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Cifuentes reconoce que no defendió su Trabajo de Máster y responsabiliza a la universidad de la falsificación del acta

  • Asegura que el día de defensa del TFM se limitó a entregarlo y explicar solo "unas líneas generales"
  • Admite que no fue nunca a clase y que lo suplió con un trabajo por asignatura que tenía el máster

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Cifuentes responsabiliza a la Universidad de la falsificación del acta

La expresidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes ha admitido que realmente no defendió su Trabajo de Fin de Máster (TFM) en julio de 2012, sino que se limitó a entregarlo en papel y que lo explicó "en líneas generales" a varias personas en un acto "muy informal" y ha responsabilizado a la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) de la falsificación del acta que acreditaba que había defendido el TFM.

"Realmente yo no defiendo mi trabajo. Solo lo entrego y lo explico en línea generales, muy por encima. Fue un acto muy informal", ha explicado Cifuentes a preguntas de la fiscal en el juicio en la Audiencia de Madrid contra ella como presunta inductora de la falsificación del acta sobre su TFM en Derecho Autonómico y Local, impartido por el Instituto de Derecho Público, asociado a citada universidad.

14 horas - 'Caso máster': Cifuentes declara que no defendió el TFM ante un tribunal - Escuchar ahora

También ha precisado que no sabe si las personas a las que entregó el TFM, que eran "dos o tres", serían quienes lo evaluarían después, pero supuso que lo entregarían a quienes "luego lo evaluarían".

"No se si esas personas eran un tribunal o no", ha sostenido tras reconocer asimismo que nunca conoció a los profesores del master, pues su única relación con el curso de posgrado fue con el catedrático Enrique Álvarez Conde, director del Instituto de Derecho Público. También ha relatado que entregó el TFM "no en un aula, sino en una sala de un despacho", en un acto que "no duró mucho". 

Y ha añadido que ni siquiera leyó el trabajo, que versaba sobre seguridad ciudadana, un tema, que, ha dicho, conocía "bien", porque en aquella fecha, ha recordado, era delegada del Gobierno en Madrid.

No fue a clase y no conserva los trabajos realizados

En cuanto a su asistencia al máster, Cifuentes ha admitido que nunca fue a clase, pero ha especificado que antes de matricularse, Álvarez Conde le había explicado las "facilidades" que había para las personas que trabajaban y que consistía en entregar un trabajo por cada asignatura del curso para "suplir" la asistencia a las aulas y los exámenes.

Cifuentes reconoce que no defendió su trabajo de máster

Asimismo ha narrado que todos esos trabajos previos al TFM se los hacía llegar a Álvarez Conde en papel y que suponía que él los trasladaba a los profesores correspondientes. "Cuando tenía los trabajos hechos, los mandaba en papel a través de alguien del equipo o de mi gabinete", ha señalado.

Sin embargo, ha afirmado que no guarda "ningún ejemplar" de los trabajos que realizó para el máster, pues "probablemente" los destruyó porque "no tenía ningún interés" en guardarlos.  

"Mi vida como delegada era muy complicada. Tuve dos mudanzas de vivienda y cinco mudanzas de despachos. Para que se haga idea de esos traslados, me he mudado a dos domicilios más pequeños. Parte de mis pertenencias están distribuidas en un trastero y en casa de familiares. No tengo esos papeles. Probablemente los destruí cuando obtuve las calificaciones", ha recalcado. 

Sobre por qué no solicitó el título hasta 2014, Cifuentes ha explicado que lo hizo cuando se dio cuenta al actualizar su currículum, que no lo había hecho, si bien no lo recogió hasta finales de 2017. "No necesitaba el título para nada. No me aportaba ningún nivel académico que no tuviera incorporado en mi currículum", ha subrayado.

Responsabiliza a la URJC de la falsificación

Cuando saltó la noticia en marzo de 2018, Cifuentes ha reconocido que encargó a su gabinete que hablaran con la universidad para que le enviaran los documentos acreditativos de que había hecho el máster.

