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Mallorca endurece las restricciones: Navidades con máximo seis personas y toque de queda a las 22.00 horas

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La Policía patrulla en Palma para hacer cumplir el toque de queda
La Policía patrulla en Palma para hacer cumplir el toque de queda.

El toque de queda en Mallorca empezará a las 22.00 horas hasta el próximo 28 de diciembre, sin retrasarlo excepcionalmente los días de Navidad, la hostelería tendrá que cerrar a las seis de la tarde en fin de semana, y las reuniones sociales tendrán un máximo de seis personas con un máximo de dos núcleos convivientes, según ha anunciado la presidenta balear, Francina Armengol, que ha reconocido que es "muy complicado" mejorar lo suficiente la situación sanitaria en 15 días como para poder relajar las restricciones en Nochevieja.

El Consell de Govern también ha aprobado que Mallorca pase al nivel 4 de alerta sanitaria por el COVID-19 -el nivel de riesgo máximo-, mientras que Menorca pasa del nivel 2 al 3. Formentera seguirá en el nivel 1 e Ibiza en el nivel 2.

El cierre de la hostelería a las 18.00 horas en fin de semana se impone para evitar lo que se conoce como 'tardeo'. Además, sólo podrán atender clientes en las terrazas, con un 75 % de aforo, mientras que se cierran las mesas en interior.

Reuniones de seis personas en interiores

Esto supone una excepción respecto a las medidas originalmente previstas en el sistema de alertas, donde se preveía un 50 % de aforo en el nivel 4. Otro cambio respecto al nivel 4 original es que se permitirán las reuniones sociales de hasta seis personas en interior, y que se podrá fumar en la calle -pero no en las terrazas-.

La entrega de comida a domicilio se permite hasta la medianoche, una medida que pretende aliviar la bajada de actividad de la hostelería. Igualmente, se van a reforzar las medidas en grandes superficies, para las que el aforo baja al 30 %, y será obligatorio llevar a cabo un control de accesos. Para los pequeños comercios el aforo será del 50 %.

Es muy duro tener que celebrar las fiestas de esta manera, pero la situación sanitaria obliga a tomar medidas

La presidenta ha explicado que sería "deseo de todos" poder relajar las medidas pero ha indicado que "la realidad" obliga a tomar medidas. Armengol ha indicado que la incidencia acumulada es de 336 casos por cada 100.000 habitantes, "esto quiere decir que la semana que viene irá al alza".

En esta línea, Armengol ha llamado a "no pensar en fechas concretas" sino "en la realidad". "430 personas han muerto y cada día hay entre 200 y 300 contagios nuevos", ha recordado. "Es muy duro tener que celebrar las fiestas de esta manera, pero la situación sanitaria obliga a tomar medidas", ha declarado, pidiendo reducir encuentros sociales y evitar aglomeraciones.