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Costa no obtiene los apoyos a sus presupuestos y Portugal se asoma a unas elecciones anticipadas

  • Antes de la votación, el presidente de la República advirtió de que el fracaso presupuestario conduciría a nuevas elecciones
  • El gobierno socialista de Costa llegó al poder hace seis años gracias a una alianza sin precedentes de partidos de izquierdas

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Portugal se encamina a elecciones anticipadas tras perder Costa la votación de los presupuestos

El Parlamento portugués ha rechazado este miércoles el proyecto de presupuestos para 2022 del gobierno socialista de Antonio Costa y abre la posibilidad de la convocatoria de elecciones anticipadas después de que Costa haya comprobado como ha sido abandonado por sus antiguos socios de gobierno provocando una crisis política en el país. Únicamente con los 108 votos del partido socialista y 117 en contra de la derecha y parte de la izquierda, junto a 5 abstenciones, los presupuestos no han podido ser aprobados. 

Durante el discurso previo a la votación Costa ha dicho estar "con la conciencia tranquila" de haber hecho todo lo posible para aprobar los presupuestos que necesitaba su país, pero también "frustrado" por el resultado final, al mismo tiempo que está "orgulloso" por estos seis años de trabajo en los que ha estado al frente del gobierno portugués. 

Antes de la votación el presidente de la República, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, ya había advertido de que el fracaso del proyecto presupuestario allanaba el camino para la disolución del Parlamento y la posterior convocatoria de elecciones, con la esperanza de que se alcanzase un acuerdo sobre la bocina entre el ejecutivo que gobierna en minoría y sus socios que lo han apoyado desde finales de 2015, pero no ha surtido efecto.  

"Siempre deseé que no llegáramos a esto e hice todo lo posible para evitarlo, pero también dejé muy claro cuál sería la consecuencia", ha dicho antes de la votación crucial que se ha realizado a media tarde de este miércoles. 

"Si la Asamblea no está en condiciones de aprobar un presupuesto fundamental para el país, sería positivo ceder la palabra a los portugueses para que digan lo que piensan de una futura asamblea", ha subrayado el Jefe de Estado en al margen de una visita a una fábrica en el norte del país.

El rechazo del presupuesto no implica la caída del gobierno, pero el presidente considera que el país se ve privado de una herramienta clave para reactivar la economía gracias a los fondos europeos asignados en el contexto de la pandemia Covid-19.

Durante la cumbre hispano-portuguesa celebrada este jueves en Trujillo, Cáceres, al ser preguntado por la prensa sobre si planea dimitir o convocar elecciones, el presidente portugués ha rehusado hacer declaraciones al respecto. "No tengo como costumbre hablar de política interior cuando estoy en el extranjero aunque el calor de España nos haga sentir como en casa, tengo que mantener ese principio", ha dicho en la rueda de prensa. 

"Gerigonça", un equipo improvisado

"Si no hay presupuesto, las elecciones deben realizarse lo antes posible", ha declarado por su parte el líder de la oposición de derecha, Rui Rio.

El primer ministro del país había descartado este martes renunciar por su cuenta y ha prometido liderar su bando en una próxima contienda electoral. Hasta ahora el socialista había gobernado en minoría apoyándose en formaciones de la izquierda antiliberal, el Bloque de Izquierda y el Partido Comunista. 

Los socialistas llegaron al poder hace seis años gracias a una alianza sin precedentes con estos dos partidos. En ese momento, la izquierda había superado sus divisiones para pasar página a la política de austeridad implementada por la derecha a cambio del plan de rescate internacional otorgado a Portugal en 2011.

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Esta frágil unión de la izquierda, conocida por los portugueses como "geringonça", un término para un equipo improvisado, comenzó a resquebrajarse a raíz de las elecciones de otoño de 2019.

En las pasadas elecciones, Costa ganó las elecciones, pero se quedó a ocho escaños de la mayoría absoluta. Hasta este momento Costa había evitado negociar nuevos acuerdos que garantizaran la estabilidad hasta las elecciones legislativas programadas para fines de 2023, prefiriendo negociar el apoyo parlamentario necesario caso por caso.

La izquierda radical quiere distanciarse del poder socialista

Hace un año, el presupuesto de 2021 se aprobó por un estrecho margen de votos gracias a la abstención de la coalición Comunista-Verde y un pequeño partido animalista.

Este año, el estancamiento presupuestario se materializó cuando el Partido Comunista, siguiendo los pasos del Bloque de Izquierda, anunció el lunes su intención de votar en contra del plan del gobierno, pidiendo más esfuerzos a favor del poder adquisitivo y los servicios públicos.

Sin embargo, el escenario de elecciones legislativas anticipadas corre el riesgo de penalizar a todas las fuerzas presentes, a excepción de la extrema derecha que espera confirmar su avance en las elecciones presidenciales de enero pasado. 

En su afán de distanciarse del poder socialista, la izquierda radical corre el riesgo de ver como se reduce su presencia en el Parlamento, mientras que el Primer Ministro y el Presidente deben ahora gestionar temporalmente un país en minoría con la esperanza de salir cuanto antes de la crisis sanitaria gracias al éxito de la campaña de vacunación contra el coronavirus. 

En la derecha, los dos partidos conservadores también están atrapados con el pie izquierdo, plagados de disputas internas y necesitados de un líder unánime.

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