Entre los documentos que recibió, la expresidenta madrileña ha señalado que recibió el acta del TFM, pero que no la había pedido, y que cuando decidió mostrarla en las redes sociales, lo hizo de "buena fe", porque nunca pensó que tuviera una "firma falsificada". Además, consideró que era un acta del tribunal evaluador, no de defensa del trabajo.

"Ni me lo hubiera imaginado. Si lo hubiera sabido, no se me hubiera pasado por la cabeza exhibirlo y mandarlo a los periodistas. Actué de buena fe dando por bueno un documento remitido por la Secretaría del rector", ha relatado.

Además, a preguntas del abogado de laURJC ha insistido que ella no firmó el acta y que si ha habido "mala praxis" de la universidad que "lo mire".

También ha señalado que no habló con "absolutamente" nadie de la universidad, ni con el consejero de Educación, ni con la entonces asesora de la Consejería María Teresa Feito, que está también acusada en el caso.

La exdirigente 'popular', que dimitió un mes después de conocerse las presuntas irregularidades en estos estudios, se enfrenta a una petición de la Fiscalía de tres años y tres meses de cárcel.

Las supuestas componentes del tribunal desmienten que lo fueran

Tras la declaración de Cifuentes, ha sido el turno de los testigos. Las dos primeras en declarar han sido Clara Souto y Alicia López de los Mozos, dos profesoras de la Universidad Rey Juan Carlos y cuyas firmas aparecen en el acta del TFM como miembros del tribunal que supuestamente examinó a la expresidenta regional.

Tanto Souto, como López de los Mozos han negado que formaran parte de ese tribunal y que estuvieran presentes el 2 de julio cuando Cifuentes entregó su TFM, aunque han reconocido que sí que dieron clases en el máster en el que estaba matriculada.

Ambas han explicado que se enteraron de que supuestamente habían estado en el tribunal cuando saltó la noticia. Y que trataron de aclarar las cosas con Álvarez Conde. Sin embargo, han relatado que el catedrático les dijo que tenían que seguir manteniendo la versión de que sí que habían examinado a Cifuentes. 

"Hubo una reunión en su domicilio. Nos encontramos con que teníamos que decir que formábamos parte de ese tribunal. Fue complicado. Estaba en shock porque no entendía por qué nos llevaban por esa vía", ha reconocido Souto.

Por su parte, López de los Mozos ha afirmado que cuando se enteró de que supuestamente formaba parte del tribunal del TFM de Cifuentes llamó a Álvarez Conde para pedirle "explicaciones", pero que recibió "presiones" y "coacciones" por parte del catedrático. "Yo me sentí amenazada por Conde", ha dicho.

Las otras encausadas

Junto con Cifuentes, en la causa causa también están acusadas María Teresa Feito, exasesora de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid y funcionaria de la URJC, para la que la Fiscalía pide la misma pena que para Cifuentes, y Cecilia Rosado, directora el máster e integrante del tribunal que supuestamente examinó a Cifuentes, para la que solicita 21 meses de cárcel porque reconoció que falsificó el acta y colaboró con la justicia.

¿Quién es quién en el 'caso master' de Cristina Cifuentes?

La exdirigente 'popular' ha declarado después de que el pasado lunes Rosado confesase que falsificó el acta académica, falsificando la firma de Souto y López de los Mozos, para certificar que la expresidenta madrileña defendió su TFM y que lo hizo debido a las presiones que recibió de Feito y de Álvarez Conde.

Según Rosado, el día que saltó la noticia sobre las posibles irregularidades, Feito la amenazó diciendo que Cifuentes les iba a "a matar" si no aparecía el acta. Feito lo negó totalmente, aunque admitió que habló varias veces con Rosado ese día, pero para pedirle "por favor" que buscara el trabajo realizado por Cifuentes, porque a ella, Álvarez Conde le había asegurado "que estaba".

En el caso también estaba imputado Enrique Álvarez Conde, pero falleció en 2019.

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