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Jacinda Arden revalida su victoria en Nueva Zelanda con "el mayor apoyo a los laboristas en 50 años"

  • El Partido Laborista logra la mayoría absoluta en el Parlamento y podrá gobernar sin necesidad de alianzas
  • Con más del 90% de los votos escrutados, los laboristas alcanzan un 49%, lo que les daría 64 escaños de los 120

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Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda
Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda

La primera ministra de Nueva Zelanda, la laborista Jacinda Ardern, ha declarado su victoria en los comicios celebrados este sábado en el país oceánico, en los que se proyecta que el Partido Laborista tendrá la mayoría absoluta en el Parlamento para gobernar esta vez sin necesidad de alianzas.

"Nueva Zelanda ha mostrado esta noche el mayor apoyo al Partido Laborista en al menos 50 años", ha dicho la mandataria de 40 años en su discurso de victoria dado frente a sus eufóricos correligionarios en la ciudad de Auckland, tras iniciar su discurso en lengua maorí.

Ardern, cuya gestión frente a la pandemia de coronavirus y el aplauso internacional, ha recalcado que "en los próximos tres años hay mucho que hacer. Nos reconstruiremos de la crisis de la COVID: mejor, más fuertes y con las respuestas a lo que se enfrenta Nueva Zelanda".

Con más del 90% de los votos escrutados, los laboristas alcanzan un 49% de los votos, lo que les daría 64 escaños de los 120 que tiene el Parlamento neozelandés, mientras que el opositor Partido Nacional logra un 27% de los sufragios, lo que se traduce en 35 representaciones parlamentarias.

Primer gobierno en solitario desde 1996

La carismática Ardern ha asegurado que "las elecciones no siempre son buenas para unir a la gente, pero tampoco tienen que dividirlas". De obtener la mayoría absoluta, el Partido Laborista se convertirá en el primero en gobernar en solitario desde la reforma electoral de 1996, con la que se buscaba lograr una mayor participación de los partidos minoritarios.

Poco antes, la líder del Partido Nacional de Nueva Zelanda, la conservadora Judith Collins, concedió la victoria a Ardern por estos resultados "excepcionales". La colider del Partido Verde, Marama Davidson, felicitó por adelantado a Ardern por su "extraordinaria victoria", al mostrarse "orgullosa" por el éxito de su formación en las elecciones.

Según los datos preliminares de la Comisión Electoral, los Verdes, que fueron parte de la coalición gobernante junto al Partido Laborista y al conservador Nueva Zelanda Primero, lograrán un 7,5% de los votos y el liberal ACT un 8%, con lo que cada una de estas formaciones ocuparía 10 escaños.

El Partido Maorí acumulaba un 1% de los votos y obtendría un escaño, mientras que Nueva Zelanda Primero, del hasta ahora viceprimer ministro Winston Peters saldría del escenario legislativo.

Elogiada por su gestión de la pandemia

Ardern, elogiada mundialmente por su gestión del atentado supremacista en unas mezquitas de Christchurch, tendrá que liderar la recuperación económica de Nueva Zelanda, que este sábado también celebró dos referendos para decidir en torno a la legalización de la marihuana recreativa y la eutanasia voluntaria y cuyos resultados se conocerán más adelante.

La respuesta del Gobierno de Ardern a la pandemia también ha sido exitosa, ya que ha conseguido que Nueva Zelanda haya logrado eliminar prácticamente la covid-19 con apenas 1.500 contagios y 25 fallecidos, gracias a medidas tempranas y contundentes en las que ha primado la salud frente a la economía.

Sin embargo, Ardern, que en un debate electoral se declaró admiradora del presidente español, Pedro Sánchez, también ha sido criticada por haber incumplido promesas claves como el acceso a la vivienda, si bien la mandataria ha tenido que gobernar con formaciones políticamente dispares al no obtener la mayoría absoluta en 2017, lo que ha reducido su margen de maniobra.

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Arder, se fotografía con seguidores durante la campaña electoral.

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Arder, se fotografía con seguidores durante la campaña electoral. REUTERS/Fiona Goodall

De devota mormona a exitosa política progresista

Devota mormona en su infancia y adolescencia, Ardern contó en una entrevista en 2017 que renunció a su fe debido a la posición condenatoria de la iglesia sobre la comunidad LGBT al compartir piso con tres amigos gays y, años después, votaría a favor del matrimonio igualitario en el Parlamento en 2013.

Tras afiliarse al Partido Laborista a los 17 años y destacar rápidamente en las juventudes de la formación política, se licenció en Comunicaciones por la Universidad de Waitako.

Con el tiempo, Ardern se convirtió en la parlamentaria más joven de Nueva Zelanda en 2008, tras un periplo en el extranjero que la llevó de trabajar en una cocina popular en Nueva York cocinando albóndigas a formar parte de un equipo de consultores del entonces primer ministro británico, Tony Blair, en Londres.

En agosto de 2017, Ardern sucedió a Andrew Littler al frente del laborismo, después de que el partido depositase su confianza en ella para dirigir a la formación a la victoria en las elecciones del 23 de septiembre de aquel año, aunque fue necesario que formase una coalición de gobierno con los partidos Verdes y Nueva Zelanda Primero.

Durante su primer mandato, además de sus labores políticas, Ardern tuvo a su primera hija en junio de 2018 con su compañero sentimental, Clarke Gayford, lo que la convierte en la segunda mandataria en dar a luz durante su gobierno tras la fallecida Benazir Bhutto (1953-2007), primera ministra de Pakistán.