacar su uso narrativo del color, más alla de que el protagonista sea pelirrojo (lo que nos da una idea de sus ideales). "El color es muy importante en la historia -confiea Juanfer-. En principio pensé colorear el cómic de una forma tradicional, sin embargo la historia demandaba algo más. Al final utilice unos tonos que me recordaban a las fotos de un álbum familiar, y añadí notas de color para destacar determinados elementos en la historia o los saltos temporales".

Página de 'La pitillera húngara'

"El cómic respeta la dignidad de los que sufrieron la contienda"

Preguntamos a Juanarete qué diría a la gente que piensa que ya está todo contado sobre la Guerra Civil. "Pues que durante muchos años hemos recibido una educación escolar reglada de la historia de España, en la que no se estudiaba esa época. Bajo mi punto de vista, hay muchas peripecias que quedan sin contar. Lo que en mi caso me planteo cuando escribo sobre la Guerra civil, es hacerlo sin maniqueísmo, recurriendo a una buena documentación y con respeto a la dignidad de los hombres y mujeres, que sufrieron la contienda".

El guionista también está especializado en el cómic histórico (Pepe Buanaventura Durruti, Frontera de Ordesa), por eso le preguntamos si seguirá en esa línea: " Si, voy a seguir escribiendo guiones históricos, pero no solo, mi próximo tebeo será una historieta de fantasía: Gatos de Cementerio, dibujado por Nerea Díez".

En cuanto a Juanfer Briones: "Estoy barajando varios proyectos. Lo que es seguro es que me quedo en el SXX".

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