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Coronavirus

Se mantienen las colas del hambre en Madrid después de un año de pandemia

  • Uno de cada tres hogares ha sufrido una caída de sus ingresos a lo largo de 2020
  • Las demandas de ayuda alimentaria siguen creciendo

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Se mantienen las colas del hambre en Madrid

Un año después del inicio de la pandemia y del confinamiento domiciliario continúan las colas de decenas de personas frente a comedores sociales, ONGs o parroquias. En Madrid, en el año del COVID, Cáritas y la Fundación Madrina, han pasado de atender a 400 personas al mes a 4.000 al día.

Banco de Alimentos de Madrid asegura que es la peor crisis alimentaria desde su fundación hace un cuarto de siglo. Ha incrementado un 43% la distribución de alimentos, con un media de 95.000 kilos diarios y 186.381 personas beneficiadas.

Las demandas de ayuda alimentaria siguen creciendo

El Ayuntamiento de Madrid ha proporcionado ayudas alimentarias a 255.000 personas en 2020, cuatro veces más que el año anterior. Según la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), durante el confinamiento domiciliario del pasado año proporcionaron alimentos y productos de primera necesidad a 14.728 familias y 51.529 personas. Actualmente, estos datos se han desbordado, según Javier Cuenca, vicepresidente de la FRAVM.

Nuevos perfiles: personas en ERTE, sin empleo y familias jóvenes

El informe sobre el Diagnóstico Social de la crisis por Covid-19, elaborado por el Ayuntamiento de Madrid, señala que uno de cada tres hogares (cerca del 37%) ha sufrido una caída de sus ingresos a lo largo de 2020 y se estima que el 6% ha tenido dificultades para hacer frente a gastos básicos, como los suministros.

Se han sumado a los nuevos pobres, trabajadores con ingresos insuficientes  y hogares monoparentales

Banco de Alimentos de Madrid alerta de que "a la bolsa de pobreza estructural existente antes de la actual crisis se ha sumado un nuevo grupo de personas que nunca necesitó ayuda alimentaria". Se trata de personas que han perdido su empleo, aquellas con trabajo pero con ingresos insuficientes, hogares monoparentales o personas que, aún recibiendo ayuda social, no llegan a fin de mes.

Según el Ayuntamiento de Madrid, un 28,6% de las personas que contactaron con los Servicios Sociales municipales en el segundo trimestre de 2020 eran nuevos usuarios fundamentalmente, como familias jóvenes con hijos y bajos ingresos.

Una ola de solidaridad tras el estallido de la pandemia

A lo largo de este año, el movimiento vecinal ha resurgido con nuevas iniciativas como los Banco de Alimentos del Barrio (BAB), un colectivo que nació en Lavapiés o SuperCoop Madrid, un supermercado colaborativo del centro de la capital donde las cooperativistas donan a través de su cesta.

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