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Bruselas no ve "razones para pensar" que el plan del Gobierno contra la desinformación viole la libertad de prensa

  • La Comisión Europea cree que no supone un ataque a la libertad de prensa o la libertad de expresión

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 Exterior de la Comisión Europea en Bruselas
Exterior de la Comisión Europea en Bruselas iStock

La Comisión Europea ha asegurado que carece de "razones para pensar" que el plan del Gobierno de España para combatir las conocidas como 'fake news' suponga un ataque a la libertad de prensa o la libertad de expresión. "Está muy claro que cualquier enfoque en el área de la desinformación siempre debe respetar la certidumbre legal, la libertad de prensa y la libertad de expresión. Pero esto es un comentario general, no tenemos razones para pensar que ocurra en el caso español", ha afirmado en una rueda de prensa el portavoz comunitario Johannes Bahrke.

Bahrke ha asegurado que el Ejecutivo comunitario está "al tanto" de la orden ministerial aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez que "actualiza el sistema nacional vigente para prevenir, detectar y responder a campañas de información y establece estructuras de coordinación".

"Abordar la desinformación a nivel nacional y europeo es un asunto importante, sobre todo en las circunstancias actuales con la pandemia de coronavirus, que ha traído un incremento drástico de informaciones falsas o confusas, incluidos intentos por parte de actores extranjeros de influir en los ciudadanos y en los debates europeos", ha sentenciado.

Así, el portavoz ha destacado que el plan español aporta "herramientas y actores" para garantizar la participación de España "en los diferentes instrumentos previstos en el Plan Europeo de Acción contra la Desinformación de 2018 para fortalecer respuestas coordinadas y conjuntas".

Esto incluye, ha continuado, una relación de cooperación con el grupo de trabajo para Comunicaciones Estratégicas del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y otros Estados miembro a través del Sistema de Alertas Rápidas, en virtud del cual todos los países del bloque deben designar un punto de contacto. "Eso es lo que hace la orden" española, ha dicho Bahrke.

"Asegurar la participación de España en el sistema europeo es el objetivo de la orden ministerial. El proceso prevé también el diálogo con representantes de los medios y la sociedad civil", ha subrayado el portavoz.

Carmen Calvo defiende que el plan trata de "cosas que hace Europa desde 2014"

Precisamente, la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha defendido el plan contra las 'fake new tras las críticas de los principales partidos de la oposición ya que  no tiene "absolutamente nada que ver" contra la libertad de prensa, ideológica y de expresión de este país.

En declaraciones a los medios tras su visita a la Fundación Pablo Iglesias, la ministra ha recalcado que el Gobierno "no tiene una sola mácula en relación a los medios de comunicación" y ha reprochado "a la derecha" que "se ha puesto de moda que cualquier cosa que no entiende o que no acepta va a Europa". En esta línea, ha criticado que se trata de una fórmula "bastante poco entendible" cuando de lo que se trata es "de hacer dos cosas, que ya está haciendo Europa, desde el año 2014".

El PP consideró el plan un "escándalo" y acusó al Ejecutivo de arrogarse la "potestad de decidir qué es una noticia falsa o verdadera", exigiendo la retirada "inmediata" de la orden ministerial. También desde Vox criticaron un plan que bautizaron como "Ministerio de la Verdad" y que opinan que tiene el objetivo de "controlar" las opiniones de los ciudadanos y "censurar" a aquellos medios de comunicación que no le son afines. También la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) alertó de que monitorizar la información y pedir la colaboración a los medios "puede convertirse en censura".

Un plan contra "la difusión deliberada a gran escala y sistemática de mensajes falsos"

El plan gubernamental, impulsado a través del Ministerio de la Presidencia que dirige Carmen Calvo, pretende actuar contra la desinformación y "la difusión deliberada a gran escala y sistemática de mensajes falsos" que "persiguen influir en la sociedad con fines interesados y espurios".

La disposición, publicada el pasado jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE), se fundamenta en que el acceso a la información veraz es uno de los pilares que sustenta a las sociedades democráticas y en que "la libertad de expresión y el derecho a la información se consagran como derechos fundamentales", y para velar por ello crea un mecanismo de vigilancia compuesto esencialmente por departamentos del Gobierno.

El plan permitiría, en caso de que se considere necesario, realizar campañas de comunicación pública dirigidas por la Secretaría de Estado de Comunicación para frenar esa desinformación detectada.

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