Enlaces accesibilidad

La Policía desarticula en una macrooperación en la Cañada Real al clan de los sucesores de los 'Kikos' y los 'Gordos'

  • Más de un centenar de policías han participado en un operativo que ha concluido con seis detenciones
  • La operación sigue a la efectuada el 5 de octubre contra el clan de los Kikos en el mismo asentamiento madrileño

Por
Macrooperación policial en la Cañada Real contra el tráfico de drogas y el fraude a las eléctricas

Más de cien agentes de Policía Nacional han participado este martes en una macrooperación contra el tráfico de cocaína y heroína en el poblado madrileño de la Cañada Real, en la que han sido detenidos dos de los sobrinos del clan de 'Los Gordos' quienes, junto con otras cuatro personas también arrestadas, se habían hecho con el negocio de la venta de drogas en el asentamiento en los últimos meses.

Este grupo se hizo con el mercado de la cocaína y la heroína en el Sector VI de la Cañada Real tras la desarticulación en octubre del clan de Los Kikos, de quien también son familia, según han detallado a Efe fuentes policiales.

Más de cien agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), de Caballería y del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas han participado en la macrooperación desarrollada desde primeras horas de la mañana, que ha sido dirigida por el Grupo Operativo de Investigación Zonal (GOIZ).

Los policías han registrado cinco chabolas, que servían como punto de venta de la organización, donde han encontrado cantidades de cocaína, heroína, 22.000 euros en efectivos y dos armas de fuego, entre ellas una escopeta.

En el interior de las viviendas los investigadores también han encontrado anotaciones y manuscritos sobre la contabilidad de la banda y las distribuciones encargadas por sus clientes.

Posteriormente, estas infraviviendas, que estaban conectadas ilegalmente a la luz, fueron derribadas por una grúa municipal. En un tuit, las fuerzas de seguridad del Estado explicaron que la operación también tenía como fin combatir el fraude de las tomas de luz o enganches ilegales al tendido eléctrico, sin pagar a las compañías suministradoras.

Sigue la Operación Maíz

En este caso la intervención en la zona está relacionada con el tráfico de cocaína y heroína y es la continuación de la practicada el 5 de octubre pasado contra el clan de los Kikos, en la que fueron detenidos 14 miembros de esta organización criminal, los seis arrestados este martes cogieron el testigo de este grupo, llegando a vender unas 150 dosis diarias de estas sustancias estupefacientes.

En la denominada Operación Maíz, que continúa este martes, los agentes desarticularon hace dos meses la banda que se consideraba sucesora del clan de Los Gordos, del que son familiares, y que contaba con el punto de venta de droga con mayor suministro de Madrid, cerca de 200 dosis diarias, y vivían en un complejo completamente bunquerizado con fuertes medidas de seguridad.

El jefe del clan, Kiko, controlaba desde hace siete años el tráfico de la droga de Madrid, desde un "supermercado" donde se embolsaba 300.000 euros. En los cinco registros efectuados entonces, los Kikos tenían 18 armas de fuego cortas reales con casi 2.000 cartuchos de distintos calibres.