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Vox y Unidas Podemos: la competición por conquistar el voto obrero

  • El voto de la clase obrera es uno de los aspectos claves de la campaña del 4M
  • Ambos partidos han empezado sus mítines en los barrios del sur
  • Especial Elecciones 4M

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A la caza del voto obrero

Se trata de uno de los aspectos claves más importantes en esta campaña: el voto de los ciudadanos y ciudadanas con rentas más bajas y que viven en barrios humildes de la Comunidad de Madrid. Son las papeletas de doce municipios y distritos que representan a uno de cada cuatro madrileños, o lo que es lo mismo, un millón y medio de personas. Tanto Vox como Unidas Podemos fijan su mejora de los resultados en estas zonas. En ‘La Hora de La 1’ repasamos cuáles son sus datos históricos, su estrategia y analizamos, con el politólogo Guillermo Fernández Vázquez, la disputa por convencer a la clase trabajadora.

No existe un voto identitario de clase, pero, tradicionalmente, gana el PSOE

El partido del que Rocío Monasterio es candidata a presidir la Comunidad de Madrid arrancó su campaña en Vallecas. Posteriormente han ido a Vicálvaro, a Getafe o a San Sebastián de los Reyes. Los de Iglesias, coinciden en dos de estos cuatro primeros emplazamientos (Vallecas y Getafe) y suman Rivas Vaciamadrid y Parla.

Llama especialmente la atención que ninguno de los partidos es primera fuerza en estos barrios, pero ambos saben que son clave. Entre sus resultados en las pasadas elecciones de 2019, Vox y Unidas Podemos tuvieron un porcentaje de voto muy similar. En los distritos de Usera o Villaverde, por ejemplo, la variación entre ambos partidos es de décimas. En el llamado cinturón rojo, igual. Sí hay una amplitud mayor en Puente de Vallecas, Villa de Vallecas o Rivas Vaciamadrid donde UP les saca cuatro puntos. Latina y Carabanchel son los distritos donde Vox supera al partido de Iglesias. También en Móstoles y Fuenlabrada.

Datos Vox y Unidas Podemos en las elecciones de 2019

Datos Vox y Unidas Podemos en las elecciones de 2019 cropper

Para el politólogo Guillermo Fernández Vázquez, que ha estudiado este fenómeno y ha puesto la lupa en la estrategia de crecimiento del Frente Nacional de Le pen en Francia, “no existe un voto identitario de clase en España como podía existir en algunos países de Europa en los años 60 vinculados a una fuerte pertenencia a la clase obrera”. Aquí, reconoce el experto, “la clase obrera es multipartidista, pero al que más ha votado tradicionalmente es al partido socialista”.

Estrategia para conquistar y reconquistar a las zonas obreras

Unidas Podemos cree que, si la gente de las ciudades y los barrios menos pudientes de Madrid sale a votar este 4 de mayo, hay partido para la izquierda. En la estrategia de Vox, el mensaje clave es que la izquierda les ha fallado. Su discurso gira entorno a que hay que proteger Madrid y enfocan su atención en la inseguridad. Palabras como “reyertas”, “ocupación” o violaciones copan sus discursos electorales.

La estrategia de los morados pasa por presentar a la izquierda como un bloque en el que la movilización es la vía para “echar” a la derecha. "Vota al partido de izquierdas que quieras, pero vota", dicen. Entre sus temas clave el transporte, la educación o la vivienda.

Fernández puntualiza que el para seducir en el caso de Vox no pasa por preguntar por los ingresos sino por los intereses y gustos. Una vez reconocidos, espetan: “Pues hay una izquierda caviar que dice que todo eso está mal y que debería sentirse culpable”. Es decir, comenta, “más que por la cuestión económica, entran por la inseguridad, pero también por esta cuestión identitaria que la izquierda le quiere decir que está mal”.

En ‘La Hora de La 1’ hemos querido saber si en nuestro país podría pasar algo similar a lo ocurrido en Francia cuando el Frente Nacional de Le Pen conquistó a miles de electores que en el pasado habían votado incluso al Partido Comunista. Según el politólogo afincado en París: “Básicamente los votantes de Vox vienen del PP, de Ciudadanos y de la abstención”. Por lo que, indica, “es posible que ocurra, pero no ocurre como lo hace en Francia" ya que “hay mucha diferencia en cómo Vox se dirige a las rentas más bajas y cómo lo hace Marie Le Pen” en el país galo. Aunque, reconoce el politólogo, “el discurso es bastante parecido al que tuvieron en Cataluña en febrero y, desde luego, no es muy diferente al discurso que tenía Le Pen en Francia en los 80”. “Un discurso prototípico para una opción de derecha radical en los barrios humildes con el que corren el riesgo –añade- de quedarse fuera”. Así que, afirma para concluir con su análisis: “Generando ruido pueden conseguir esa visibilidad que podrían perder por la competencia de Isabel Díaz Ayuso”.