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Arqueología

Descubren en Pompeya la habitación de una familia de esclavos bien conservada

  • La estancia contiene tres camas de maderas y diversos objetos de uso diario
  • Las personas que la habitaban eran probablemente los empleados de una villa romana

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Descubren en Pompeya la habitación de una familia de esclavos bien conservada

Un equipo de arqueólogos han descubierto una habitación en una villa de las afueras de Pompeya (sur de Italia) que contiene camas y otros objetos, habitada por esclavos, que arrojan luz sobre las condiciones de vida de la antigua ciudad romana sepultada por la erupción del Vesubio.

El hallazgo, según ha informado el Ministerio italiano de Cultura, se ha producido en la villa de Civita Giuliana, en la zona norte de Pompeya y que ya ha sacado a la luz en los últimos meses otros descubrimientos, como una carroza ceremonial casi intacta o un establo con los restos de tres caballos.

La habitación, en un "excelente estado de conservación", contiene tres camas de madera y una serie de objetos que incluyen ánforas, cántaros de cerámica y un orinal.

"Este nuevo e importante descubrimiento enriquecerá aún más nuestra comprensión de la vida cotidiana de los antiguos pompeyanos", especialmente de una parte de la sociedad, de cuyo estilo de vida se sabe bastante poco, ha señalado el ministro de Cultura, Dario Franceschini, en un comunicado.

Vista de los trabajos arqueológicos en la estancia pequeña, en la que vivían unos esclavos, en la ciudad de Pompeya (Italia).

EFE/ Parque Arqueológico de Pompeya

Dormitorio de esclavos

El reducido alojamiento, de unos 16 metros cuadrados, se encuentra cerca del pórtico de la villa donde, en enero de 2021, se localizó una carroza ceremonial, que actualmente está siendo restaurada. Las personas que la habitaban probablemente eran los empleados que se ocupaban del trabajo diario de una villa romana, incluidas las labores de mantenimiento y preparación del carro de caballos.

Se han encontrado tres catres de madera y un cofre, también de madera, con objetos de metal y telas que los arqueólogos creen que podrían formar parte de los arneses de los caballos. Las camas eran unas tablas de madera toscamente trabajadas, que podían ensamblarse según la altura de quienes las utilizaran.

Dos camas miden unos 1.70 metros de largo, mientras que la otra es de solo 1,40 metros, por lo que los expertos deducen que podría ser de un niño. Debajo, se guardaban objetos personales, como ánforas para conservar objetos, jarras de cerámica y el "orinal".

La habitación tenía una pequeña ventana en la parte superior y carecía de decoración en las paredes. "Además de servir como dormitorio para un grupo de esclavos, tal vez una familia pequeña como sugeriría la cuna del tamaño de un niño, el entorno sirvió como un cuarto de almacenamiento, como lo demuestran ocho ánforas apiñadas en las esquinas dejadas libres para este propósito", explicó el ministerio italiano.

La villa de Civita Giuliana, que desde 2017 cuenta con arqueólogos en la zona, fue durante años objeto de saqueos sistemáticos y parte del patrimonio arqueológico se ha perdido debido a los túneles cavados por los ladrones de tumbas que han generado un daño total estimado en casi 2 millones de euros en toda la villa, según los cálculos del ministerio italiano.

Pompeya, a 23 kilómetros al sureste de Nápoles, contaba con unos 13.000 habitantes cuando fue enterrada por la lava tras una erupción volcánica de gran intensidad en el 79 a.C. y no fue descubierta hasta el siglo XVI. En los últimos tiempos, el sitio ha vivido un renacer de la actividad arqueológica, tras años de decadencia y abandono.