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Elecciones EE.UU. 2020

Trump se desmarca de sus polémicas declaraciones sobre los supremacistas blancos en el primer debate electoral

  • El mandatario ha afirmado en la Casa Blanca "no saber quién son los Proud Boys", a pesar de haberlo mencionado anteriormente
  • Su rival, el demócrata Joe Biden, ha calificado las palabras del magnate de "vergüenza nacional"

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Los expertos creen que el tono bronco del debate entre Trump y Biden continuará durante la campaña

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intentado este miércoles apaciguar la controversia tras sus ambiguos comentarios sobre las milicias de extrema derecha, mientras que su rival, Joe Biden, lo ha calificado de "vergüenza nacional", al día siguiente de un primer debate presidencial antes de las elecciones del 3 de noviembre.

Ante el clamor, incluso dentro de su partido, el presidente republicano ha pedido a estos grupos que "dejen que la policía haga su trabajo".

Donald Trump está en el punto de mira por su polémica respuesta cuando el moderador del debate, Chris Wallace, le preguntó si condenaba a los grupos supremacistas blancos. "Ok, Proud Boys, retrocedan y prepárense", respondió el multimillonario.

Trump matiza sus declaraciones

El mandatario ha cambiado el tono este miércoles durante una rueda en la Casa Blanca. "No sé quiénes son los Proud Boys", ha afirmado el mandatario.

Sin rodeos, Joe Biden ha declarado: "Quizás no debería decir eso, pero la forma en que se ha comportado el presidente de Estados Unidos, me parece una vergüenza nacional".

Críticas de Biden a las promesas del mandatario

Tras el caótico primer debate en el que las interrupciones y el caos se llevaron todo el protagonismo, Joe Biden, de 77 años, ha viajado en tren el miércoles por Ohio y Pensilvania, tierras industriales donde él mismo tiene sus raíces, y que su rival republicano ganó en 2016.

En las cuencas obreras, el demócrata ha indicado que su rival había "olvidado a los "estadounidenses olvidados" que había prometido defender".

"Lucharé por ustedes", ha prometido el expresidente durante la legislatura de Obama a sus seguidores.

Las críticas de los comentaristas del debate

"El peor debate", "película de terror", "el peor debate de la historia" o "fiasco", han sido algunos de los comentarios de los comentaristas del primer cara a cara entre los dos candidatos que aspiran a hacerse con el mayor número de votos.

Los comentaristas no han tenido suficientes palabras duras para describir el espectáculo, sin un verdadero debate de ideas. Tanto es así que los organizadores rápidamente han anunciado nuevas medidas para "mantener el orden" durante los dos próximos duelos televisados ​​el 15 y 22 de octubre.

Según datos del Instituto Nielsen, alrededor de 73,1 millones de personas siguieron este primer debate. Una cifra por debajo de las expectativas iniciales y por debajo de la del primer debate Clinton-Trump en 2016 (84 millones).